Vicenç Navarro: El impacto de la crisis en familias e infantes

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Por la importancia que creo que tiene el informe transcribo a continuación el artículo de Vicenç Navarro en el que se da cuenta de los principales resultados del estudio que ha realizado el Observatorio Social de España que él dirige sobre los efectos de la crisis sobre las familias y los infantes. Yo destacaría dos conclusiones. Una, que los que tanto hablan en España de defender a la familia aplican políticas que producen malestar a la inmensa mayoría de ellas. Y otra, que el empeoramiento de la situación de familias e infantes no se debe a la crisis sino a las medidas que se han tomado por los gobiernos con la excusa de hacerle frente.

El impacto de la crisis en las familias e infantes

Artículo publicado por Vicenç Navarro en la columna “Dominio Público” en el diario PÚBLICO, 22 de noviembre de 2012

Este artículo presenta el informe del Observatorio Social de España sobre el impacto de la crisis en las familias y en la infancia en España, mostrando que el deterioro del bienestar y calidad de vida de tales colectivos es más acentuado de lo que se ha publicado anteriormente. El crecimiento de la pobreza y sobre todo de la pobreza extrema, es de los mayores existentes en la Unión Europea de los 15. El riesgo de pobreza afecta también a sectores de las clases medias que nunca pensaron que se encontrarían en tal situación. El informe publicado como libro “El impacto de la crisis en las familias y en la infancia”, Ariel, también muestra que las causas de tal deterioro no es solo la crisis sino la manera como se está respondiendo en España.

El Observatorio Social de España (OSE) es una red de investigadores de varias universidades españolas que desde el año 2004 analizan la situación social en España y en sus CCAA, estudiando la evolución de las transferencias públicas (como las pensiones y las ayudas a las familias) y servicios públicos del Estado del Bienestar (como sanidad, educación, servicios sociales, vivienda social, escuelas de infancia –mal llamadas guarderías en España-, servicios domiciliarios a las personas dependientes, prevención de la exclusión social e integración de los inmigrantes, entre otros), así como las condiciones del mercado de trabajo y la distribución de las rentas en el país. Estos son los temas que todas las encuestas señalan como los que centran la mayor atención de la población en España, aunque no siempre centran la atención mediática o el debate político en el país.

El OSE ha publicado (2005, 2007 y 2009) voluminosos informes que contienen una detallada exposición de la situación de cada uno de estos componentes del Estado del Bienestar en España y en cada una de sus CCAA, comparándolos también con los existentes en otros países de la Unión Europea. Tales volúmenes, publicados bajo el título La Situación Social en España (Volúmenes I, II y III), son ampliamente utilizados, no sólo por académicos e investigadores, sino por los medios de información del país.

El último volumen, el cuarto, acaba de publicarse y su presentación a los medios de información se hizo el pasado día 20 de noviembre en el salón de actos de la Obra Social de La Caixa en Barcelona que financió el proyecto. El tema de este volumen es el impacto de la crisis en las familias e infantes en España y en las CCAA. Es imposible resumir en estas líneas tal cantidad de información empírica. Ahora bien, sí que es de gran interés e importancia resaltar algunas de las conclusiones.

Una de ellas es que la crisis está afectando muy negativamente al bienestar y calidad de vida de las familias y de los infantes y adolescentes en España en magnitudes e intensidad mucho mayores a las que se conocían y publicaban. Los datos del informe son impactantes. De 2007 a 2009, ya en el inicio de la crisis, la pobreza entre los infantes había crecido un 45%, el mayor de los incrementos de la pobreza infantil entre los países estudiados en esta parte del informe (Dinamarca, Alemania, Francia e Irlanda). Y lo que es incluso más preocupante es que el mayor crecimiento se ha dado entre los niños que viven en pobreza extrema. El capítulo escrito por el Profesor Sebastián Sarasa (uno de los mejores expertos en temas de pobreza en Europa) y la profesora Francesca Luppi, ambos de la UPF, documenta el hecho de que España es el país, entre los antes citados, con mayor pobreza y mayor pobreza extrema entre familias y entre infantes. La imagen extendida de que España como sociedad valora la familia no queda documentada en el estudio. En realidad, el gasto público social por familia, por infante o por persona en España es de los más bajos no solo entre estos países sino entre los países de la UE-15, el grupo de países de la UE que tienen un desarrollo económico semejante al español.

