Evasión fiscal en tiempos de emergencia: otra vergüenza europea

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Publicado en Público.es el 30 de abril de 2020

En estos momentos, los ministros de Hacienda de todo los gobiernos de mundo andan revisando hasta la última línea de sus presupuestos para ver de dónde pueden sacar la más mínima cantidad de dinero que pueda atender la urgencia en la que nos encontramos. El del estado alemán de Hesse, Thomas Schaefer, se suicidó, según se informó, ante los problemas que estaba ocasionando la pandemia a las empresas y personas a las que tenía que ayudar. Imagínense cómo lo estarán pasando en países más pobres.

Sin embargo, justamente ayer miércoles 28 de abril, se publicó el último informe de la Red de Justicia Fiscal (aquí) que una vez más vuelve a poner de manifiesto que los ministros europeos se podrían evitar sus desvelos muy fácilmente, si se lograra que en la Unión Europea todos pagásemos los impuestos que nos corresponden, ni uno más ni uno menos, los que están establecidos.

Según el informe, cuatro países europeos (dos de ellos pertenecientes a la Unión Europea y a la eurozona) constituyen un eje de evasión fiscal de empresas multinacionales de Estados Unidos que hace perder, como poco, unos 27.600 millones anuales al conjunto de países miembros de la UE.

Se trata de Reino Unido, Suiza, Luxemburgo y los Países Bajos que establecen tasas impositivas muy bajas (del 0,7% en Luxemburgo al 10,5% en Reino Unido) para que las grandes empresas declaren allí los beneficios que obtienen, en realidad, en otros países. De esa forma, esos cuatro líderes de la evasión fiscal se han convertido en la cloaca por donde se pierde la mitad de la que realizan las grandes corporaciones mundiales. Sigue leyendo

Otra propuesta para financiar la deuda del Covid-19 sin hipotecar el futuro

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Publicado en Público.es el 29 de abril de 2020

A medida que pasa el tiempo se hace más evidente el enorme coste financiero que va a suponer la pandemia del Covid-19. Aunque todavía sea pronto para poder calcularlo con exactitud, las estimaciones más optimistas señalan que el incremento de la deuda pueda ser de un 10% del PIB para el conjunto de la Unión Europea.

Muchos economistas hemos venido diciendo desde el principio que el Banco Central Europeo podría haber evitado que la deuda aumente si hubiera hecho frente con inteligencia y decisión a la situación tan extraordinaria que estamos viviendo. En lugar de proporcionar facilidades a la banca privada para que luego ésta preste (si lo hace) a las empresas y trabajadores autónomos cobrando interés, el BCE podía haberlos financiado directamente y sin intereses, al mismo tiempo que compraba deuda de los Estados para volver a emitir otra perpetua, por ejemplo. De esa manera se podría haber reducido el coste que va a suponer la epidemia, evitar el cierre o la pérdida de miles de empresas y frenar la expansión de la pobreza. Sigue leyendo

Inconscientes

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Publicado en Público. es el27 de abril de 2020

Imaginen que una nave tripulada por seres procedentes de otra civilización inteligente (distinta a la nuestra, por lo tanto) se acerca a la Tierra para conocer su naturaleza y cómo vivimos sus habitantes.

Enseguida descubren que allí se ha propagado un virus que infecta a millones de personas y que produce docenas de miles de muertes, en casi todos los lugares y muchas más de las que registran las estadísticas a las que tienen acceso, gracias a su conocimiento y tecnología, muy superiores a los de la Tierra.

