Carta a Canarias Semanal a propósito de los clichés

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Canarias Semanal es una publicación digital en la que suelen publicarse algunos de mis textos y en la que normalmente se hace referencia a mí con los clichés de “socialdemócrata” y “keynesiano”. No es que lo considere una ofensa pero sí una imprecisión que confunde a la gente. Es por eso que he enviado a la redacción la siguiente carta que han tenido la amabilidad de publicar.Estimados amigos:

Antes que nada os agradezco la atención que soléis prestar a mis trabajos. La considero muy valiosa dadas las dificultades que tiene la difusión del pensamiento crítico en España.
La razón de poneros estas letras, con el ruego de que las publiquéis, es que la redacción de Canarias Semanal hace habitualmente mención a mi persona y posición intelectual y política con una manifiesta falta de rigor y precisión. Aunque sé que no se hace con mala intención ni ello me supone una ofensa, me gustaría aclararla más que nada para que no se confunda a los lectores como ocurre cuando se simplifican o caricaturizan las cosas.
Como es natural, mis textos y propuestas académicas y políticas pueden valorarse como cada cual estime oportuno pero a la hora de definir las corrientes de pensamiento en las que nos movemos cada uno creo que se puede ser algo más objetivo porque hay suficientes elementos como para saber determinar con acierto en dónde nos situamos.
No es que considere, como he dicho, que calificarme de socialdemócrata o keynesiano sea una ofensa. Ocurre sencillamente que no es eso lo que muestra mi obra.
He escrito varios trabajos, artículos documentados y libros, en los que he criticado el keynesianismo y en los que claramente me desmarco de esa corriente de pensamiento y política económica. Fundamentalmente, porque Keynes era un defensor del capitalismo y yo lucho por acabar con él. Eso no quita, como es natural, reconocer que el economista británico enseñó muchas de las claves necesarias para entender el capitalismo de su época. Yo, en todo caso, podría estar cerca de algunas de las corrientes del llamado postkeynesianismo que, como sabe cualquier persona que haya dedicado una horas a estudiar un libro de historia del pensamiento económico, no es simplemente lo que vino después del keynesianismo, es decir, los keynesianos posteriores a Keynes. Y también de las corrientes más críticas del institucionalismo, o del marxismo radical, sin olvidar que la crítica del capitalismo que hizo Marx me parece que todavía sigue siendo útil para interpretar lo que está sucediendo, o de la moderna economía feminista y también de la ecológica que creo que aportan aspectos sin los cuales es imposible transformar la realidad y construir un mundo mejor . Realmente, creo que la naturaleza de nuestras sociedades y de los problemas económicos de nuestro tiempo reclaman enfoques de pensamiento complejo y multidimensional porque el capitalismo se ha mutado en una maquinaria de dominación tan sutil y al mismo tiempo complicada que obliga a analizarlo y combatirlo desde muchas perspectivas metodológicas y epistemológicas. Incluso mis estudios de teoría de la comunicación en la etapa doctoral me enseñaron hace años que es imposible conocer el capitalismo de nuestros días sin tener en cuenta sus dimensiones culturales, la naturaleza de los aparatos de mediación que operan en su seno, las relaciones políticas o incluso sus connotaciones antropológicas (como, por cierto, nos enseñó tan lúcidamente Marx en los Manuscritos y en otras de sus obras). En fin, que considerarme keynesiano creo que es una falta de rigor intelectual bastante grande, propia más bien de quien no tiene sutileza ni conocimientos suficientes para categorizar las posiciones intelectuales de los demás.
Algo parecido podría decirse de mi “adscripción” a la socialdemocracia, que habitualmente me achaca la redacción de Canarias Semanal. Yo siempre he respetado mucho a los socialdemócratas sinceros, aunque he criticado bastante su opción política (como puede comprobar perfectamente cualquiera que visite mi web: no creo que en España haya muchos economistas que hayan escrito más textos que yo criticando sus fracasos, incumplimientos, traiciones y limitaciones). He escrito artículo y capítulos de libros tratando de demostrar que, a mi juicio, la socialdemocracia es una vía muerta en esta etapa del capitalismo para lleva a cabo  transformaciones sociales profundas como yo deseo que se realicen. La prueba, desgraciadamente, es que allí donde están gobernando los socialdemócratas se vienen aplicando políticas neoliberales en los aspectos más esenciales. Lo que, por otra parte, no puede llevar a decir que todo lo que hace la socialdemocracia pueda identificarse a lo que hacen otras corrientes políticas de derechas pues lo cierto es que ha liderado los procesos de mejora de las condiciones de vida más profundos de nuestro tiempo.
Ya he dicho que mi opción personal es la de acabar con el capitalismo. Se puede criticar como es lógico si las propuestas que hago son más o menos eficaces para ello, si son un camino acertado o no. La experiencia sirve para eso. Pero eso es una cosa y otra es ubicarme en corrientes de pensamiento que expresamente reclaman la vigencia del capitalismo, que yo rechazo también expresamente. En fin, que yo no soy socialdemócrata ni keynesiano por la sencilla razón de que me siento anticapitalista y reflexiono para ser consecuente con esa aspiración a la hora de hacer propuestas políticas.
Por supuesto, más falso aún es señalarme como adscrito a una corriente organizada en concreto porque no estoy afiliado a ninguna de ellas y cualquiera que me conozca o simplemente consulte en mi web lo que hago y donde lo hago, puede comprobar que trabajo para todas las corrientes de la izquierda que me reclaman o solicitan su colaboración. Y evidentemente en todos esos lugares hago el mismo discurso. Sería imposible engañar a tanta gente diciendo una cosa en cada sitio.
Espero que este escrito no se interprete en menoscabo de la simpatía y el agradecimiento que siento hacia la labor comunicativa de Canarias Semanal y a su lucha por informar más libremente a los ciudadanos.