Otro dato importante es que el deterioro del bienestar de las familias no se debe sólo al declive de la economía, sino también (y en gran medida) a la manera como se está respondiendo a esta crisis. Así, el mismo capítulo de los Profesores Sarasa y Francesca Luppi muestra como Alemania tuvo, al principio de la crisis, un bajón de su economía más acentuado que España. Y, sin embargo, tuvo un incremento del desempleo mucho menor que España, donde el desempleo se disparó. Como el Profesor Sarasa y Francesca Luppi documentan, una de las causas de esto es la diferente respuesta que se dió en cada país al bajón económico. En contra de lo que se ha hecho en España, donde las reformas laborales se han centrado en la desregulación del mercado de trabajo -lo que ha facilitado el despido del trabajador-, en Alemania las reformas se centraron, entre otras medidas, en el reparto del tiempo de trabajo, de manera que la respuesta al bajón de la demanda de productos y servicios no fue facilitar el despido (lo que ha disparado el desempleo en España), sino la disminución del número de horas trabajadas, con reparto del tiempo productivo. Hoy el desempleo en Alemania es sólo el 5%. En España es el 25%. Ello tiene un impacto devastador para las familias y para sus infantes. El deterioro del mercado laboral ha jugado un papel determinante en el crecimiento de la pobreza y de la pobreza extrema entre las familias y los infantes.

Otro resultado del estudio es la conclusión de que la sustitución de la función protectora del Estado (resultado de la disminución del gasto público) por los servicios y transferencias del tercer sector (el sector privado de servicios, no lucrativo de la economía y voluntariado) ha sido claramente insuficiente para cubrir los enormes agujeros que los recortes han producido en la protección de las familias e infantes. El esfuerzo de este sector (que ha alcanzado niveles de sacrificio, compromiso y dedicación casi heroicos) ha sido insuficiente para responder a las enormes necesidades. Como la Profesora Mònica Clua y Albert Sesé muestran con datos contundentes, el tercer sector está abrumado y desbordado. No da abasto.

Otro dato importante es que el deterioro del bienestar de las familias no se debe sólo al declive de la economía, sino también (y en gran medida) a la manera como se está respondiendo a esta crisis. Así, el mismo capítulo de los Profesores Sarasa y Francesca Luppi muestra como Alemania tuvo, al principio de la crisis, un bajón de su economía más acentuado que España. Y, sin embargo, tuvo un incremento del desempleo mucho menor que España, donde el desempleo se disparó. Como el Profesor Sarasa y Francesca Luppi documentan, una de las causas de esto es la diferente respuesta que se dió en cada país al bajón económico. En contra de lo que se ha hecho en España, donde las reformas laborales se han centrado en la desregulación del mercado de trabajo -lo que ha facilitado el despido del trabajador-, en Alemania las reformas se centraron, entre otras medidas, en el reparto del tiempo de trabajo, de manera que la respuesta al bajón de la demanda de productos y servicios no fue facilitar el despido (lo que ha disparado el desempleo en España), sino la disminución del número de horas trabajadas, con reparto del tiempo productivo. Hoy el desempleo en Alemania es sólo el 5%. En España es el 25%. Ello tiene un impacto devastador para las familias y para sus infantes. El deterioro del mercado laboral ha jugado un papel determinante en el crecimiento de la pobreza y de la pobreza extrema entre las familias y los infantes.

Otro resultado del estudio es la conclusión de que la sustitución de la función protectora del Estado (resultado de la disminución del gasto público) por los servicios y transferencias del tercer sector (el sector privado de servicios, no lucrativo de la economía y voluntariado) ha sido claramente insuficiente para cubrir los enormes agujeros que los recortes han producido en la protección de las familias e infantes. El esfuerzo de este sector (que ha alcanzado niveles de sacrificio, compromiso y dedicación casi heroicos) ha sido insuficiente para responder a las enormes necesidades. Como la Profesora Mònica Clua y Albert Sesé muestran con datos contundentes, el tercer sector está abrumado y desbordado. No da abasto.

