El disparate económico de Rubalcaba

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El candidato socialista Alfredo Pérez Rubalcaba acaba de proponer un pacto entre sindicatos y patronal para reducir los salarios y los beneficios, una propuesta que a mí me parece que solo llevaría a que la economía española fuese a peor si se llevase a cabo.

Trataré de explicar lo más breve y sencillamente posible por qué creo que lo que afirma Rubalcaba es simplemente un dislate.

El valor monetario de todo lo que se produce en una economía conforma el llamado Producto Nacional (dejaré ahora de lado el hecho importante de que, al centrarse solo en valores monetarios, no se mide el producto que no tenga expresión monetaria, como el que se genera, por ejemplo, mediante el trabajo doméstico).

Inmediatamente que se genera, ese producto se convierte en renta por su mismo valor.

Esta renta es el total de los pagos que se han debido realizar a los factores que ha sido necesario utilizar para obtener el producto. Los factores que se suelen utilizar para producir los bienes y servicios son los recursos naturales, el trabajo y el capital (el capital físico -maquinarias, instalaciones…- y el capital financiero).

El pago de los recursos naturales se llama en economía renta, el del trabajo sueldos y salarios (que incluyen los que se perciben directamente más las cotizaciones sociales) y el pago por la utilización del capital es el tipo de interés (en los cursos de economía se demuestra fácilmente que la retribución del capital físico tiende a ser igual a la del capital financiero).

Sin embargo, para simplificar podríamos resumir esos diferentes pagos en dos grandes conceptos: los sueldos y salarios (retribución del trabajo en todas sus modalidades) y rentas del capital o beneficios (incluyendo tanto las rentas del capital como las de la tierra o recursos naturales). Y más concretamente, los beneficios así entendidos se denominan excedente de explotación bruto porque es la retribución final que perciben los propietarios del capital en todas sus formas una vez que se ha hecho frente a todos los costes de la producción (que o son sueldos y salarios u otros conceptos que en realidad son también rentas del capital).

Lo que acabo de decir lleva a dos ideas fundamentales y que a veces, como ahora con la propuesta de Rubalcaba, se ocultan para engañar a la gente:

– La primera es que la producción y la distribución de la renta se producen al mismo tiempo. Como he dicho, para producir es necesario retribuir en el mismo momento en que se produce a los propietarios de los factores (a los trabajadores o a los propietarios del capital), así que al producir se está ya repartiendo de una manera u otra el ingreso. Esto es importante porque los políticos que no quieren poner sobre la mesa el problema de la desigualdad suelen decir «primero hay que producir la tarta y luego repartirla, así que dediquémonos ahora a producir que cuando hayamos producido ya repartiremos». Como acabamos de ver, eso puede ser cierto en repostería pero no en economía.

– La segunda idea es que, dado un determinado volumen de producción, si sube la «parte salarial» bajan los beneficios y si baja suben los beneficios. Es verdad que puede ocurrir que una parte de los salarios y de los beneficios vayan al Estado y que éste puede corregir el reparto inicial, pero eso será, si se produce, en segunda instancia (por eso llamamos a esa acción del Estado re-distributiva) y por eso no cambia lo que acabo de decir. Lo que no puede ocurrir, pues, es que suban al mismo tiempo los salarios y los beneficios, o que ambos bajen si se mantiene igual el volumen de producto

Por tanto, si Rubalcaba propone que bajen los salarios y los beneficios solo puede estar proponiendo dos cosas:

a) que baje el producto a generar y, por tanto, el ingreso total, lo cual es una barbaridad en la situación en la que estamos (otra cosa es que debamos obtener nuevos ingresos pero no de las actividades económicas hasta ahora dominantes, pero de este asunto no me puedo ocupar ahora), o

b) que trabajadores y propietarios del capital renuncien a una parte de sus ingresos para dárselos al Estado, lo cual no tiene mucho sentido hoy día y, además, en términos económicos no cambia lo anterior porque, más tarde o más temprano, o van a salarios o van a beneficios.

Pero la propuesta de Rubalcaba resulta aún más delirante, sobre todo, si se tiene en cuenta el papel que tienen los salarios y los beneficios en la economía.