7 pensamientos en “Carta a Canarias Semanal a propósito de los clichés

  1. Socialdemócrata, keynesiano, marxista o anticapitalista, desde luego la trayectoria personal de Juan desde sus tiempos de militancia en el PTE hasta nuestro días ha sido de compromiso desde la izquierda, yo como malagueño todavía guardo en el recuerdo la 1ª ocasión en que lo escuche, eran los últimos tiempos del gobierno de Felipe González y el daba una charla sobre la reforma de las pensiones organizada por IU, desde luego el PSOE no salía bien parado de sus reflexiones. Su trayectoría profesional y docente manteniendo posiciones críticas en la economía(la ciencia del fin de las ideologías) ha servido a muchos de sustento durante la larga travesía del dominio absoluto del neoliberalismo en el terreno ideológico, y hoy sigue sustentando junto a otros antiguos alumnos suyos parte de los análisis que contribuyen en la lucha anticapitalista. En cualquier caso, sólo agradecerte de anticapitalista que piensa que la socialdemocracia esta en vía muerta a homólogo la dedicación, el esfuerzo y el compromiso mantenido desde un campo tan difícil como el de la economía.

  2. Es lo que tiene la posmodernidá: todo er mundo sabe de tó y nadie sabe de ná.

  3. Una instructiva aclaración que te honra Juan y no seré yo quien dude de ella, pero la verdad, la mayoría de los que conozco que critican el capitalismo me recuerdan a los amigos ateos que, apostasía incluida, no se pierden un paso de Semana Santa y cuando lo intentan justificar, o se quedan sin palabras o recurren a un alarde de ingenua racionalidad. Como dijo el barbas de Tréveris “Sie wissen das nicht, aber sie tun es”.

  4. Juan, lo digo sinceramente, es momento de que los economistas críticos estructurados en ATACC pongáis en práctica si es posible desde Andalucía y con los recortes económicos que se presentan crear una nueva realidad con las potestades legislativas y competencias propias y compartidas que tenemos para demostrar que el reparto es más eficaz que la acumulación y que pese a los recortes, mantener un buen equilibrio en el “coeficiente de reparto Gini”, genera más desarrollo humano sostenible que cualquier otra política económica. Por favor encabeza este ofrecimiento como equipo de economistas al servicio de un gobierno de izquierdas. Sobre todo si iu se incorpora en este gobierno. Es de las pocas oportunidades que quedan. Pedir una reunión con iu para ofrecer vuestros servicios a los becerros que nos van a gobernar, hechos son amores y no buenas razones. Reforma Agraria con reparto de tierras y mercados alternativos, diversificación económica equilibrando sectores sociales y productivos que generen autonomía económica, recaudación y fiscalidad real, banca pública para iniciativas económicas de economía social,… Esa es la única vía. Si tenemos un nuevo fracaso nos quedan más de 50 años de opresión total.

  5. A propósito de la socialdemocracia. Desde luego, la trayectoria y calidad del autor no se disvirtua en nada por el comentario siguiente. Simplificando, la socialdemocracia avanzada, desarrollada, con un estado social fuerte (ingresos fiscales del 55%/pib), que ha sido practicada en países nordicos (sobre todo) y algunos países de centro-europa, constituye un hito, un máximo en economía social que se va tardar mucho tiempo en volver a conseguir. Conseguir al mismo tiempo una economía tremendamente productiva para el conjunto social, con máximos mundiales en sus indicadores de competitividad/productividad y al mismo tiempo conseguir que la mayoría de sus ciudadanos disfruten de un gran semejanza en su capacidades/ingresos (índices de Gini), también con records máximos en la historia económica, no es un asunto nada menor en política económica, y que, repito, va a ser bastante, bastante difícil volver a esa situación: máxima eficiencia y máxima igualdad. Es decir, no todos los socialdemocratas son iguales. Los hay mejores y … peores. Lo mismo que le pasa a los panaderos. O a los economistas. Y usted parece de los mejores. En definitiva, en mi opinión la sociademocracia no es ninguna via muerta. Al contrario, considero que sigue siguendo la mejor via. La más eficiente. Simplemente su mayor o menor exito depende de quien la utilize. Saludos,

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