La crisis está ya abocando a amplios sectores de la población a niveles de consumo de subsistencia básica. Así, las profesoras Marta Domínguez y María José González, también de la UPF, en su capítulo “El impacto de la crisis en el bienestar social de la infancia en España” muestran como la crisis que había iniciado su impacto negativo en disminución de consumo como vestimenta y recreo está ya alcanzando niveles de austeridad en temas vitales como la alimentación, lo que pone en peligro la salud y la subsistencia de las familias. La búsqueda de alimento en lugares de desecho (como contenedores y mercados) se ha convertido en una práctica común para la mayoría de las familias en pobreza extrema y para grandes sectores de la población pobre. Y el riesgo de pobreza se ha extendido enormemente, incluyendo a sectores de las clases medias que nunca habían pensado que se encontrarían en una situación tan cercana a la pobreza o en la misma pobreza. La pobreza no es ya un fenómeno minoritario, pues incluso los que no están en la pobreza tienen miedo e inseguridades por el riesgo de caer en ella. Este es el capítulo de los profesores Calero y Choi de la Universidad de Barcelona que desarrolla y documenta el alcance entre la población de la exclusión social, que es incluso mayor que el del riesgo de pobreza. La exclusión social está alcanzando dimensiones epidémicas entre amplios colectivos de la población -inmigrantes, familias monoparentales y familias numerosas. El deterioro de la situación de las familias con niños es mucho mayor que el de las familias sin niños.

Este informe, publicado como libro (El impacto de la crisis en las familias y en la infancia) por la editorial Ariel documenta como esta crisis está afectando a dos colectivos –las familias y los infantes- que se presentan en el discurso oficial del país uno como el eje de la sociedad –la familia- y el otro como su futuro –los niños-. En realidad, en pocos países se habla tanto de la familia. Y en cambio, y tal como demuestra el estudio, España es el país donde las familias y los niños están más desprotegidos y más afectados negativamente por la crisis.

Sería de esperar que los medios de información dieran a conocer tal informe para que la ciudadanía fuera consciente de esta realidad. Un buen indicador de que ello pueda ser así es que en la presentación del libro en un auditorio lleno a rebosar de periodistas, estos aplaudieron al final de la presentación, por la claridad y accesibilidad de los datos y de la exposición. Es deseable que este aplauso al documento se traduzca en su amplia difusión. Así lo esperamos. Y así el país se merece.

¿Delante de los grises?

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Un listísimo comentarista me escribe desde el anonimato lo siguiente, en relación con mi último artículo sobre la policía (está publicado en los comentarios):

¿Delante de los grises?, ¿usted?, no me haga reír.Usted, como tantos otros en este bendito país, se inventa y reescribe su biografía.Resulta ridículo,patético y bochornoso.

Tiene pinta de ser otro de esos que no se han enterado que aquí hubo una dictadura fascista que perseguía a los ciudadanos por la menor cosa.

Yo, como tantos otros, corrí bastantes veces delante de los grises porque estaba prohibido manifestarse para reclamar libertades políticas y derechos sociales, y si no lo hice más fue por el miedo que me daba que me pegaran o que perdiera la beca, esa es la pura verdad.

¿En qué piensan los policías cuando nos pegan?

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Publicado en El Observador el 20 de noviembre de 2012

Cuando tuve que empezar a correr delante de los grises, algo que ya no me puedo permitir, esa es la verdad, ni aunque quisiera, esa era la pregunta que me hacía: ¿en qué pensarán cuando nos pegan?

Siempre he comprendido que quienes llevan generación tras generación gozando de todo tipo de privilegios los defiendan con ahínco y recurran a mil estrategias con tal de evitar que se los quiten los de abajo, aquellos a los que temen y desprecian.

Es comprensible que gasten dinero y tiempo en establecer todo tipo de barreras y defensas y que no duden en cometer, directamente o por encargo, cualquier tropelía si se ven en peligro.

También comprendo que haya personas nacidas de lo más bajo pero que a cambio de un puñado más o menos suculento de prebendas se conviertan en arqueros de quienes en realidad no tienen nada que ver con ellos, de quienes seguramente los desprecian igualmente, e incluso quizá más, porque saben que se venden y que han sido simplemente comprados. Entiendo perfectamente que haya tanto periodista, abogado, economista, político, y tanta persona de origen humilde erigida en portavoz de los intereses de los de arriba. Es patético (basta ver cualquier días las televisiones), pero me resulta humanamente comprensible: viven para tener y los de arriba son generosos cuando se trata de fortalecer las barreras y de evitar los peligros, sobre todo, porque al fin y al cabo le pagan con su propio dinero, ni siquiera tienen que renunciar al suyo, ni a su poder, que en última instancia nunca van a compartir, como tampoco los espacios más sagrados en donde los advenedizos nunca van a entrar, por mucho que sea su servilismo y su docilidad.

