Alta traición

Escuchar

Me alegra que una persona con tanta experiencia y conocimiento como Julio Anguita coincida con la idea que yo vengo expresando desde hace meses (ver mis artículos: La traición y Chapuza, mentira y traición entre otros): este gobierno y el anterior han cometido y cometen una auténtica traición al Estado y al pueblo español (ver Anguita: «El rescate es un delito de alta traición de Zapatero y Rajoy». En el segundo de estos dos artículos yo recordaba que las enciclopedias y diccionarios dicen que traicionar a la Patria es colaborar o asociarse con elementos non gratos o enemigos defraudando así a los nacionales y perjudicando sus intereses, y me preguntaba si no es evidente que la traiciona el Gobierno que renuncia a defender la soberanía nacional y que daña a sus ciudadanos con tal de contentar a quienes dominan los mercados.

Yo no tengo la más mínima duda de que eso es lo que está pasando. Obligan al pueblo español a aceptar políticas que lo arruinan y a cargar con una deuda que es verdaderamente odiosa porque se le ha impuesto contra su voluntad por los grandes poderes financieros y, en lugar de rebelarse contra eso, se pliegan a los intereses extranjeros. Cualquier pueblo tiene el derecho y yo diría que la obligación de levantarse contra los traidores, y confío en que el español se comporte ahora con dignidad y también se levante para poner freno a la estafa y la traición gigantescas que estamos sufriendo.

Hay alternativas al rescate

Escuchar

Publicado en Sistema Digital el 19 de octubre de 2012

A la vista de como se está presentando la situación económica en la inmensa mayoría de los medios de comunicación y de la falta de pluralidad que hay en tertulias, informativos y demás fuentes de opinión, es natural que la mayoría de la gente piense que el llamado rescate es inevitable.

El razonamiento con el que están vendiendo su inevitabilidad es elemental: el Estado español ha acumulado una deuda muy grande, los mercados no confían en su capacidad de pago y por eso le imponen unos tipos de interés muy elevados que antes o después harán imposible que España haga frente al vencimiento de los pagos. Por eso no hay más remedio que acudir a un «rescate» en forma de un préstamo o crédito con el que el Estado enjugue sus pagos inminentes y pueda garantizar los venideros.

A pesar de su aparente evidencia, el razonamiento hace aguas por varias partes. Sobre todo, porque la alternativa a la presión de los mercados a cuenta de nuestra deuda no es únicamente que el Estado se cargue con una aún mayor y a cambio de imponerle condiciones draconianas que van a hundir nuestra economía durante años.

Desde luego había otras alternativas antes de que la situación llegase a la degradación actual, como hemos puesto de manifiesto en otros trabajos, y particularmente en el libro Hay alternativas. Propuestas para crear empleo y bienestar social en España, y a las que no me voy a referir en este momento.

Pero también las hay ahora, ya en situación de emergencia.

Para bajar la prima de riesgo no hace falta rescate alguno sino simplemente que el Banco Central Europeo se comporte como una auténtica autoridad monetaria y evite que las presiones especulativas la eleven con el único propósito de obtener beneficios. Ni el nivel de deuda pública española cuando comenzaron las presiones ni incluso el actual (cercano al 90% pero mucho más bajo que el de otros países) justifica por sí mismo la presión de los mercados. Esos niveles (ahora, no lo olvidemos, más altos por la inacción del BCE) están todavía dentro de los que pueden asumirse sin demasiadas complicaciones a poco que se recupere la actividad y el ingreso, que es lo que están impidiendo, precisamente, las políticas europeas y la posición que mantiene el BCE.

Lo que ocurre es que los dirigentes del Banco Central Europeo no actúan para evitar que siga subiendo la prima de riesgo española porque no busca resolver la inestabilidad que eso provoca sobre el euro. Lo que está haciendo en realidad es actuar como manager de los intereses de la banca privada europea que solo trata de asegurarse el cobro de la deuda privada que con ella tienen los bancos de la periferia, y concretamente los españoles.

