PP: patriotas a sobresueldo

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Publicado en Público.es el 30 de abril de 2013

Aznar lo dijo de sí mismo cuando presentó sus memorias (escritas “sin corsés, con franqueza y patriotismo“, según las notas de prensa que anunciaban su publicación): “He intentado ser en mi vida un patriota razonable, un buen español“. No en vano, y como prueba de ello, supongo, ordenó que ondeara en la plaza de Colón de Madrid la bandera de España más grande, de 294 metros cuadrados, sobre un mástil de 50 metros de altura y 19 toneladas de peso. Según dijo entonces su ministro de Defensa, Federico Trillo, para “honrar la bandera de todos los españoles en la capital del reino por medio de un mástil que pudiera enarbolarla a la máxima altura posible”.  Lo dejó también muy claro en el congreso que su partido (“el único indispensable en este país” según afirmó en ese mismo acto) celebró poco después de ganar las últimas elecciones: “Tenemos la determinación de hacer lo que España necesita, hacer patriotismo, que es lo que toca en este momento“. O cuando recibió un premio algo después en un pueblo de Toledo: “Hagamos del patriotismo un compromiso diario y de la ambición por España una gran oportunidad”. Incluso es su fórmula (“Necesitamos un baño de trabajo y patriotismo“) para salir del fondo de la crisis en la que nos encontramos, o mejor dicho, a la que nos ha llevado  “tantas dosis de incapacidad, insolvencia, deseo de dividir e interés por estar en el poder, aunque sea a costa de los intereses de España”, es decir, justamente el antipatriotismo de los demás, de la anti España.

No le va a la zaga el nuevo presidente. Cuando hacía campaña electoral para llegar a serlo los medios reconocieron enseguida su oferta, así era de nítida: “Rajoy se niega a hablar de recortes y receta patriotismo contra la crisis“, titulaba uno de ellos. Y en su tierra natal dejó bien clara su fórmula magistral de gobierno para estos convulsos tiempos cuando señaló en un mitin que “el esfuerzo, el coraje, la determinación y el patriotismo” son “suficientes para sacar la situación económica adelante”. Y, como el buen español de bien que reconoció en él otro gran patriota, el malogrado Manuel Fraga, lo repite sin cesar allí por donde va: “no mentir ni engañar a la gente”, para sacar a España se necesitará, sobre todo,  “mucho patriotismo”.

Y tras de ellos dos, todos los demás patriotas. El secretario general de cuando el patriotismo constitucional como principio básico de su partido, Javier Arenas; el citado Federico Trillo, posiblemente el ministro que más veces haya exaltado, jurado, besado, portado u homenajeado a la bandera; la señora Cospedal, que por patriotismo era por lo que nos decía que había que defender la reforma laboral; Montoro, que cuando sube los impuestos afirma que lo hace porque “lo más patriótico ahora mismo es pagarlos“; la vicesecretaria andaluza, Esperanza Oña, que aboga por fomentar el patriotismo “generoso y acogedor” en contra de quienes “desprestigian el cariño hacia España” y que aboga por el fomento del patriotismo en España para combatir políticas separatistas. Y así uno detrás de otro y de otra: Acebes, Mato, Lapuerta, Rodrigo Rato… ¡Luis Bárcenas!

Pero es muy singular el patriotismo de todos ellos. Airean banderas por doquier pero ponen en venta a media España y la hacen cada vez más desigual dando privilegios a unos españoles en perjuicio de otros; revientan de emoción cuando gana la selección española pero se alegran cuando nuestros jóvenes mejor preparados emigran porque, dicen, es bueno que sea fuera donde exploten sus talentos. Rezuman sentimientos de amor patrio por los cuatro costados pero desprecian y criminalizan a los compatriotas que no pensamos como ellos. Y, para colmo, resulta ahora que sus constantes expresiones de patriotismo no son ni mucho menos gratuitas ni generosas sino que se forran con ellas, porque los políticos mejor pagados de la Patria con el dinero de todos los españoles son patriotas a golpe de sobresueldos millonarios.

Patriotismo de puro teatro, un viaje a ninguna parte. No me extraña que cobren los sobresueldos en concepto de gastos de representación y de dietas.