Todo eso lo comprendo, pero supongo que reconocerán ustedes conmigo que es mucho más difícil de comprender la conversión de quienes, para colmo, siguen sin tener donde caerse muertos, los que no levantan cabeza en toda su vida y saben que no van a levantarla ni ellos ni sus hijos, ni los hijos de sus hijos, ni los hijos de los que vengan detrás.

Por eso me he preguntado siempre de dónde saca la rabia un policía cuando, como el 14N en Tarragona, apalea a un menor, o cuando corre desaforado contra quienes podrían ser sus hijos o contra los que, en todo caso, tienen sus mismos problemas y reclaman los mismos derechos que ellos quisieran disfrutar, en una manifestación que simplemente reclama justicia y que se ejerzan derechos sociales reconocidos por las leyes. ¿De dónde saldrá la indignación para apalear a los manifestante si ellos tienen los mismos sueldos de miseria, si sus hijos corren igual peligro que el de quienes se manifiestan: no poder ir a buenos colegios públicos, o que sus padres o ellos mismos pierdan las pensiones o la atención sanitaria o los cuidados?

¿En qué piensan seres humanos exactamente igual que nosotros, o incluso con más problemas y miserias económicas, con menos derechos laborales posiblemente que la mayoría de la población, cuando muelen a palos a quienes reclaman que la sociedad en la que ellos también viven, como sus esposas, sus madres y padres, sus hijas e hijos, sea más justa y trate mejor a las personas que son exactamente como son ellos, los policías, gente de origen humilde, de rentas bajas, trabajadores como puedan serlo los demás, a los que, sin embargo, se enfrentan a palos?

¿En qué pensarán los policías cuando nos apalean para no darse cuenta de que los que corren delante de ellos en las calles simplemente quieren una sociedad en donde las gentes más desfavorecidas, como lo son sin duda la mayoría de los policías, vivan mejor y con más derechos y bienestar? ¿En qué pensarán para no darse cuenta de que los porrazos que pegan se los están dando también a ellos mismos, a sus familiares, a sus hijos, y que con esas porras durísimas no solo están rompiendo la cabeza de unas cuantas personas sino el futuro y la felicidad, ¡también!, de los seres a los que más quieren, por los que seguramente serían capaces de dar su vida con la mayor generosidad? ¿Y en qué estarán pensando esos policías que se infiltran, como hemos visto en tantas imágenes, para provocar ellos mismos la violencia y los altercados que justifiquen la carga contra jóvenes de su misma clase que están a su alrededor sin ánimo alguno de ser violentos?

¿En qué pensarán los policías para no darse cuenta de que los han colocado en el bando equivocado, que se están enfrentando en realidad a quienes son como ellos, que lo que hacen es el trabajo sucio de defender a porrazo limpio a los privilegiados que los obligan a malvivir y que condenan al paro, al sufrimiento y al malestar innecesario a sus seres más queridos?

Post Scriptum.

Después de haber escrito este texto, tuve noticia de una muy numerosa manifestación de policías en Madrid para luchar por sus derechos, recortados como los de tantos otros trabajadores. La contemplé con especial simpatía, y solo espero que llegue un día en que ni un solo policía levante su porra contra los que reclamamos justicia, democracia real y un futuro digno para nuestros hijos y que, de la mano de una gran mayoría social, ayuden también a conquistarlos.

Encuentro estatal sobre el cambio social desde la Universidad

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Un amplio grupo de universitarios y miembros de distintos colectivos sociales están organizando para el 23 y 24 de Noviembre en Sevilla un encuentro estatal sobre el cambio social desde la Universidad en coordinación con otro encuentro que se celebra el mismo fin de semana en Barcelona.

Entres los objetivos se encuentran los siguientes

1. Facilitar un espacio propositivo y de conocimiento sobre acciones y  prácticas que están teniendo lugar en, desde o con la universidad para afrontar  el objetivo del cambio social, como es el caso de las iniciativas de resistencia  al actual acoso a lo público.