La presión que sufre España es la excusa que sirve para imponer un rescate que en realidad no es el rescate de España para que haga frente a su deuda soberana, sino para que financie la deuda que los bancos privados tienen con los alemanes y franceses (139.191 y 115.261 millones, respectivamente, a comienzos de 2012, que representan el casi el 45% de los 571.519 millones de dólares que deben).

Si de verdad quisiéramos «rescatar» a la economía española lo que se debería hacer no es imponerle una losa de deuda aún mayor, más recortes en el gasto público que se requiere para que las empresas puedan crear empleos y los ciudadanos vivir dignamente, y, en definitiva, frenar aún más la actividad económica que se necesita para crear ingresos, empleo y proporcionar bienestar social.

Lo que habría que hacer serían otras cosas: recuperar inmediatamente la demanda y hacer que las empresas y consumidores dispongan también de inmediato de la financiación que necesitan. Y además, como ya he explicado en otros textos, avanzar para que la actividad que se recupere sea de nuevo tipo, vertebradora y sostenible y que no reproduzca los males que provocaron la situación en la que estamos.

Esos tres objetivos (demanda suficiente, financiación adecuada y cambio de modelo) se podrían conseguir incluso en el muy corto plazo si en lugar de dejarnos llevar por el fundamentalismo neoliberal que nos invade nos dedicásemos a innovar y a concretar las diferentes propuestas alternativas que muchos economistas, personal o colectivamente, están ofreciendo.

Como una muestra más de que estas alternativas al rescate existen, de que son viables y de su efecto mucho más positivo para la economía y la sociedad española, quisiera referirme brevemente a la que acaba de divulgar Antonio Quero, alto funcionario europeo y militante socialista, con muy amplia experiencia política y de gestión (se puede ver con detalle en Bases para un Acuerdo Nacional para la salida de la crisis y la defensa de la soberanía económica).

En resumidas cuentas, su propuesta se basa cuatro ejes principales.

En primer lugar la creación de 3 millones de empleos y 2,5 millones de puestos de formación para jóvenes, principalmente poniendo en marcha un innovador sistema de anticipo subvencionado de contrataciones a las empresas, nuevos sistemas de rotación-sustitución, un fondo de inversiones para la creación y expansión de empresas y planes de eficiencia energética y de empleo juvenil.

En segundo lugar, un estímulo inmediato de la demanda incrementando la renta disponible familiar mediante la rebaja temporal de hipotecas y alquileres al 20% de la renta de las familias con ingresos menores a 3.000 euros mensuales. Una medida que inmediatamente permitiría incrementar la demanda agregada en 48.750 millones en tres años.

En tercer lugar, la generación de 75.000 millones de euros anuales de recursos públicos adicionales mediante una reforma del modelo bancario actual consistente básicamente en separar, por un lado, la captación de depósitos y, por oto, la concesión del crédito. Para ello se crearía inmediatamente una Central de Depósitos que garantizaría la integridad del sistema y haría innecesario cualquier tipo de rescate y que permitiría que inmediatamente comenzase a fluir el crédito a empresas y familias así como financiar sin problemas la deuda del Estado.

Finalmente, se propone blindar la inversión en educación y en I+D+i porque constituye la base imprescindible para mejorar el futuro de nuestra economía y el progreso de nuestra sociedad.

Si a todo ello se añade una reforma fiscal en la línea de la que proponen los técnicos del Ministerio de Hacienda, que permitiría obtener 63.000 millones de euros adicionales al año, el Estado y el conjunto de nuestras empresas y consumidores podrían ir generando de modo inmediato ingresos suficientes para salir de la situación en la que estamos sin necesidad de un rescate traumático, injusto y claramente contrario a los intereses nacionales.

La cuestión es clara: no se aplican medidas alternativas no porque no las haya sino porque se quiere utilizar el rescate para beneficiar a los grupos sociales privilegiados y no al conjunto de la sociedad.