Con independencia de otras consideraciones de equidad o de discurso alternativo, en economías como las actuales, ambos son fundamentales.

Los salarios lo son no solo porque constituyen el único ingreso y, por tanto, la única fuente de satisfacción de necesidades de los trabajadores, sino también porque es fundamentalmente con los salarios con lo que se puede comprar la producción que realizan las empresas. Imaginen por un momento el sueño de los empresarios torpes -salarios muy, muy reducidos-: ¡no podrían vender sus productos!

Eso fue lo que el célebre Henry Ford contestaba a sus colegas cuando le reprochaban que hubiese aumentado el sueldo de sus trabajadores: «todos los capitalistas del mundo juntos -decía- somos insuficientes para comprar todo lo que producimos. han de comprarlo nuestros trabajadores».

Es verdad que ocurre, como señaló el economista polaco Michael Kalecki, que los empresarios a veces prefieren tener menos beneficios imponiendo desempleo y, por tanto, bajos salarios, porque así tienen más poder político. Por eso es importante entender que cuando la gran patronal reclama recortes salariales no está buscando que la economía funcione mejor sino tener más poder.

Por otro lado, los beneficios también son fundamentales en las economías capitales en las que se encuentra Rubalcaba y todos nosotros porque sin ellos no habría empresarios (grandes o pequeños) ni ahorradores que arriesgaran su capital (físico o financiero). Y, por tanto, sin beneficios no habría producción (me refiero, como he dicho, a lo que pasa hoy día en nuestras economías, no a lo que pudiera ocurrir si el sistema económico fuese otro, como yo desearía, por cierto, pero eso es otro asunto que no puedo desarrollar aquí).

Pues bien, es fácil comprobar entonces que la propuesta de Rubalcaba es un dislate porque lo que viene a proponer es que disminuyan los dos motores de los que hoy día depende el funcionamiento de la economía: si la llevara a cabo bajaría la demanda y con ello la producción y aún más los beneficios, y al bajar los beneficios bajarían el empleo, los ingresos, la producción… en un círculo vicioso fatídico.

¿Quiere eso decir qua hay que dejar las cosas tal y como están?

De ninguna manera. Vicenç Navarro, Alberto Garzón y yo hacemos otra propuesta diferente en un libro titulado HAY ALTERNATIVAS que saldrá publicado a mediados de octubre.

Nosotros creemos que los gravísimos problemas que la economía mundial y la española en particular padecen hoy día tienen su origen en una distribución de la renta que se manifiesta en tres dimensiones principales: bajos salarios, bajos beneficios de la actividad empresarial productiva que crea empleo y elevadísimos beneficios de la actividad financiera, de la especulativa y de las grandes empresas con poder de mercado que en lugar de crear riqueza y empleo los destruyen.

En los últimos años la participación de los salarios en el total de la renta ha bajado mucho. Eso es justamente lo que ha provocado que la producción de bienes y servicios sea insuficiente y que, al mismo tiempo, haya tanto desempleo y en aumento, y tanta gente en el mundo que no puede satisfacer sus necesidades básicas.

La caída de la participación de los salarios en la renta nacional en España ha sido de unos diez puntos en la última década a pesar de que ahora hay unos cinco millones más de trabajadores ocupados, y de unos 13 puntos desde 1976.

Por otro lado, y tal y como he dicho antes, eso ha tenido un efecto paralelo: el incremento de los beneficios o del excedente bruto.

Pero el problema que ha ocurrido es que la gran parte de ese beneficio no se ha dirigido a la extensión de la producción de los bienes y servicios que satisface las necesidades sociales porque los salarios bajos generan insuficiente demanda y eso ha impedido obtener en la actividad productiva la misma rentabilidad que proporciona la inversión financiera (que, a su vez, se ha privilegiado gracias al poder político de la banca que es la que anima este proceso). Y es por eso que podemos afirmar que los salarios escasos han provocado una deriva de los capitales hacia la inversión financiera y especulativa que ha terminado por generar la crisis en la que estamos.

Nuestra opinión es que efectivamente es imprescindible un Pacto de rentas en España pero no para empobrecer a todos, como ocurriría si se aplica la idea de Rubalcaba, sino para crear más actividad del tipo de realmente necesita la sociedad española.