Para saber la situación más concreta, los efectos que realmente está teniendo la epidemia y las medidas que estos humanos llevan a cabo para paliarlos, deciden acudir a la más alta autoridad de la máxima potencia económica, militar, cultural y política de ese planeta, el Presidente de Estados Unidos, Donald Trump. Justo cuando van a ponerse en contacto con él, se encuentra dando una rueda de prensa en la que propone inyectar desinfectante y luz en el cuerpo de las personas afectadas como forma de acabar con él. Incrédulos, los visitantes deciden, entonces, recurrir a otras fuentes de conocimiento. Sigue leyendo

La cultura, una industria y mucho más que hay que relanzar

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Publicado en Público.es el 28 de abril de 2020

La cultura, en su sentido más amplio, es una de las actividades que siempre paga en mayor medida los efectos de las crisis económicas. Como cualquier otra que consista en la producción de bienes o servicios, necesita recursos materiales y gasto procedentes de la iniciativa privada y de la pública, y ambos disminuyen notablemente cuando la economía se deteriora. Aunque, en el caso de la cultura, el daño suele ser mayor por otras razones.

Como consecuencia de la última crisis económica iniciada en 2007-2008, bajó el peso de las actividades culturales en el PIB español, el empleo, el número de empresas, el gasto total de la administración central, de las comunidades autónomas y ayuntamientos y el gasto familiar y personal, por citar sólo algunas magnitudes expresivas de su evolución. Y, cuando la mayoría de ellas todavía no había logrado recuperarse, la epidemia del Covid-19 trae consigo una nueva crisis; ahora mucho peor, pues no sólo supondrá la disminución de la demanda y del gasto que traen consigo todas ellas, sino la imposibilidad de generar oferta durante un tiempo que, en algunas casos, puede llegar a ser literalmente letal para los productores.

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Bienvenido el teletrabajo, cuidado con la explotación laboral

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Publicado en Público el 25 de abril de 2020

El encierro obligado de millones de trabajadores está produciendo un aumento exponencial de las horas dedicadas al teletrabajo, algo que tiene efectos muy desiguales y que seguramente sea uno de los grandes debates del futuro laboral, político y social que el coronavirus ya ha cambiado.

Desde hace algunos años se han venido haciendo estudios sobre los efectos que tiene esta modalidad de actividad laboral y las conclusiones parece que son bastante coincidentes en todos ellos, aunque la proporción de trabajadores que la habían realizado antes del encierro no era muy alta. Sigue leyendo

Controlar los precios es un arma de doble filo

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Publicado en Público.es el 24 de abril de 2020

Una de las consecuencias de la crisis sanitaria de efectos económicos tan intensos que estamos viviendo es que nos obliga a valorar las ventajas e inconvenientes de las grandes instituciones que sostienen a nuestra sociedad. Y, de forma muy particular, la utilidad y las limitaciones de los mercados para proporcionarnos los bienes que necesitamos.

De una institución tan antigua como el mercado lo sabemos casi todo. Cuando funciona bien, es decir, cuando hay muchos vendedores y compradores y ninguno puede actuar con un poder superior al de los demás a la hora de decidir sobre las condiciones del intercambio, el mercado nos proporciona la mejor combinación posible, para vendedores y compradores, entre la cantidad que se puede producir de un bien y su precio. Aunque, eso sí, deberá haber normas que garanticen ese equilibrio de poder y que se actúe con plena competencia.

Cuando ésta última predomina en su máximo grado, los mercados son instrumentos muy útiles para fomentar la producción de lo que se necesita y para establecer un precio a los bienes y servicios inmejorable, pues será aquel que obligue a los vendedores a actuar con la máxima eficiencia y el más bajo posible (dada la producción existente) para los compradores. Sigue leyendo

¿Metedura de pata o vía libre para que otros metan la mano?

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Publicado en Público.es el 23 de abril de 2020

La presidenta del Banco Central Europeo metió la pata hace unos días cuando dijo públicamente, refiriéndose al banco que preside: «No estamos aquí para hacer que bajen los diferenciales, hay otros instrumentos y otros actores para estos problemas». Es decir, que el banco no iba a actuar para evitar que aumenten las primas de riesgo entre los diferentes países como consecuencia de su distinta situación financiera.