Entrevista en eldiario.es a propósito del libro Los amos del mundo. Las armas del terrorismo financiero

Escuchar

Entre otras cosas afirmo en la entrevista:

«Tenemos una deuda acumulada que es el resultado de una opción que se ha impuesto y sobre la cual los ciudadanos no hemos tenido libertad de pronunciarnos. Incluso cuando en algún país han dicho que no a los tratados europeos se han conseguido aprobarlos con mil trampas.

También la deuda que es resultado de manipulaciones de los inversores especulativos en los mercados financieros se podría considerar ilegítima. Lo que está claro es que la mayor parte de la deuda que tienen los países de la periferia europea se debe a políticas impuestas, que no son deseables, porque benefician muy directamente solo al grupo de población que ha tenido poder para imponerlas, luego desde ese punto de vista podríamos tener derecho a decir que no debe pagarse».

Para leerla entera pinchar aquí.

Otras medidas frente a la crisis

Escuchar

Un estudio reciente del investigador del DIW (Deutsches Institut für Wirtschaftsforschung) de Berlin, Stefan Bach (Capital Levies—A Step Towards Improving Public Finances in Europe. DIW Economic Bulletin 8.2012), comenta algunas soluciones que podrían permitir hacer frente a la crisis con más éxito que las medidas de austeridad que se vienen tomando en Europa. En concreto, se refiere al establecimiento de impuestos extraordinarios sobre la población de rentas más elevadas, algo que en España venimos proponiendo también diferentes economistas críticos.

Según los datos que proporciona para el caso alemán, un impuesto sobre el 10% de las personas de mayores ingresos (que en Alemania concentran las dos terceras partes de la riqueza) proporcionaría ingresos equivalentes al 9% del Producto Interior Bruto. Y, según sus estimaciones, este último porcentaje podría ser aún mayor en los países del sur de Europa, como el nuestro.

Eso significa que por esta vía, evidentemente más equitativa y mucho menos dañina para la actividad productiva, para el empresariado que crea empleo y para el conjunto de la sociedad, incluso se podrían obtener más recursos que los que se ahorran con los recortes que se vienen produciendo y que, en lugar de salvarla, están provocando que la economía se venga abajo.

Se trata a mi juicio de una alternativa que se debería considerar con urgencia en un país como el nuestro que se ha puesto a la cabeza de la desigualdad en Europa y en donde el número de millonarios así como la riqueza de sus grandes fortunas crece sin cesar y paralelamente al deterioro de la economía y de las condiciones de vida de la mayoría de la población.

Que nadie diga, pues, que no hay alternativas.

Otro Nobel de la Paz vergonzoso: las políticas de Europa matan

Escuchar

Si fuera la primera vez que se concede un Premio Nobel de la Paz a quienes lejos de impulsarla instrumentan la división social y la violencia, me sentiría sorprendido. No lo estoy por eso ahora, cuando se concede a la Unión Europea.

Por supuesto creo que contribuir «al progreso de la paz y la reconciliación, de la democracia y los derechos humanos», que es lo que justifica el galardón, es un empeño político que en el mundo en el que estamos merecería los reconocimientos más elevados. Y me alegraría mucho que los recibiese la Unión Europea si de verdad ese fuese el empeño que persigue. Pero creo que no lo es.

A mi juicio, la Unión Europea no ha contribuido como debiera y como es necesario a la conquista de la paz, de la democracia y los derechos humanos, ni en su propio territorio ni a escala internacional. Por el contrario, la Unión Europea forma parte del club de fuerzas más poderosas del planeta que imponen las políticas y normas que vienen empobreciendo a millones de personas e impidiendo que disfruten de forma efectiva de los derechos humanos y de la democracia.

La política comercial europea ha sido egoísta y ha llevado consigo la ruina de países enteros. Sus subsidios agrarios y a la exportación han hundido la producción en los países más atrasados, disminuyendo allí los ingresos de sus productores de forma artificial y violentando en provecho propio las reglas del «libre mercado» que luego dicen defender sus dirigentes.