Concretamente, proponemos que se acuerde que los salarios recuperen en un periodo razonable de cinco a siete años, su nivel de participación en la renta nacional más alto de la época democrática y que se adopten medidas para que eso no se traduzca en menos beneficios para las empresas que creen empleo dedicándose a desarrollar un nuevo modelo productivo más sostenible y eficiente. Lo cual se puede conseguir mediante acuerdos de incremento de la productividad.

Lógicamente, eso ha de llevar consigo medidas que recorten las rentas financieras y que penalicen el uso especulativo y financiarizado del ahorro y, al mismo tiempo, otro aspecto esencial al que no parece que se haya referido Rubalcaba: la dotación del capital social que se necita para que trabajadores y empresarios productivos pueden fomentar la productividad y un nuevo modelo de producción y consumo. Para lo cual es necesario más gasto público y social, al menos el equivalente al que tienen los países de nuestro entorno.

Somos plenamente conscientes de que para que se pueda llevar a cabo una propuesta de esta naturaleza es necesario cambiar más cosas: la correlación política de fuerzas para que los banqueros y grandes empresarios no impongan su lógica especulativo al resto de la sociedad y, por supuesto, al resto de las empresas; la actitud de los sindicatos y de los trabajadores hacia las empresas para que dejen de creer que el enemigo es la empresa o los empresarios cuando en realidad lo es un tipo concreto de empresario que es enemigo de la gran parte de la clase empresarial, de la pequeña y mediana que es la que crea empleo; y también la actitud de los empresarios hacia los sindicatos, hacia la negociación y hacia el sector público; el funcionamiento de las administraciones públicas que ha de ser más ágil y eficaz; y, en general, la actitud de toda la población, que debe desembarazarse de los valores individualistas y pasivos que ha inculcado la política y la cultura neoliberal.

En cualquier caso, podremos matizar y concretar nuestra propuesta más adelante pero lo que quiero ahora poner de relieve es que moderar salarios, como propone Rubalcaba, es una medida que proponen los neoliberales que aumenta el poder político y los beneficios de los grandes propietarios pero que, como estamos viendo en otros países y en el nuestro desde hace años, lo hace a costa de generar menos actividad económica y menos empleo y ambos de peor calidad, lo cual es especialmente nefasto en momentos de recesión como los actuales. Y, al mismo tiempo, que disminuir beneficios sin matizar que los que hay que disminuir son los de la banca, los de las grandes empresas que destruyen empleo y tejido productivo y no los de las pequeñas y medianas que crean empleo, y que limitarse a proponer que disminuyan sin poner en marcha propuestas para que aumente la productividad, para lo cual es preciso que aumente nuestro gasto público, es otra barbaridad. Y que si, para colmo, lo que se propone, como hace el candidato socialista, es hacer ambas cosas a la vez la propuesta se convierte ya simplemente en un dislate.

Comunicado ante la subida de la prima de riesgo española y las actuaciones del Banco Central Europeo de Mesas ciudadanas de convergencia y acción, DRY, CEPS, Forum Feminista y ATTAC España