2. Impulsar un plan estratégico a medio y largo plazo, que organice labores de  diagnóstico y de acción, y que afecte tanto a la universidad que queremos como a  la sociedad que podemos construir a partir de ello. Este plan se nutre del  Encuentro como primera fase, alimentándose de las aportaciones de mesas  específicas, mesas de conexión y espacios de encuentro.

3. Estimular el aprovechamiento de los recursos de la institución universitaria  (docencia, investigación y extensión) para articular propuestas concretas de  educación, construcción de conocimiento y acción.

Más información aquí.

ADDENDA: Como algunas personas me reprochan a mí que esta convocatoria coincida con otra que hay en Madrid los mismos días, quiero decir que no soy responsable de las fechas elegidas porque no he participado en ella. Trataré de asistir si puedo y he hecho lo posible por divulgarla, pero nada más.. Como ocurre en tantas ocasiones, se mata al mensajero.

¡Aquel Tratado de Maastricht!

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Publicado en Sistema Digital el 16 de noviembre de 2012

Es curioso que solo muy poca gente se acuerde ahora del Tratado de Maastricht, cuando es en él donde se encuentra el origen de los problemas que tiene ahora la Unión Europea. A base de muchas mentiras se está haciendo creer a la gente que lo que le sucede a los países que sufren las mayores perturbaciones es que han realizado mucho gasto público social y que eso ha aumentado hasta niveles insoportables el peso de la deuda pública, de donde deducen la exigencia de llevar a cabo políticas de austeridad basadas en el recorte de derechos y prestaciones sociales. La realidad es otra bien distinta: lo que verdaderamente ha hecho que crezca la deuda pública (además del impacto más reciente de la crisis financiera internacional y la subsiguiente caída en los ingresos públicos) no ha sido el incremento del gasto público primario (es decir, el asociado a gastos corrientes o de inversión), sino el dedicado a pagar intereses y la deuda que ha ido siendo necesaria para afrontar la deuda anterior.

Se calcula que los Estados europeos vienen pagando a la Banca privada unos 350.000 millones de euros cada año en concepto de intereses desde que dejaron de ser financiados por sus antiguos Bancos centrales y después por el Banco Central Europeo (Jacques Holbecq y Philippe Derudder, ‘La dette publique, une affaire rentable: A qui profite le syste`me?’, Ed. Yves Michel, Pari´s, 2009). Esa es, pues, la verdadera losa que ahora lastra a las economías europeas y no en el peso insoportable, como quieren hacer creer, del Estado de Bienestar. No podemos cansarnos de repetir que si los saldos primarios que ha ido teniendo el Estado español desde 1989 se hubieran financiado a un interés del 1% por un Banco central (como es lógico que hubiera sido) el peso de la deuda pública española sería ahora del 14% del PIB y no el 87% actual (Eduardo Garzón Espinosa. ‘Situación de las arcas públicas si el estado español no pagara intereses de deuda pública’: http://eduardogarzon.net/?p=328). Esa es la demostración palpable de que son los intereses financieros y no el gasto social el verdadero origen de la deuda, que se quiere combatir a base de recortar derechos y democracia.

Y se olvida ahora que fue el artículo 104 del Tratado de Maastricht el que consagró esa prohibición de que los Bancos centrales financiaran a los gobiernos. Una condición completamente absurda desde el punto de vista económico y financiero, que solo beneficia a la Banca privada, que así ha podido hacer un negocio de dimensiones auténticamente astronómicas: es fácil calcular que gracias a ello los Bancos europeos habrán recibido graciosamente alrededor de unos siete billones de euros desde que se ratificó el Tratado de Maastricht en concepto de intereses. Un dinero, además, que en lugar de haberse dedicado a financiar preferentemente el desarrollo productivo europeo ha sido el que ha alimentado la especulación financiera, la formación de burbujas que al estallar se han llevado por delante a economías enteras y las cuentas multimillonarias que los Bancos europeos mantienen en los paraísos fiscales o que dedican a financiar todo tipo de crímenes y delitos, el tráfico de armas, de personas, de droga o la corrupción política.

Para que eso fuese posible, el Tratado también estableció otra medida igualmente carente de fundamento científico: la independencia de los Bancos centrales que, en realidad, simplemente ha sido el procedimiento que permite que actúen con total libertad al servicio de la Banca privada. Prueba de ello es que la gestión de los Bancos centrales desde que son independientes ha sido la menos exitosa de toda su historia, pues en esta época es cuando se ha producido el mayor número de crisis financieras y los episodios más graves de inestabilidad monetaria. Aunque, eso sí, la mayor distribución de renta a favor de los poderosos gracias a la política de tipos de interés y al manejo de la cantidad de dinero circulante.

