Economistas del año, del siglo y hasta del milenio

Escuchar

 

Primera historia

 

Hace unos días supimos que José Luis Pego, el exdirector de Novacaixagalicia, se había prejubilado este verano cobrando a través del seguro y de un fondo de pensiones 18,5 millones de euros.

 

Novacaixagalicia es una caja de ahorros que ha tenido que ser intervenida recientemente recibiendo una inyección de capital de 2.465 millones.

 

El exdirector se niega a devolver el dinero obtenido, supongo yo que porque no se siente culpable del quebranto sufrido por la caja.

 

A pesar de su desastrosa gestión, el Colegio de Economistas de Pontevedra concedió en 2010 a José Luis Pego el premio de «Economista del año» por su labor en la creación y gestión de esta entidad.

 

Segunda historia

 

El economista italiano Mario Draghi fue el vicepresidente del banco más poderoso del mundo, Goldman Sachs, desde 2002 a 2006.

 

En ese periodo fue cuando ese banco ayudó a manipular en beneficio propio los datos de la deuda griega, lo que luego trajo consigo los graves problema que sufre ese país.

 

Sin embargo, el economista y banquero italiano dice que él no se enteró de nada de eso.

 

Tanto es así que se le ha premiado con el nombramiento de gobernador del Banco Central Europeo.

 

Tercera historia

 

Como hemos explicado Vicenç Navarro, Alberto Garzón y yo en el libro, hay algunos economistas que llevan años presentando escenarios catastróficos sobre el futuro de nuestro sistema público de pensiones en informes y libros financiados por bancos y entidades financieras.

 

Siempre se han equivocado y nunca han acertado en una sola de sus previsiones.

 

Sin embargo, los bancos españoles siguen contratándolos para que sigan elaborando informes sobre el escenario futuro de las pensiones. Es decir, para que sigan equivocándose.

 

Cuarta historia

 

Los economistas académicas más laureados y con mayor reconocimiento por parte de las empresas, la banca y el poder establecido son los que venían diciendo en los últimos años que los desequilibrios financieros y económicos se pueden resolver solos, simplemente dejando actuar al mercado, y que la intervención pública, sobre todo de carácter social, es indeseable.

 

Es lo que han enseñado siempre en sus clases y publicado en sus escritos.

 

Vivimos una crisis que claramente ha puesto de manifiesto que lo que pregonan estos economistas, la fe ciega en el mercado, la desregulación de las finanzas, la plena libertad concedida a los capitales y el debilitamiento del estado solo traen grandes crisis y pérdida de bienestar.

 

Se han equivocado de cabo a rabo. No supieron prever a crisis y las medidas que proponen y que se vienen aplicando no solo no nos sacan de ella sino que nos están llevando a otra recesión.

 

Sin embargo, es a estos economistas a quienes siguen dando premios, a quienes continúan llevando a los medios de comunicación para que pontifiquen sobre lo que se debe hacer y lo que no con la economía y a quienes se les conceden todo tipo de favores y privilegios académicos para que sean ellos los que impongan las líneas ideológicas dominantes.

 

Conclusión

 

A la vista de estas cuatro historias uno se pregunta cómo es posible que los economistas que más destrozos hacen en la economía y los que más se equivocan a la hora de explicarla y adoptar soluciones sean los favoritos de los bancos y de las grandes empresas, los que reciben su financiación generosa y los que tienen más audiencia en los medios de comunicación que controlan los poderosos.

 

¿No será que lo que quieren es disponer de economistas incapaces de aclarar lo que pasa de verdad y más dispuestos a confundir a la gente? ¿no será que no les interesa que predominen los economistas que puedan hacer que la economía en su conjunto vaya bien sino solo los que consigan que sus bolsillos estén cada vez más repletos?