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LA SUBIDA DELA PRIMA DE RIESGO ESPAÑOLA Y LAS ACTUACIONES DEL BANCO CENTRAL EUROPEO LAS ORGANIZACIONES FIRMANTES
DENUNCIAMOS:
1. Que el aumento en la prima de riesgo que encarece la financiación de la deuda pública española, y de otros países europeos, es exclusivamente el resultado de operaciones especulativas y que no responde a la situación objetiva de la economía española.
2. Que una gran parte de esas operaciones especulativas se llevan a cabo con dinero prestado a bajísimo interés por el Banco Central Europeo a los bancos privados con el fin de que éstos financien a las empresas y consumidores.Y todas ellas gracias a la falta de control y regulación de los mercados que consienten las autoridades europeas y nacionales.
3. Que esas operaciones proporcionan una gran rentabilidad a estos bancos y a los fondos que las llevan a cabo pero suponen un coste elevadísimo para nuestra economía. Y que éste recae sobre las clases trabajadoras y de modo muy particular sobre las mujeres, pues la reducción de gasto social y la pérdida de impulso de las políticas de igualdad les viene afectando especialmente.
4. Que esta especulación financiera es la causante de la crisis y la que hace que, en lugar de poder salir de ella, las economías europeas se encuentren cada vez más cerca del desastre.
5. Que es un imperativo ético acabar con estas operaciones especulativas que destrozan riqueza y condenan a los pueblos a sufrir daños innecesarios.
6. Que para acabar con el problema de la deuda que originalmente ha provocado la crisis generada por la banca internacional no es suficiente con que el Banco Central Europeo realice compras de deuda de vez en cuando, como viene haciendo, sino tomar otras medidas de mayor calado pero hoy día absolutamente imprescindibles como:
a) Establecer tasas disuasorias sobre esas transacciones financieras,
b) Auditar la deuda de los diferentes estados para rechazar el pago de la que se considere odiosa o ilegítima, reformar el mercado europeo de deuda para evitar la presencia de especuladores y poner en marcha un mecanismo permanente de financiación de los estados en las mismas condiciones en que se financió a los bancos que provocaron la crisis.
c) Y, si fuese necesario, imponer controles de capital para impedir que los especulativos pongan en peligro el proyecto europeo, la estabilidad económica y el bienestar social.
Reclamamos la puesta en marcha inmediata de este tipo de medidas y llamamos a la ciudadanía a manifestarse en contra de la pasividad y la complicidad de los gobiernos ante los especuladores financieros y a abrir un debate ciudadano, plural y democrático sobre las nuevas formas en que Europa puede liberarse de la tiranía de los mercados y del terrorismo financiero.
MESAS CIUDADANAS DE CONVERGENCIA Y ACCIÓN   DRY  CEPS  FORUM FEMINISTA  ATTAC ESPAÑA

La Europa neoliberal al borde del abismo

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Es imposible resolver los problemas financieros coyunturales que vive Europa (subida de la prima de riesgo y peligro de impagos generalizados) simplemente mediante la compra selectiva y puntual de deuda por parte del Banco Central Europeo. Los problemas son estructurales:

 

– Hay que frenar la actividad de los especuladores mediante tasas sobre las transacciones financieras y, si es necesario, estableciendo controles sobre los movimientos de capital especulativo.

 

– Hay que garantizar financiación a los estados, al menos, en las mismas condiciones en que se financió a la banca privada. Eso debe traducirse, en primer lugar, en la realización de una auditoría independiente de la deuda existente para determinar cuál ha sido impuesta a los pueblos por los terroristas financieros y rechazarla por ilegítima y odiosa. Posteriormente, el Banco Central Europeo y la Comisión Europea deben ayudar a que cada gobierno establezca planes de pago a medio y largo plazo y suministrarle la financiación adecuada para ello (que, en todo caso, será muy inferior a la concedida casi gratuitamente a los bancos privados que provocaron la crisis).

 

– Poner fin a la actividad de las agencias de calificación criminales que han mentido y contribuido a crear la situación de perturbación financiera en la que estamos.

 

En cualquier caso, no se puede olvidar que lo que está pasando es el resultado de otras circunstancias a las que no se está haciendo frente:

 

– El diseño muy imperfecto de la unión europea y de la zona monetaria, que se hizo para beneficiar exclusivamente a las grandes empresas e intereses financieros y que ha dado lugar a que los países de la periferia y las clases trabajadoras del conjunto de Europa no tengan apenas mecanismos de defensa para mantener su nivel de vida y sus fuentes de ingresos.

 

– La regulación defectuosa de las finanzas internacionales establecida con el propósito exclusivo de permitir que los poseedores de capital hagan lo que les venga en gana para ganar cada vez más dinero.

 

– Las políticas económicas que se vienen llevando a cabo que están produciendo un incremento extraordinario de la desigualdad espacial, personal y de género y que es la  que genera los capitales con que se llevan a cabo los movimientos especulativos.

 

– La falta de democracia y de control efectivo de la ciudadanía sobre los gobiernos y las autoridades públicas en general (como el Banco Central Europeo) que permite que todas ellas se hayan hecho cómplices de los grandes financieros y que actúen constantemente al margen de los intereses de la mayoría de la sociedad.