No creo que se contribuya mucho a la paz concediendo protección a las grandes empresas y productores europeos mientras que se obliga a los países más pobres y débiles a que se abran de par en par y a que renuncien a proteger sus intereses comerciales, haciendo así que aumente la desigualdad y la pobreza que producen dolor y muertes. Ni tampoco imponiéndoles la liberalización más absoluta mientras que les cierra las puertas de sus mercados o establece cuotas a la exportación de los productos de los países más pobres.

La Unión Europea ha basado el bienestar de sus productores más privilegiados en las ayudas que puede concederles gracias a su riqueza, mientras que persigue y hace que se impongan condenas severas a los países que simplemente han tratado de protegerse de esas prácticas desiguales. Y ha hecho todo lo posible para conseguir que las normas internacionales amparen ese comportamiento asimétrico e inmoral.

Las consecuencias de la política comercial europea (unida a la de Estados Unidos y Japón) han sido el abandono de la producción autóctona en multitud de países de África, América Latina o Asia, la pérdida de millones de empleos, la sustitución de cultivos que satisfacían necesidades básicas de su población por los que mejor convienen a las cadenas de producción o distribución europeas, todo lo cual ha traído consigo desarraigo, miseria e incluso hambrunas. Y todo ello lo ha hecho, además, promoviendo en muchos casos gobiernos corruptos que facilitaran la salvaguarda de sus intereses comerciales (Ver el informe de Oxfam, La hipocresía de Europa. Por qué la UE debe reformar sus políticas comerciales con el mundo en desarrollo).

No se favorece la paz en el mundo cuando lo que se está haciendo es crear hambre.

Como ha denunciado la organización Oxfam, la Unión Europea no ha querido regular los mercados financieros europeos para evitar que los inversores que especulen haciendo subir el precio de los alimentos y enriqueciéndose cada vez más pero dando lugar a que millones de personas no puedan alimentarse. Su política de biocombustibles produce la expulsión de miles de agricultores de sus tierras y el acaparamiento por parte de los grandes propietarios (normalmente empresas o bancos multinacionales), que además desvía el cultivo desde los productos que alimentan a la población hacia los que se destinan a producir combustible. Y la falta de convicción y decisión de sus dirigentes (o su complicidad con los grandes poderes insensibles al destrozo que provocan a nuestro planeta) en las negociaciones internacionales sobre el cambio climático impide resolver la principal amenaza que tiene la seguridad alimentaria en el mundo (Oxfam, Evitar la próxima crisis alimentaria mundial. El papel de la Unión Europea para alcanzar justicia alimentaria en un mundo con recursos limitados).

Por otro lado, la forma en que la Unión Europa se empeña en hacer frente a la crisis, solo con el fin de salvar así los intereses de las grandes empresas y de los bancos, tampoco contribuye ni mucho menos a la paz.

Todos los estudios y evidencias científicas muestran que las políticas de recortes sociales como las que se vienen aplicando producen muertes y el aumento de enfermedades de todo tipo, como hemos mostrado Vicenç Navarro y yo en nuestro último libro Los amos del mundo. Las armas del terrorismo financiero.

Ya se ha empezado a comprobar que el ajuste impuesto a Grecia ha ido acompañado de un aumento de los suicidios (un 40% más en el primer semestre de 2011 respecto al mismo periodo de 2010), de los homicidios, de problemas de salud mental y de las infecciones por VIH. Y también es posible prever ya los efectos que tendrá sobre la mortalidad y la aparición de enfermedades en Europa la reducción del gasto social que ya han empezado a llevar a cabo los gobiernos, como el español. Varios estudios empíricos de David Stuckler y colaboradores estiman que por cada 80 euros recortados por persona en ayudas a desempleados, discapacitados, jubilados, familias y niños, la mortalidad general puede incrementarse casi un 1% (0,99%), la debida a problemas relacionados con el alcohol un 2,8%, la ocasionada por tuberculosis un 4,3% y la cardiovascular un 1,2% (David Stuckle, et al. The public health effect of economic crises and alternative policy responses in Europe: An empirical analysis. Lancet 374 (9686), 2009).

