Animo para el año nuevo

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 Mi amigo el biólogo Aldo González acaba de enviarme, como a otros colegas y amigos, un mail con motivo del fin de año. No creo que le importe que lo reproduzca aquí haciéndolo mío del principio al fin.
 
 

 

  No es nada facil escribir en estos momentos en que la sombra de un desastre de incalculables proporciones nos golpea en el día a día, los medios de comunicación de masas al servicio de los poderosos tratan de hacernos comulgar con ruedas de carretas como si fuésemos minusvalidos mentales. Ellos hablan de crisis y millones de personas asumen una crisis y repiten algo que nadie sabe explicar, da la impresión de que mentes extraviadas perdieron los dineros de la sociedad acumulados en la banca mundial. El dinero producto del trabajo diario de millones de seres, pagada su hora de trabajo a distintos precios desapareció de las arcas de la banca y nadie conoce su destino. Parece ser que el mercado dueño y señor de la ideología reinante no fue capaz de auto-controlarse y fagocitó una parte importante de la fuerza de trabajo acumulada en el sistema monetario internacional. Y como este es un mundo globalizado parece ser que todo se fue por el mismo agujero. Y todos los que predicaron este nuevo capitalismo hoy se han vuelto contra el Estado que guardaba la ultimas reservas para ser invertidas en bienestar social y demandan esa riqueza para reflotar el sistema monetario globalizado a través de la banca y las multinacionales que controlan la relacion trabajo versus salarios. En resumen, el resultado final es que los dueños del dinero hoy emprenden el asalto final al Estado. Ya no contentos con apoderarse de la maquinaria productiva ahora quieren hacer suyas las reservas de los bienes sociales destinadas al bienestar de la raza humana. Los amigos economistas saben explicar con precisión este fenomeno y se lo agradecemos porque lo pueden definir correctamente, yo como soy un pobre hombre que anda por las calles solo sé de sus efectos. Y no me es posible callar bajando la cabeza frente a este nuevo monstruo del mercado, y como cronista de la época que me corresponder vivir, sufridor e indocumentado, quiero dejar testimonio de esta barbarie. Hace unos días fuentes informadas de la ONU decían que todos los días mueren 25.000 niños de hambre sobre el planeta y si se incluyen el resto de la población la cifra sube de 185.000 seres humanos y si lo multiplicamos por 365 días que tiene el año llegamos 65,7 Millones de personas. Y aun no he visto ninguna marcha multitudinaria denunciando este genocidio, solo grupos aislados de personas sensibles que levantan su voz en el desierto del marasmo donde vivimos. No sigo porque lo único que podria haceros llegar son mis tristes lagrimas que a nadie le importan. La cifra del hambre es superior a la de todas las guerras por hacerse con las riquezas del planeta en este momento, siempre en manos de unos pocos. Mientras las sociedades de esta área donde vivimos estan preocupadas por aprovisionarse de comida y bebida para celebrar estas fiestas a pocos kilómetros de aquí se mata por ser blanco, se mata por ser negro, se mata por creer en un Dios o en otro, se mata por la bauxita, se mata por el coltan, se mata por el petroleo, se mata por el uranio, se mata por los diamantes, se mata por las fronteras. En fin motivos hay muchos y mientras aquí vivimos en paz, en esas zonas todos los dias saltan por los aires seres humanos descuartizados por armas mortiferas y a otros se les somete a torturas y tormentos para someterlos a sangre y fuego. En fin, como tantas veces lo he dicho vivimos en un planeta donde el culto a la muerte y el horror forman parte de la cotidianeidad. Donde los sacerdotes de todos los credos estan mas preocupados en servir a su Dios que a los seres humanos que dan sentido a sus credos y callan cuando los muertos no son de sus feligresías. Estamos como al comienzo de los tiempos más oscuros de la raza humana cuando obligados por los elementos y por nuestros competidores de sustento, la fuerza y la muerte marcaban el destino de los mas fuertes y donde los debiles no tienen cabida en el sistema donde no hay derechos para ellos. De allí no hemos avanzado ni una nanogesima de nada.
 
  Sí puedo daros una buena noticia, lo único que esta en pie y estará siempre serán los principios de solidaridad, de igualdad y de bienestar que demandan la utopías en las que tengo pleno convencimiento desde los tiempos en que las descubrí viendo cómo los hijos de los obreros de Chile iban descalzos y yo con zapatos y pregunté a la santa de mi madre que por qué se producía esto y ella, de convicciones religiosas, me respondio que Dios así lo queria y así lo había dispuesto y que los pobres que sufrían en la tierra serian recompensados en el cielo. Y yo me dije esto no puede ser, así no puede funcionar la vida y lo guardé en mi conciencia y ha sido lo que me ha sostenido toda la vida. Sé que la raza humana es inteligente y que un día se ha de levantar para construir sociedades mas justas y solidarias, donde hombres y mujeres vivan en este jardin que es el planeta Tierra distribuyendose equitativamente el fruto de su trabajo. En esos días que tardarán en llegar yo no estaré, ya me habré convertido en bioelemento pero otros hombres y otras mujeres de ese tiempo para el que yo he trabajado toda mi vida podrán disfrutar de esos bienes y yo seré feliz junto a todos vosotros que sois mis hermanos de raza de este tiempo y a quienes os quiero con todo mi corazón y os admiro. Nunca la derrota por esos objetivos tuvo cabida en mi razón.
 

 

   

 

  Gracias Aldo, por tus palabras y por tu amistad.
 

 

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