 

Por lo tanto, es a todos estos problemas a los que hay que dar solución y no solo a los puntuales que está provocando la subida de las primas de riesgo. Si se dejan tal cual están hoy día, la intervención del Banco Central Europeo simplemente modificará la posición desde la que actúan los especuladores pero no evitará ni mucho menos que sigan provocando daños.

 

Sin afrontar los problemas estructurales a los que acabo de referirme será inevitable que se profundice en la inestabilidad y en el peligro de crisis generalizada porque, por un lado, sin cambiar de políticas se impide que las economía se recuperen; y, por otro, porque sin frenar a  los especuladores, el propio Banco Central Europea va a provocar males mayores de los que dice que quiere evitar.

 

Mientras que las políticas y los gobiernos neoliberales con el Banco Central Europeo a la cabeza ponen a Europa al borde del abismo los ciudadanos europeos no podemos seguir esperando a que las autoridades recobren la cordura: hay que actuar e impedir mediante el debate y la movilización que lleven a Europa a la destrucción y a un conflicto social de consecuencias imprevisibles.

Para defender a los comerciantes, lo mejor es apoyar al 15-M

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Leo en la prensa que el secretario general del PP de Madrid, Francisco Granados, ha afirmado que su partido «está planteándose muy seriamente» convocar a sus 90.000 afiliados a manifestarse en apoyo de los comerciantes del entorno de la Puerta del Sol en protesta por los graves perjuicios económicos que les está provocando las manifestaciones del movimiento 15M.
No está mal la idea pero yo me pregunto ¿Quién ha hecho de verdad daño a los comerciantes y pequeños y medianos empresarios de este país, quién les causa más perjuicio económico, el 15-M o la banca?
¿Quién perjudica a los comerciantes, el 15-M que reclama otra política económica que no permita que el control del crédito lo tenga la banca privada, o los bancos que dejan sin crédito al 87,5% de las pequeñas y medianas empresas?
¿Quién va a defender mejor a los comerciantes, el 15-M que pide apoyo para la pequeña y mediana empresa en lugar de solo para las grandes y para la banca, o el Partido Popular, que es el partido que los banqueros piden que gobierne?
Quien quiera apoyar a los comerciantes lo que tiene que hacer es apoyar las reivindicaciones del 15-M: banca pública, políticas redistributivas para crear empleo, justicia fiscal para que las grandes empresas y los bancos también paguen impuestos y más democracia para que manden los gobiernos representativos y no «los mercados», es decir, los bancos que arruinan a los pequeños comerciantes y a las pequeñas y medianas empresas.

Comunicado de la promotora estatal de mesas ciudadanas de convergencia y acción ante la convocatoria electoral

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Las mesas de convergencia son un espacio de encuentro plural, en el que personas de diversas corrientes y sensibilidades trabajamos para favorecer la concurrencia social y política más amplia posible frente a la agresión que están sufriendo las clases trabajadoras con los recortes de derechos sociales más graves desde el inicio del régimen democrático. Las mesas no representan ni van a representar nunca una opción electoral pero eso no quiere decir que quienes formamos parte de ellas seamos indiferentes ni al tipo de gobierno que se lleva a cabo ni, por tanto, a las condiciones que pueden propiciar que se gobierne de una manera u otra.

 

Quienes trabajamos en las mesas para lograr la convergencia más estrecha posible de personas enfrentadas a las políticas neoliberales tenemos claro que una cosa es el gobierno y otra el poder, que desde hace años ha dejado de estar en las instituciones representativas para ejercerse al margen de ellas directamente desde la economía, los medios de comunicación o las finanzas y que, precisamente por ello, es más eficaz fomentar alternativas de contrapoder social más que empeñarse en llegar a los gobiernos sin contar con éste último. Pero tampoco eso quiere decir que seamos indiferentes ante la movilización social que siempre lleva consigo una campaña electoral.

 

Desde las mesas de convergencia hemos comprobado con pesar que las políticas que ha venido realizando el partido socialista en los últimos años han sido de estricta disciplina neoliberal y que en ese sentido no se han diferenciado en nada de las que han hecho los gobiernos conservadores de otros países o de las que hubiera realizado y realizó cuando gobernó aquí el Partido Popular. Pero tampoco eso nos lleva a contemplar indiferentes el ascenso electoral de un partido en donde la extrema derecha que justifica e incluso defiende al fascismo tiene un peso tan relevante.