Con tal de favorecer a la Banca privada, el Tratado de Maastricht es el responsable original de que los Estados europeos estén maniatados a la hora de hacer política económica, cuyo éxito se basa inexcusablemente en la coordinación constante entre sus diferentes responsables y entre sus diferentes manifestaciones e instrumentos. Y de ahí, desde Maastricht, que sean tan impotentes para controlar lo que ahora se nos está viviendo encima.

También fue ese Tratado el que por primera vez estableció reglas igualmente absurdas de convergencia nominal, que el tiempo se ha encargado de demostrar que eran completamente inútiles para conseguir el equilibrio y la armonía que precisa una unión monetaria para funcionar correctamente y sin generar más problemas que los que resuelve. O las de estabilidad presupuestaria, tan infundadas e injustificadas desde el punto de vista científico, que han sido incumplidas en unas 140 ocasiones por los diferentes Estados. Y cuya perversión se demuestra simplemente preguntándonos en qué situación se encontrarían hoy día los países, ahora más avanzados del mundo, si hubieran estado sometidos a esas normas de estabilidad presupuestaria desde hace 100 o 150 años.

Pero el Tratado de Maastricht no solo fue decisivo por la introducción de estas ataduras económicas y privilegios que condenaron a los pueblos de Europa y a sus diferentes naciones a la situación en la que ahora nos encontramos, sino que igualmente lo fue por la forma tan antidemocrática en la que se ratificó, soslayando el debate social sobre este tipo de aspectos esenciales, o mejor dicho, ocultando a los ciudadanos sus consecuencias, e incluso haciendo trampas a la hora de aprobarlo.

Maastricht fue, por eso, la primera y más clara alerta de que los constructores y beneficiarios de la Europa neoliberal que allí se ponía en marcha no necesitaban democracia, sino todo lo contrario y que, por tanto, con el Tratado comenzaba su desmantelamiento real.

El lado positivo de Maastricht es que demuestra el origen ilegítimo que ha tenido la deuda que injustamente se hace recaer sobre los pueblos europeos. Y, por lo tanto, la primera razón para auditarla en toda Europa y repudiarla cuanto antes.

Conferencia del Presidente de Ecuador en Sevilla sobre la crisis de la deuda

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El Presidente de Ecuador, Rafael Correa imparte hoy jueves una interesante conferencia en la Universidad Pablo de Olavide de Sevilla con el título ¿Una salida ecuatoriana a la crisis de la deuda? El acto se celebrará a las 16,00 horas en el Paraninfo de esa universidad y la asistencia es libre.

Una buena oportunidad para conocer de primera mano que hay alternativas a la crisis y que lo que falta de verdad en España es un gobierno con dignidad y un pueblo capaz de elegirlo con inteligencia.

Indicador de seguimiento de la huelga general de ECONOMISTAS FRENTE A LA CRISIS

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Transcribo a continuación la información del indicador de seguimiento de la huelga general de ECONOMISTAS FRENTE A LA CRISIS. Es interesante tenerlo en cuenta y divulgarlo porque desde el gobierno y los medios de derechas ya están empezando a decir que ha sido un fracaso (en algunos de estos últimos, como Tele Madrid, en donde la huelga ha impedido grabar hoy en directo, han emitido grabaciones hechas ayer en la que ya sabían que había fracasado. Son así de listos y de honrados).

ECONOMISTAS FRENTE A LA CRISIS informa:

En la primera hora de Huelga, el indicador de EFC ha puesto de manifiesto que desde las 00h hasta la 1h del 14N, la incidencia de la Huelga ha sido del 66%.

A las 9h el indicador de EFC pone de manifiesto que el consumo de electricidad imputable a la actividad productiva ha caído, desde la 00h del día de hoy 14N, un 63,6%

A las 10h el indicador de EFC pone de manifiesto que el consumo de electricidad imputable a la actividad productiva ha caído, desde la 00h del día de hoy 14N, un 60%.

A las 11h el indicador de EFC pone de manifiesto que el consumo de electricidad imputable a la actividad productiva ha caído, desde la 00h del día de hoy 14N, un 58,4%.