8 pensamientos en “PP: patriotas a sobresueldo

  1. Ya lo dijo Samuel Johnson: “El patriotismo es el último refugio de los canallas”.

  2. Las empresas privatizadas por el PP, también se han llenado de patriotas, condición indispensable para entrar en ellas. No importan los méritos, sólo hay que ser un español de bien y nada mejor que pertenecer a una buena familia para acreditarlo. Vd disfrutará de un puesto cómodo con responsabilidad. Al llegar a la cincuentena dejará de dirigir el departamento y le meterán en un ERE. Cobrará una renta hasta los 65 años de unos 15000 € mensuales como prejubilado de la empresa, así por la cara-Me río yo de los ERES de Andalucía-. Pero además, Vd. es un español de bien y se lo merece todo, por eso la misma empresa que le prejubila le coloca de directivo en otra empresa del grupo con una remuneración acorde a su rango y otros 20.000 € mas al mes. Vd. ha conseguido cobrar por despedido y trabajar a la vez y así subirse el sueldo en tiempos de crisis.
    Todo ello con !Qué Viiiiiva Españaaaa! en un país con mas de 6.000. 000 de parados. Ah, Sólo apto para españoles de bien.

  3. ¿De derechas y patriotas? Imposible

    El título preliminar de la constitución española señala que España se constituye en un Estado que propugna entre otros valores la justicia y la igualdad. Los partidos conservadores como el PP siempre harán una interesada malinterpretación de la justicia no hacer efectiva la igualdad.

    El valor más preciado de una nación no son sus banderas, son sus ciudadanos. Que un partido de derechas promueva la igualdad de derechos es contraproducente. Se han caído de un guindo o lo tiene entre sus filas.

  4. ¿De derechas y patriotas? Imposible

    El título preliminar de la constitución española señala que España se constituye en un Estado que propugna entre otros valores la justicia y la igualdad. Los partidos conservadores como el PP siempre harán una interesada malinterpretación de la justicia para no hacer efectiva la igualdad.

    El valor más preciado de una nación no son sus banderas, son sus ciudadanos. Que un partido de derechas promueva la igualdad de derechos es contraproducente. Se han caído de un guindo o lo tiene entre sus filas.

  5. Cuando ellos dicen viva España,quieren decir viva Yo,sin ninguna duda,porque España para ellos es su finca particular,a la que tienen derecho a gobernar por herencia secular.También son los mayores separatistas del Reino,por su intolerancia y sus continuas agresiones a las demás nacionalidades del Estado,desde la Periferia de lengua no castellana se ve esto muy claro.Ellos son los que han provocado el deslizamiento de Mas y Convergencia hacia el independentismo,por ejemplo,con sus continuos recortes de las competencias de las comunidades autónomas, a las que dejan sin dinero para ahogarlas y aniquilarlas.Y fíjese,para colmo,ellos,juntamente con el Psoe,se llaman los “no nacionalistas”.Hay que tener cara !

  6. Me horrorizan los patriotismos! ¡Ojalá algún día se pueda ser ciudadano del mundo! pero mientras la utopía esté tan lejos, podríamos ser un poco más europeos y luchar por eliminar desigualdades y no hablo de las económicas, si no previamente las desigualdades que conducen a ella: Estructuras administrativas de todo tipo, jurídicas, legislativas, económicas, fiscales, educativas y un lago etcetera.
    No tiene ningún sentido que acusemos continuamente de insolidarios a quienes no nos quieren dar más dinero. Somos un saco sin fondo y cúanto más nos den más despilfarrára el gobierno de turno que seguirá sin dedicar ni un minuto a estudiar(pese a sus múltiples y bien pagados e inútiles asesores) los problemas reales que tenemos los ciudadanos a los que nos piden que nos apretemos el cinturón, (que ya no tiene más agujeros) mientras los suyos crecen y crecen y vuelven a crecer.
    Saludos hermanos y que “alguién nos coja confesados” pues esto va para tan largo, que seguramente muchos no lo veremos.

  7. Llamémosles por su nombre: son TRAIDORES, son culpables de ALTA TRAICIÓN a su país, al que tan hipócritamente dicen amar, mientras sirven los intereses de potencias extranjeras, utilizándonos a todos los españoles para tan bastardos fines.

  8. Lo más triste no es escuchar lo que dicen, que ya se les conoce por sus obras y no por sus palabras, lo más triste es ver como hay personas que los votan cuando sus intereses son diferentes. Cada vez que emplean la palabra patria están proponiendo algo con lo que quieren que comulguemos sin mirar que es realmente lo que quieren que nos traguemos. Este es un país que anda muy necesitado de un estudio sociológico global.

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