Los ajustes de la Unión Europea no traen la paz sino que matan, literalmente hablando, y van a seguir matando a millones de personas al detraer recursos de los servicios públicos para dárselos a la banca y a las grandes corporaciones, y eso no es precisamente contribuir al disfrute por todos de los derechos humanos y la democracia.

Estamos viendo día a día que la Unión Europea impone constantes renuncias a la participación democrática de la ciudadanía para permitir que los gobiernos apliquen las medidas que le reclaman los financieros y las grandes patronales. Tampoco creo yo que se contribuya a la democracia acabando con los gobiernos representativos y elegidos por la voluntad popular para sustituirlos por otros de tecnócratas, llevando a las más altas instancias de decisión a quienes tuvieron la más directa responsabilidad en las estafas que han dado lugar a la crisis, o amparando y justificando a los gobiernos que traicionan lo prometido a sus electores. De hecho, en lugar de desarrollar la democracia y fomentar el ejercicio de los derechos humanos la Unión Europea los está limitando por doquier, o es la excusa para que ese trabajo sucio lo hagan los gobiernos nacionales. Hasta una europeísta tan poco sospechoso como el ex canciller alemán Helmut Schmidt da la razón a Habermas cuando éste afirma que en Europea se está desmantelando la democracia (ver mi artículo Al capitalismo no le sienta bien la democracia).

Que den un Premio Nobel de la Paz a la Unión Europea en estos precisos momentos, cuando se empeña en aplicar recortes dramáticos y cuando la torpeza y la incapacidad de sus dirigentes para sacar a flote el proyecto europeo sin lesionar la democracia y los derechos humanos es tan evidente, no es solo un sarcasmo vergonzoso. Muestra también que los grandes poderes en la sombra saben lo que hacen, que trabajan al unísono y perfectamente orquestados, sin dar una puntada sin hilo. Por eso, desde luego que sí que merecen un buen premio. Por cierto, justo lo contrario de lo que sucede con las fuerzas políticas, sindicales y sociales que se le oponen, y que a pesar de estar en situación de emergencia siguen con disputas entre ellas y no logran ponerse de acuerdo para darles la batalla de la única manera en que sería eficaz, todas unidas.

Esto es una estafa, pero tiene alternativas, díganselo a la gente

Escuchar

La verdad es que no sé dónde exactamente pronuncié estas palabras presentando el libro Hay alternativas. Ni siquiera sé quién las grabó y las ha hecho circular por la red en este formato, pero se lo agradezco. Lo enlazo ahora por si alguien quieren escucharlas y contarle a la gente el mensaje principal del libro: que esto es una estafa pero que tiene arreglo si la gente quiere, si desobedece a los de arriba y si se moviliza reclamando otro tipo de políticas y de reparto de la riqueza.

Estudio de Juan Laborda sobre la situación económica internacional con alternativas para salir de la crisis

Escuchar

La Fundación 1 de Mayo acaba de publicar un interesante trabajo de Juan Laborda en el que explica cómo se ha desencadenado la crisis internacional y realiza propuestas para solucionarla. Una demostración más de que hay alternativas sobradas pero que lo que ocurre es que el capitalismo de hoy día es una losa incapaz de convivir con fórmulas que aseguren la mínima estabilidad financiera y social.

Puede leerse pinchando aquí.

Venezuela bolivariana

Escuchar

Sobre el proceso que se está desarrollando en Venezuela en los últimos años se pueden tener diferentes opiniones. Es natural.

Es natural que quienes más se benefician de él alaben lo que critican los que han perdido viejos privilegios. Y es normal también que haya muchas personas que pongan sobre la mesa, con todo su derecho, las muchas cosas que allí funcionen mal (aunque a veces parezca que Venezuela es el único país del mundo en donde hay cosas que funcionan mal).