A las 12h el indicador de EFC pone de manifiesto que el consumo de electricidad imputable a la actividad productiva ha caído, desde la 00h del día de hoy 14N, un 58%.

A las 13h el indicador de EFC pone de manifiesto que el consumo de electricidad imputable a la actividad productiva ha caído, desde la 00h del día de hoy 14N, un 58%.

A las 14h el indicador de EFC pone de manifiesto que el consumo de electricidad imputable a la actividad productiva ha caído, desde la 00h del día de hoy 14N, un 58,5%.

A las 15h el indicador de EFC pone de manifiesto que el consumo de electricidad imputable a la actividad productiva ha caído, desde la 00h del día de hoy 14N, un 59,5%

A las 16h el indicador de EFC pone de manifiesto que el consumo de electricidad imputable a la actividad productiva ha caído, desde la 00h del día de hoy 14N, un 60,5%

A las 17h el indicador de EFC pone de manifiesto que el consumo de electricidad imputable a la actividad productiva ha caído, desde la 00h del día de hoy 14N, un 61,1%

A las 18h el indicador de EFC pone de manifiesto que el consumo de electricidad imputable a la actividad productiva ha caído, desde la 00h del día de hoy 14N, un 61,7%

A las 19h el indicador de EFC pone de manifiesto que el consumo de electricidad imputable a la actividad productiva ha caído, desde la 00h del día de hoy 14N, un 62,4%

A las 20h el indicador de EFC pone de manifiesto que el consumo de electricidad imputable a la actividad productiva ha caído, desde la 00h del día de hoy 14N, un 63,1%

A las 21h el indicador de EFC pone de manifiesto que el consumo de electricidad imputable a la actividad productiva ha caído, desde la 00h del día de hoy 14N, un 64%

A las 22h el indicador de EFC pone de manifiesto que el consumo de electricidad imputable a la actividad productiva ha caído, desde la 00h del día de hoy 14N, un 65,1%

Una huelga general sólo puede afectar -y no tiene otros objetivos- más que al consumo de electricidad imputable a la actividad productiva. No afecta, por ejemplo, al consumo de los hogares (iluminación, neveras, calefacción etc.) y tampoco afecta al consumo de electricidad del comercio y de los servicios que, aunque se vean afectados parcial o totalmente por la huelga, mantienen la iluminación, las calefacciones, los servidores de los sistemas informáticos y los electrodomésticos en funcionamiento (los cierres completos de estos establecimientos son, naturalmente muy escasos) A esto hay que añadir que las huelgas tampoco afectan a procesos industriales continuos como son los que se verifican en la electroquímica, en el aluminio, en la cadena del frio etc. De otra manera, se podrían producir daños en las infraestructuras productivas que están muy lejos de los objetivos de las huelgas convocadas por las organizaciones sindicales modernas. Estas son las razones por las que el indicador EFC disminuye su valor a medida que avanza el día y con el día el peso de los consumos en los que la huelga no influye.

Esto quiere decir que informar sobre la caída de la demanda en relación con el consumo de un día normal es irrelevante y desinformador. En un día festivo el consumo es muy elevado por las razones apuntadas, y marca el suelo que puede caer la demanda en una huelga. A título de ejemplo, una caída del 20% de la demanda de electricidad podría suponer una caída del 100% de la demanda de electricidad que puede ser afectada por una huelga e indicaría que estamos ante una huelga absoluta y no ante una huelga de sólo un alcance del 20%.

Esta es la razón de que el indicador EFC constituya un indicador riguroso y científico, frente a otros malos usos de la información que suministra un dato en bruto sobre el comportamiento del consumo de electricidad que nada dice, que nada revela.

ECONOMISTAS FRENTE A LA CRISIS es una plataforma de economistas independiente de todo partido político y de toda organización sindical, pero no ignora que en la política es donde los problemas y los anhelos de la sociedad deben encontrar soluciones y satisfacción. Y en la política ECONOMISTAS FRENTE A LA CRISIS quiere influir para neutralizar la presión neoliberal que presiona, intoxica y asfixia a nuestros políticos. Y todo ello en defensa de las instituciones democráticas y de los derechos de la ciudadanía.

La metodología de cálculo del indicador EFC para el seguimiento del la Huelga General puede leerse pinchando aquí.

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