Los intereses de los préstamos bancarios: ¿qué justificación tienen y por qué no deberíamos pagarlos?

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Cualquier persona que haya tenido que devolver un préstamo sabe lo que significan los intereses a la hora de pagarlo. Uno recibido, por ejemplo, al 7% supondría tener que devolver casi el doble del capital recibido al cabo de diez años.

Tanto es el peso de lo intereses que llevan consigo los préstamos que durante mucho tiempo se consideró que cobrarlos por encima de unos niveles determinados más o menos razonables se consideraba no solo un delito de usura sino una acción inmoral, o incluso un pecado grave que condenaría para siempre a quien lo cometiera.

Hoy día, sin embargo, casi todos los gobiernos han eliminado esa figura delictiva y a todo el mundo le parece natural que se cobren intereses legales de hasta un 30% (esto es lo que cobran en estos momentos los bancos españoles a los clientes que sobrepasen su línea de crédito) o que haya naciones hundidas en la miseria no exactamente por lo que deben sino por la cuantía de los intereses que han de pagar.

Los países de la Unión Europea renunciaron a tener un banco central que los financiara cuando necesitasen dinero y entonces tienen que recurrir a la banca privada en esas circunstancias. En consecuencia, en lugar de financiarse al 0%, o a un interés mínimo que simplemente cubra los gastos de administrar la política monetaria, tienen que hacerlo al 4, 5, 6 o incluso al 15% en algunas ocasiones. Y eso hace que cada año los bancos privados reciban entre 300.000 millones y 400.000 millones de euros en forma de intereses (¿tengo, entonces, que explicar quién estuvo y por qué detrás de la decisión de que el Banco Central Europeo no financiara a los gobiernos?).

Los economistas franceses Jacques Holbecq y Philippe Derudder han demostrado que Francia ha tenido que pagar 1,1 billones de euros en intereses desde 1980 (cuando el banco central dejó de financiar al gobierno) a 2006 para hacer frente a la deuda de 229.000 millones existente en ese primer año (Jacques Holbecq y Philippe Derudder, La dette publique, une affaire rentable: A qui profite le système?, Ed. Yves Michel, París, 2009). Es decir, que si Francia hubiera sido financiada por un banco central sin pagar intereses se habría ahorrado 914.000 millones de euros y su deuda pública sería hoy insignificante.

En España ha ocurrido lo mismo. Nosotros hemos pagado ya, a cuenta de los intereses (227.000 millones en total desde entonces), tres veces la deuda que teníamos en 2000 y a pesar de ello ahora seguimos debiendo todavía el doble de lo que debíamos en ese año (Yves Julien y Jérôme Duval, España: ¿Cuántas veces tendremos que pagar una deuda que no es nuestra?). Eduardo Garzón ha calculado que si un autentico banco central hubiese financiado los déficits de España desde 1989 a 2011 al 1%, la deuda ahora sería también insignificante, del 14% del PIB y no de casi el 90% (Situación de las arcas públicas si el estado español no pagara intereses de deuda pública).

Y lo curioso es que estos intereses que cobran los bancos a las personas, a las empresas o a los gobiernos y que lastran continuamente su capacidad de crear riqueza no tienen justificación alguna.

Se podría entender que alguien cobrase un determinado interés cuando concediese un préstamo a otro sujeto si al hacerlo renunciase a algo. Si yo le presto a Pepe 300 euros y eso me impide, por ejemplo, pasar un fin de semana de vacaciones con mi familia podría quizá justificarse que yo le cobrase un interés por la renuncia que hago a mi disfrute. Pero es que eso no es lo que sucede cuando un banco presta.

Lo que la mayoría de la gente no sabe, porque los banqueros se encargan de disimularlo y de que no se hable de ello, es que cuando los bancos prestan no están renunciando a algo porque, como decía el Premio Nobel de Economía Maurice Allais, el dinero que prestan no existe previamente sino que lo crean ex nihilo, es decir, desde la nada.