 

Hace unos días supimos que José Luis Pego, el exdirector de Novacaixagalicia, se había prejubilado este verano cobrando a través del seguro y de un fondo de pensiones 18,5 millones de euros. Novacaixagalicia es una caja de ahorros que ha tenido que ser intervenida recientemente recibiendo una inyección de capital de 2.465 millones. El exdirector se niega a devolver el dinero obtenido, supongo yo que porque no se siente culpable del quebranto sufrido por la caja.

 

Sin embargo, el Colegio de Economistas de Pontevedra había concedido en 2010 al responsable de tan penoso desaguisado el premio de «Economista del año» por su labor en la creación y gestión de esta entidad.

 

El economista italiano Mario Draghi fue el vicepresidente en Europa de uno de los bancos más poderosos del mundo, Goldman Sachs, desde 2002 a 2006. En ese periodo fue cuando ese banco ayudó a manipular en beneficio propio los datos de la deuda griega, lo que luego trajo consigo los graves problema que sufre ese país.

 

Sin embargo, el economista y banquero italiano dice que él no se enteró de nada de eso. Tanto es así que se le ha premiado con el nombramiento de gobernador del Banco Central Europeo.

 

Como hemos explicado Vicenç Navarro, Alberto Garzón y yo en el libro ¿Están en peligro las pensiones públicas?, hay algunos economistas que llevan años presentando escenarios catastróficos sobre el futuro de nuestro sistema público de pensiones en informes y libros generosamente financiados por bancos y entidades financieras. Siempre se han equivocado y nunca han acertado en una sola de sus previsiones.

 

Sin embargo, los bancos españoles siguen dándoles dinero para que vuelvan a  elaborar informes sobre el escenario futuro de las pensiones. Escenarios que siempore vuelven a ser equivocados.

 

Los economistas académicos más laureados y con mayor reconocimiento por parte de las empresas, de la banca y del poder establecido, los que marcan las pautas en las universidades y los que dictan qué otros exonomistas servimos o no, son los que venían diciendo en los últimos años que los desequilibrios financieros y económicos se pueden resolver solos, simplemente dejando actuar al mercado, y que la intervención pública, sobre todo de carácter social, es innecesaria e incluso indeseable. Es lo que han enseñado siempre en sus clases y publicado en sus escritos.

 

Vivimos una crisis que claramente ha puesto de manifiesto que lo que pregonan estos economistas, la fe ciega en el mercado, la desregulación de las finanzas, la plena libertad concedida a los capitales y el debilitamiento del estado solo traen grandes problemas, perturbaciones planetarias y grandes pérdida de eficiencia y bienestar. Se han equivocado de cabo a rabo. No supieron prever a crisis y las medidas que proponen y que se vienen aplicando no solo no nos sacan de ella sino que nos están llevando a otra recesión.

 

Sin embargo, es a estos economistas a quienes siguen dando premios, a quienes continúan llevando a los medios de comunicación para que pontifiquen sobre lo que se debe hacer y lo que no con la economía y a quienes se les conceden todo tipo de favores y privilegios académicos para que sean ellos los que impongan las líneas ideológicas dominantes.

 

¿No es lógico preguntarse, a la vista de todo ello, cómo es posible que los economistas favoritos de los bancos y de las grandes empresas, los que reciben su financiación generosa y los que tienen más audiencia en los medios de comunicación que controlan los poderosos sean precisamente los economistas que más destrozos hacen en la economía, los que más despistados están a la hora de descubrir la realidad y los que más se equivocan a la hora de explicarla, de predecir el futuro y de adoptar soluciones?

 

¿No será que lo que quieren los poderes financieros y políticos es disponer de economistas incapaces de aclarar lo que pasa de verdad pero bien dispuestos a confundir a la gente? ¿no será que no les interesa que predominen los economistas que puedan hacer que la economía en su conjunto vaya bien sino solo los que consigan que sus bolsillos estén cada vez más repletos?

 

No sé lo que piensan ustedes pero esto último es lo que yo creo desde hace tiempo a la vista de lo que veo a mi alrededor.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.