Pero, con independencia de los juicios basados en las preferencias o intereses de cada uno, me parece que, ahora que van a tener nuevas elecciones, no está de más tener en cuenta los hechos, sobre todo, porque es muy habitual que se dejen de lado para descalificar por las buenas todo lo que se está haciendo allí. Por eso traigo a colación algunos que creo son significativos y que quizá  sirvan para explicar lo que muchos no entienden: el gran apoyo popular que tiene el gobierno de Hugo Chávez. Ahí van algunos:

En 2003, siete de cada diez venezolanos no tenían cédula de identidad (el dni español) y el 90 por ciento de esas personas pertenecían a las clases más desposeídas. Hoy en día el documento se obtiene de manera gratuita, rápida y confiable para todos.

Durante el periodo 1999-2010, la inversión social acumulada se sitúa en 330 mil millones de dólares (20% del PIB), mientras que, en la década de 1988-1998, sólo alcanzó el 8% del PIB.

Según el Banco Mundial, la pobreza disminuyó del 70% en 1996 al 23,9 en 2009 y la pobreza extrema se redujo de un 40% a un 5,9%. Desde 2001 más de tres millones de venezolanos salieron de la categoría de pobres y otros dos de la pobreza extrema. En su informe de Enero de 2012, la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPALC, un organismo de la ONU) establece que Venezuela es el país suramericano que – junto con el Ecuador-, entre 1996 y 2010, ha logrado la mayor reducción de la tasa de pobreza

El índice de Gini, para medir la desigualdad, se redujo en un punto, situándose en 0,4068, el más bajo de toda América Latina.

La tasa de desempleo no supera el 6,2% y el salario mínimo pasó de 185 dólares en 1998 a 462 dólares en 2010.

En 1998 los beneficiarios del sistema de pensiones eran 387.000 personas, hoy suman 1.916.618 personas, con una pensión homologada al salario mínimo, inexistente hasta la revolución.

La tasa de mortalidad infantil ha sido dividida por dos.

El analfabetismo ha sido erradicado.

El número de docentes se ha multiplicado por cinco (de 65 000 a 350 000)

En 2011, la banca pública aumentó en un 50% sus fondos de préstamos, pasando de 40.200 millones de bolívares a 60.346 millones.

En 2011 se realizaron 113 obras de nueva construcción, cuatro hospitales, nueve maternidades y se incrementó en un 21,1% el número de camas.

La Misión Milagro, programa conjunto cubano-venezolano, cuyo lema “una visión solidaria del mundo”, desde 2004, opera a población de bajos recursos en patologías oculares de córnea, cataratas, glaucomas, oftalmología pediátrica y oncológica y ha devuelto la visión a un total acumulado de 1.413.708 personas de casi todos los países latinoamericanos.

Venezuela tiene hoy una deuda externa saneada y sus reservas mundiales acumuladas se han duplicado en diez años, siendo de 30.000 millones de dólares aproximadamente.

En contra de lo que se dice, la inmensa mayoría de los medios de comunicación están en manos de adversarios del gobierno. De 111 estaciones televisivas, 61 son privadas, 13 públicas y 37 comunitarias con alcance limitado. En las emisoras de radio AM, el 87% pertenecen al sector privado, el 3% a comunitarias y el 10% son públicas. Y en FM el 57% son privadas, el 31% comunitarias y la minoría es pública. Y en la prensa escrita un 80% está en manos de la oposición, siendo los dos diarios más influyentes – El Universaly El Nacional –, adversos al gobierno.

El instituto norteamericano de sondeos Gallup ubica al país de Hugo Chavez como la sexta nación «más feiz del mundo».

El ex presidente de Estados Unidos J. Carter ha afirmado «de las 92 elecciones que hemos monitoreado, yo diría que el proceso electoral en Venezuela es el mejor del mundo».

 

Coy en huelga de hambre contra los desahucios, contra los abusos de la banca

Escuchar

Mi amigo Coy (@jsmcoy) lleva más de una semana en huelga de hambre en una parroquia murciana. Después de haber estado en primera fila evitando que muchas otras personas perdieran su casa y su dinero en manos de los bancos, ahora le toca defender la suya. Desde aquí solo puedo enviarle un abrazo fuerte lleno de ánimo, de energía, de cariño, de admiración y de agradecimiento por su coraje y por su ejemplo.

¡Un abrazo y muchas gracias amigo Coy!