Otro mito liberal que los hechos desmienten

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Una de las creencias más firmes de los economistas liberales es que la inflación es el resultado de un crecimiento de la cantidad de dinero en circulación y, sobre todo, que la creación de dinero siempre genera subida de precios. Una creencia tan fuerte como para que uno de los economistas liberales españoles más brillantes, Juan Ramón Rallo, la lleve al subtítulo de su último libro, Contra la Teoría Monetaria Moderna. Por qué imprimir dinero sí genera inflación (Deusto 2017).

Se puede decir que esta última afirmación es una creencia porque los datos, la evidencia empírica e incluso el sentido común, como indicaré más adelante, muestran sin lugar a dudas que no es eso lo que ocurre en la realidad.

El economista Richard Vague, ejecutivo bancario, inversor e investigador académico, ha estudiado lo ocurrido desde 1960 en 47 países cuyo PIB representa el 91% del mundial y sus datos no dejan lugar a dudas (pueden verse con detalle en su texto original: Rapid Money Supply Growth Does Not Cause Inflation).

Vague ha definido diferentes escenarios posibles de expansión monetaria (tomando distintas tasas de crecimiento de la oferta monetaria y periodos de tiempo) y los ha relacionado con lo ocurrido en los índices de precios de todas esas economías en el largo periodo estudiado. Sus conclusiones no dejan lugar a dudas.

En la inmensa mayoría de los casos, después de periodos de gran crecimiento de la oferta monetaria no se han producido episodios o fases de alta inflación y, por otro lado, cuando se han producido fases de alta inflación resulta que en la gran mayoría de las ocasiones no han estado precedidas de incremento de la oferta monetaria. Y eso ha ocurrido tanto en países grandes, medianos o pequeños. No es cierta, por tanto, la creencia de los economistas liberales: no es verdad que el aumento de la oferta de dinero (y mucho menos imprimir dinero, como dice Rallo) genere inflación.

El estudio de Vague ha ido más allá y también echa por alto otras creencias paralelas de los economistas liberales. En concreto, ha demostrado que tampoco es cierto que el aumento de la deuda pública, la caída de los tipos de interés o el aumento del balance de los bancos centrales generen inflación. En la gran mayoría de los casos, cuando todo ello se ha producido no ha habido después fases de alta inflación y, cuando ha habido periodos de alta inflación, en la mayoría de los casos no han estado precedidos ni de crecimiento de la deuda pública, ni de caídas en los tipos de interés ni de aumentos en el balance de los bancos centrales.

Los hechos desmienten la creencia liberal pero también lo hace, como decía más arriba, el simple sentido común.

Para que el incremento de la masa monetaria (y mucho más el del dinero legal al que alude Rallo) genere inflación deben darse inexcusablemente las siguientes condiciones:

  1. a) Que el incremento del dinero no se quede en los balances de los bancos sino que se traslade a la economía.
  2. b) Que el incremento del dinero que se traslade a la economía no se ahorre o se dedique a amortizar deuda sino que se gaste en consumo de bienes y servicios.
  3. c) Que haya pleno empleo de los recursos y no oferta ociosa.

Solo si se dan estas tres condiciones es cierto que aumentar el dinero en circulación producirá una fuerte e indeseable inflación.

Una prueba clara de todo ello es lo que ha pasado en los últimos años cuando las autoridades monetarias tanto en Estados Unidos, como en la Unión Europea o en Japón, han aumentado hasta límites impresionantes la cantidad de dinero sin que haya generado inflación.

En Estados Unidos, por ejemplo, la base monetaria (depósitos de los bancos privados en la Reserva Federal más el dinero legal en manos del público) creció en cuatro meses, de septiembre de 2008 a enero de 2009, 898.000 millones de dólares, es decir, prácticamente lo mismo que aumentó desde 1940 a 2008.

Si la creencia de los economistas liberales fuera cierta los precios tendrían que haberse disparado hasta cifras astronómicas en ese periodo y lo cierto fue, sin embargo, que de 2008 a 2010 se produjo deflación en Estados Unidos, es decir, que bajaron los precios (más o menos desde un 4%  anual a finales de 2008 al -2% a mediados de 2010).