Al decirlo, le hizo un roto como una casa a Italia que en ese momento tenía que salir a los mercados a financiarse para combatir la epidemia del coronavirus. Un roto tan grande que obligó a reaccionar muy duramente al Jefe del Estado italiano, Sergio Mattarella, diciendo que Italia estaba pasando por una situación muy difícil y que lo que allí se esperaba de Europa eran iniciativas solidarias y no movimientos que puedan obstaculizar su acción», en clara alusión a las declaraciones de Lagarde.

Esta última rectificó casi inmediatamente diciendo que están «totalmente comprometidos para evitar cualquier fragmentación en un momento difícil para la zona euro» y que «los altos diferenciales que vemos debido al coronavirus claramente afectan la política monetaria». Pero el mal ya estaba hecho y los mercados hicieron de las suyas: Italia vendió sus bonos en las peores condiciones de los últimos años. Sigue leyendo

Una apuesta arriesgada que puede salir bien

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Publicado en Público.es el 22 de abril de 2020

El gobierno español ha mostrado por fin la propuesta que hará en el Consejo Europeo de mañana jueves para hacer frente a los efectos económicos de la pandemia. El presidente Sánchez propondrá la creación de un fondo de reconstrucción de 1,5 billones para realizar inversiones que, a partir de 2021, permitan reconstruir las economías dañadas como consecuencia del obligado cese de una gran parte de la actividad económica. Lo singular de la propuesta española (además de que, casi por primera vez, sea España quien lleve la iniciativa en un asunto de gran envergadura para el conjunto de la Unión Europea) es el modo de financiarla y el uso que se haría de los fondos.

Según lo que se ha informado, nuestro gobierno propondrá que sea la Comisión Europea quien se endeude emitiendo deuda perpetua, lo que significa que no se devuelve su principal sino sólo los intereses, los cuales no deberían ser elevados dadas las condiciones actuales del mercado. Los fondos así obtenidos permitirían aumentar considerablemente el presupuesto europeo, casi doblarlo, y se repartirían después entre los diferentes países -con preferencia de los más afectados por la crisis- en forma de una especie de fondos estructurales que se recibirían a fondo perdido y que no habría que devolver. Sigue leyendo

Nuevo libro: Coronavirus y economía

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Acabo de publicar un pequeño libro en el que he recopilado todos los artículos que he escrito sobre la crisis del coronavirus. Puede conseguirse, de momento, en versiones pdf, ePUB y en unos días en Kindle pinchando en las correspondientes imágenes de abajo:

Los obispos dan una patada al gobierno en el culo de los pobres

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Publicado el 2 de abril de 2020

Según informó la Cadena Ser, el portavoz de la Conferencia Episcopal Española, Luis Argüello, ha declarado que el ingreso mínimo vital o renta básica que prepara el gobierno para ayudar a quienes se han quedado en paro o lo necesitan «es indispensable», pero sólo mientras dure la crisis del coronavirus pues, en su opinión, «pensar en una permanencia de grupos amplios de cuidadanos que vivan de manera subsidiada yo creo que no sería un horizonte deseable a largo plazo para el bien común».

Naturalmente, la jerarquía de la Iglesia católica española está en su derecho de mantener las posiciones políticas que desee y es lógico que lo haga, teniendo tantos privilegios heredados de la dictadura que le conviene proteger. Sin embargo, me parece que la declaración que ha hecho su portavoz se puede considerar objetivamente como tramposa, cínica y tan falsa y oportunista que incluso es contraria a la propia doctrina católica y a lo que propone Cáritas, que es la organización a la que los propios obispos españoles confían la lucha contra la pobreza. A continuación, justifico mi opinión.

Declaración tramposa

Los obispos han hecho una declaración tramposa porque la renta básica, ingreso mínimo, renta de inserción… o como se quiera llamar a lo que va a aprobar el gobierno ya existe en todas las comunidades autónomas de España, gobernadas por partidos de distinto signo. Sigue leyendo