 

En las mesas de convergencia nos encontramos ayudando a fomentar la movilización social personas de distintas sensibilidades, desde las que militan en fuerzas políticas con presencia parlamentaria a las que prefieren alcanzar ese objetivo al margen de la batalla institucional.

 

Pero a pesar de todo ello, tenemos las convicción de que las próximas elecciones generales, cuya convocatoria acaba de anunciarse, tienen una extraordinaria importancia para el futuro de las condiciones de vida de las clases trabajadoras y de los derechos sociales que tanto trabajo ha costado lograr. Si no se logra dar la respuesta adecuada, lo más probable es que  el nuevo gobierno que surja de ellas, del PSOE o del PP, solos o en alianza con otros grupos minoritarios, lleve a cabo, como está ocurriendo en Cataluña, Madrid o Galicia, recortes mucho mayores que los hasta realizados y, además, con carácter quizá irreversibles para siempre o para mucho tiempo. Y recortes que no solo van a afectar a las condiciones económicas sino muy posiblemente a derechos fundamentales y al alcance ya de por sí limitado de nuestra democracia.

 

No se trata de crear una alarma innecesaria sino de constatar algo cada vez más evidente: la agresión socioeconómica inusitada, la fortaleza de los sectores más reaccionarios y la voracidad descontrolada y consentida de los poderes financieros están creando una situación de auténtica emergencia económica, social, política, medioambiental y humana para los sectores sociales más desprotegidos y de menor ingreso. Y por eso creemos que no se puede seguir actuando como se ha venido haciendo hasta ahora, cada uno por un lado.

 

Ante la gravedad de la situación en la que estamos saludamos y felicitamos a las fuerzas políticas que sinceramente quieran enfrentarse a estas agresiones y están trabajando para ello, a las organizaciones sindicales, a las organizaciones y a los movimientos sociales de todo tipo que aspiran a un mundo más justo y humanamente satisfactorio, para que finalmente todos dejemos a un lado las diferencias no fundamentales que podamos tener y asumamos con urgencia un programa común de actuaciones en todos los planos en los que es necesario enfrentarse a los poderes reaccionarios que vienen pisoteando los derechos humanos y sociales: en la movilización social en calles y plazas, en la organización de núcleos y focos de contrapoder frente a la degeneración de la democracia en la que nos encontramos y ahora también en el plano electoral.

 

Animamos a continuar con el proceso de convergencia política que se está fraguando en estos días entre distintos colectivos políticos de este país, y a extenderlo y fortalecerlo hasta convertirlo en un auténtico frente social frente a las políticas de recorte de salarios y derechos sociales. Y pedimos a quienes aun no se han sumado a  este proceso unitario a que lo hagan a la mayor brevedad y sin miedo, porque dar respuestas aisladamente en cada uno de los ámbitos que requieren alternativas no es solamente un camino seguro hacia el fracaso sino, hoy día, una irresponsabilidad gravísima que no conduce al avance de las propuestas  y políticas de izquierdas sino a mantener la actual hegemonía de la derecha y el neoliberalismo, algo materialmente contrario a lo que necesitan las clases trabajadoras y el pueblo al que se dice defiende.

 

Por tanto, desde las mesas de convergencia reclamamos a todas las personas, partidos, organizaciones, sindicatos, plataformas o movimientos contrarios a las políticas que se vienen aplicando el mayor esfuerzo posible de generosidad, de coherencia y de responsabilidad. Llamamos a colaborar sin descanso para lograr que la movilización social que fundamentalmente se viene dando en torno al 15-M crezca cada vez más, a fortalecer y extender sus asambleas y debates, y también a dar una respuesta unitaria en las próximas elecciones que suponga un ¡hasta aquí hemos llegado! a los poderes fácticos y a sus representantes políticos. Por nuestra parte, ofrecemos modestamente nuestro compromiso, nuestra colaboración y nuestro mayor esfuerzo ajeno a cualquier tipo de protagonismo para hacer posible todo ello.

 

31, Julio de 2011

Conferencia y debate sobre las injusticias del neoliberalismo

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El 25 de julio impartí un seminario en el Curso de Verano de HOAC (Hemandades Obreras de Acción Católica) que se celebró en la Universidad de la Mística de Avila. Me pasas los arhivos de audio por si pueden ser de interés para alguien.