La pregunta que cualquier persona se hará a la vista de lo que acabo de decir es por qué los economistas liberales defienden esta tesis, a pesar de ser tan contrarias a la realidad y al sentido común. Lo he explicado brevemente en otras ocasiones (por ejemplo aquí: Lo que hay detrás de la política liberal contra la inflación) y con más detalle en mi último libro Economía para no dejarse engañar por los economistas (Deusto 2016) así que ahora solo dejaré una pista: siempre que se aplican políticas económicas fundadas en esa creencia liberal equivocada da la casualidad de que quienes salen beneficiados son los grupos sociales de mayor renta y riqueza. Los errores en economía no solo tienen causas sino también propósitos.

Televisión espectáculo y democracia: peligro inminente

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Justo en este año 2017 se cumplen cincuenta de la publicación de La societé du spectacle (en español, La sociedad del espectáculo. Pre-Textos, 2005). Se trata de un libro del filósofo francés Guy Debord en el que venía a decir que todo en nuestras sociedades capitalistas se ha convertido en representación, en un espectáculo que no es sino la imagen invertida de la sociedad real en la que vivimos.

Decía Debord que el espectáculo que nos rodea y nos inunda es la consecuencia del cambio definitorio de nuestra civilización capitalista, el que convierte las relaciones de cercanía entre la gente en relaciones entre mercancías cuando el universo del mercado absorbe y coloniza a toda la sociedad.

Ese espectáculo, decía, no es solo una colección de representaciones o imágenes que nos ofrecen para nuestra diversión sino una relación social de la que formamos parte a través de una pertenencia enajenada que nos lleva a vivir en un estado de falsedad sin réplica y sin futuro posible, en un constante presente. Sigue leyendo

Ganas de escribir en 2016

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Como regalo de principio de año para quienes puedan estar interesados en leerlos, he preparado una edición con todos los artículos que escribí en 2016. Puede descargarse en archivo pdf pinchando en la imagen de abajo.

Entrevista en Carne Cruda radio sobre Economía para no dejarse engañar por los economistas y sobre La Sexta Noche

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Dejo aquí el enlace para escuchar la entrevista que me hicieron en la radio Carne Cruda sobre mi último libro y sobre el incidente de la Sexta del pasado sábado:

En Carne Cruda, Juan Torres: “Acuso a los propietarios de los grandes medios de sembrar odio”. El catedrático de Economía explica la situación económica en 50 preguntas

Los mitos económicos que impiden a los gobiernos gobernar

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Publicado en Exodo nº 136, diciembre de 2016

Decir que desde hace años los gobiernos apenas tienen capacidad de maniobra para poder tomar decisiones en asuntos económicos es hoy día una obviedad. Tenemos a nuestro alrededor multitud de casos que lo demuestran y ya casi ni se disimula: la razón de mayor peso que se utiliza para justificar lo que se hace en materia de política económica es precisamente que los gobiernos deben someterse a “las leyes” de los mercados, a lo que establecen los organismos internacionales o a ciertos imperativos que no siempre se es capaz de explicitar pero que todo el mundo ha terminado por saber que son los determinantes a la hora de tomar decisiones.

Los procesos históricos que han dado lugar a este hecho son muchos y tienen que ver con la extensión del neoliberalismo como una respuesta tan compleja como eficiente a la gran crisis estructural del capitalismo que se desencadenó a lo largo de los años sesenta y setenta del pasado siglo.

El neoliberalismo ha sido una respuesta compleja, yo diría que muy compleja, porque hizo frente al mismo tiempo a problemas muy diversos y de forma entrelazada que tenían que ver con una crisis triple:

– de producción, derivada de la saturación de los mercados que había hundido la tasa de beneficios del capital.

– del modo de regulación, que ya no podía seguir basándose en el reparto de las cargas, en los altos salarios y en la abundancia de bienes públicos financiados con políticas fiscales que se utilizaban como instrumento de estabilización. Sencillamente, porque los grupos sociales de rentas más elevadas se negaban a seguir financiando con sus impuestos el bienestar ajeno y reclamaban para sí más renta y más poder de decisión.

– de legitimación, producida cuando el paro y la pobreza rompían el consenso fordista. Sigue leyendo

Para quien quiera criticarme honestamente y sin faltar a la verdad: estas son mis ideas y análisis sobre Venezuela

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Con motivo de mi salida del programa La Sexta Noche el sábado día 7, después de que el periodista Eduardo Inda se dedicara a enturbiar, a mentir y a provocar el enfrentamiento con poca educación y con evidente mala intención, circula por la red (el propio Inda lo hizo) como una grave acusación el hecho de que yo hubiera estado en Venezuela y se da por hecho que yo pretendo aplicar a España lo que hacen en Venezuela. Cuando se quiere atacar a alguien por el mero hecho de pensar de modo diferente o de defender intereses distintos no hay argumentos de por medio que valgan, solo eso, ataques. Soy plenamente consciente de ello y, por tanto, de que no tengo “defensa” posible ante acusaciones como las que me hizo Inda en dicho programa. Sin embargo, estoy seguro de que habrá personas honestas a las que puedan afectar esas cosas que se dicen de mí. Para ellas, para quien quiera saber qué he dicho o escrito sobre Venezuela y Hugo Chávez, incluyo a continuación los títulos y enlaces a los textos. Así podrían criticarme si lo creen conveniente pero, eso sí, con pleno fundamento y sin necesidad de faltar a la verdad. Y reto a quienes van diciendo tantas tonterías sobre mí y sobre mi relación con Venezuela que encuentren una sola línea en mis escritos en la que haya algo que amenace a la libertad o los derechos humanos o que sea dañino para los intereses de España o de los españoles.

Aprovecho la ocasión para referirme a la otra “acusación” que me hizo Inda y que cae por su propio peso: aseguraba que soy el economista, el economista de cabecera dijo, de Podemos. Cualquiera que se haya informado mínimamente sobre mí sabe que no es así. Si lo fuera, no sería ningún delito, ni tendría por qué negarlo, ni -por supuesto- sentirme culpable por ello. Le dije reiteradamente que no lo era y seguía afirmando que sí con el simple propósito de criminalizar algo que (de haber sido cierto, como digo) sería una opción legítima y democrática que nadie puede censurar a nadie.

Aquí los textos que he escrito sobre Venezuela en los últimos años:

Venezuela antes y después: los datos

En Canal Sur TV hablando sobre Venezuela

Venezuela bolivariana. octubre de 2012

La revolución bolivariana: ambivalencias internas y proyección externa

¿De verdad hay más democracia en Italia que en Venezuela?

¿El mentor económico de Chávez?

Democracias y caraduras

La economía en tiempos de convulsión: luces y sombras

El colmo del cinismo: Para criticar a Venezuela ahora dicen que la gente puede comprar muchos bienes.

La Misión “Vuelvan Caras” y la estrategia bolivariana de desarrollo endógeno

Venezuela: Las piezas del puzzle bolivariano

La política económica del gobierno bolivariano

Según El País, Chávez lo quiere todo para él, para él solo. Solo para él

¿De quién es el Banco Central de Venezuela?

¿Hay más pobres en Venezuela con Hugo Chávez?

Y ahora Venezuela

La lengua, el cerebro y el alma de la (extrema)derecha en Venezuela y en España

Un eurodiputado mentiroso expulsado de Venezuela

Para saber quién es Hugo Chávez y lo que pasa en Venezuela y en América Latina

¿Por qué tienen que mentir para criticar a Venezuela?

Otro medio que miente: ahora El Confidencial

Lo que hizo el demonio Chávez y lo que debió hacer

Hugo Chávez en mi recuerdo

Mienten “escondidos detrás de una sotana”

Escrúpulos selectivos

¿Ha hundido Chávez la economía venezolana?

Hugo Chávez no veranea en Marbella

Sinvergonzonerías

No basta rezar, hacen falta muchas cosas para conseguir la paz (Alí Primera)

¿RCTV una televisión crítica con el poder? ¡No me hagan reir!

 

El sábado 7 en La Sexta Noche

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Con motivo de la publicación de Economía para no dejarse engañar por los economistas, me han invitado a participar en el programa de debate La Sexta Noche. Estaré allí el sábado 7 a partir de las 11 de la noche.

Dejo abajo el video de promoción de la cadena