 

1. Desarrollo de la crisis: http://www.megaupload.com/?d=JG64BNJC
2. Causas de la crisis: http://www.megaupload.com/?d=5EIGTDED
3. Debate: http://www.megaupload.com/?d=HLWK1EMT

«De la crisis sólo se puede salir con cirugía mayor»

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Entrevista en El Correo de Andalucía 

–El seminario Alternativas a los planes de ajuste neoliberal ya anunció que iba a ser muy crítico, ¿qué se ha hecho mal?

 

–Se han hecho mal muchas cosas. No se pusieron medios para que la crisis no apareciera. Se dejó que los bancos cometieran verdaderas atrocidades. Los gobiernos reaccionaron tarde y cuando se había producido un endeudamiento, en lugar de afrontarlo con inteligencia, se dejó en mano de financieros y especuladores que han creado un problema gravísimo, del que no se puede salir si no es con cirugía mayor.

 

–Si se sabe quienes son los culpables, ¿por qué siempre pagan los ciudadanos?

 

–Los grandes bancos tienen un poder cada vez mayor que se superpone a los gobiernos. Y éstos actúan con complicidad, les están dejando hacer y están traicionando el encargo de la ciudadanía cuando les votó. Esto nos está llevando a una situación terrible que no sólo cae sobre las espaldas de los trabajadores sino que también está hundiendo las economías y haciendo que Europa se hunda.

 

–¿Qué podemos hacer como ciudadanos? ¿Unirnos al 15-M?

 

–Ante la incompetencia de los gobiernos para resolver problemas y su capacidad de crear aún más problemas, la gente empieza a reaccionar. Empieza a conocer las causas y se sienten indignados por la estafa y el saqueo que se está produciendo en países como Grecia. Creo que va a ir a más, porque es una infamia lo que está ocurriendo en Europa y lo que va a pasar en España. Hay que pensar en fórmulas alternativas para arreglar esto, que están al alcance de la mano. No puede ser que dar 800.000 millones a los bancos de Francia y Alemania no suponga ningún problema y darle el 5% de esa cantidad a los pueblos sí lo sea. Es vergonzoso. Europa tiene que reestructurar la deuda, haciendo que el Banco Central Europeo intervenga, poniendo en marcha políticas que refuercen la actividad y creen empleo.

 

–Aquí se están proponiendo planes alternativos, ¿deberían estar los ministros de economía y los grandes banqueros aquí tomando nota?

 

–Pues sí. Estamos viendo que no hay pluralidad en el debate social, ni en los medios. Entonces la gente no puede saber que hay una forma distinta de resolver los problemas. Eso es lógico que ocurra en los medios privados porque están financiados en parte por la banca, pero es inconcebible que ocurra en medios públicos, estatales y andaluces. Eso ayuda a que se den soluciones inadecuadas y antisociales.

 

–La economía ya no es sólo para unos pocos…

 

–Hay que debatir de economía, hay que poner sobre el tapete las cuestiones económicas y debatirlas como cualquier otro asunto social, y con mucha más razón porque nos afecta más.

¿Hay que cumplir siempre las leyes?

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Leo en El País que la consejera de Presidencia y de Justicia de la Comunidad de Madrid, Regina Plañiol, ha recordado que todos los ciudadanos tienen la obligación de cumplir la ley, en referencia a los indignados del Movimiento 15-M y a los integrantes de la Plataforma de Afectados por la Hipoteca (PAH), que están impidiendo que se lleven a cabo desahucios en la región.
¿Hay que cumplir siempre la ley? Me temo que de aceptar este criterio las personas de color estarían todavía segregadas, las mujeres no podrían ni siquiera firmar un cheque o un contrato de trabajo sin permiso del marido y seguiría habiendo esclavos.
No debemos consentir que se sigan aplicando leyes tan injustas como las que desahucian a familias humildes porque les deben unos pocos cientos de euros a bancos que han provocado el paro para ganar miles de millones de euros, engañando a sus clientes y hundiendo las economías. La desobediencia civil en estos casos más que posible me parece una obligación de las personas decentes.