El procedimiento es muy sencillo y lo explicamos Vicenç Navarro y yo en nuestro libro Los amos del mundo. las armas del terrorismo financiero (p. 57 y siguientes):

“Supongamos que Pedro se deja convencer por un banquero y deposita los 100 euros de los que dispone en un banco, a cambio de recibir un interés del 4% al año. En ese momento, el banco hace dos anotaciones en su balance, que es el libro en donde registra sus cuentas:

– Por un lado, anota que tiene 100 euros como un activo (los activos son los bienes o los derechos sobre otros que tiene alguien), y más concretamente en concepto de dinero metálico entregado por Pedro. 

– Por otro, anota que tiene un pasivo (los pasivos son las obligaciones de alguien) de 100 euros, puesto que ese metálico es en realidad de Pedro y tendrá que devolvérselo en el momento en que lo reclame.

Al hacerse este depósito tampoco ha cambiado la canti- dad de dinero en la economía. Sigue habiendo 100 euros, aunque ahora estén físicamente en otro lugar, en la caja del banco.

Ahora supongamos que otra persona, Rebeca, necesita 20 euros y veamos qué ocurre en la economía si Pedro le presta esa cantidad o si es el banco quien lo hace.

Si Pedro tiene 100 euros y le da 20 en préstamo a Rebeca la cantidad de dinero existente en la economía sigue siendo la misma: 100 euros, solo que ahora 20 están en el bolsillo de Rebeca y 80 siguen en el de Pedro. El préstamo entre particulares no ha alterado la cantidad de dinero total aunque sí produce un efecto importante: Pedro ha renunciado a poder gastar una parte de su dinero, los 20 euros que le presta a Rebeca.

Pero ¿qué ocurre si no es Pedro quien le da un préstamo de 20 euros a Rebeca sino el banco?

Rebeca irá seguramente atemorizada a la sucursal banca- ria preguntándose si el señor banquero le hará el favor de concedérselo. Pero el banquero no tiene duda: desde que recibió el depósito de Pedro está pensando que este, con toda seguridad, no va a retirar la cantidad depositada de un golpe, de modo que si deja una parte de esos 100 euros depo sitados para atender a sus reembolsos y encuentra a otra per- sona que desee un crédito puede hacer un buen negocio siempre que le cobre más del 4%.

Cuando llega Rebeca a su banco, el banquero se frota las manos y, aunque seguramente le pondrá pegas para disimular quién hace el favor a quién, le concederá enseguida el présta- mo deseado de 20 euros a un tipo desde luego superior al 4%, pongamos que al 7%.

Supongamos que le pone esa cantidad a su disposición en un depósito a su nombre y que le entrega unos cheques o una tarjeta con los que puede utilizarlo.

¿Cuánto dinero hay en la economía en el momento en que se concede dicho crédito?

Como la inmensa mayoría de la gente piensa que el dinero es simplemente el dinero legal, contestará que sigue habiendo 100 euros. Pero si entendemos que el dinero es lo que es, es decir, medios de pago, veremos claramente que hay más: Pedro puede hacer pagos con su talonario de cheques por valor de 100 euros y Rebeca puede pagar hasta gastar los 20 euros que le han dado de préstamo. Por tanto, desde el mismo momento en que se hizo efectivo el préstamo, en la economía hay 120 euros en medios de pago. No se han crea- do ni monedas ni billetes (siguen existiendo por valor de 100 euros) pero sí medios de pago que llamamos dinero bancario por valor de esos 20 euros”.

Así es como los bancos crean dinero desde la nada cuando dan un préstamo. El banco crea el dinero en la medida en que crea deuda, pero lo cierto es que esta también se crea desde la nada: simplemente anotando el banco en el activo de su balance que los 100 euros que Pedro había depositado ahora se convierten en 80 mantenidos en la caja y 20 en un préstamo concedido a Rebeca y que esta se obliga a devolver. Si no fuese así, si el dinero que crean los bancos no naciese de la nada, la cantidad de dinero no podría aumentar, puesto que un billete o una moneda no pueden reproducirse materialmente a partir de sí mismos.

Y si sabemos estas cosas tan simples ya podemos responder a la pregunta del título: ¿qué justificación tiene que los bancos cobren intereses cuando conceden préstamos y por qué no deberíamos pagarlos?

La respuesta es clara: no hay ninguna justificación y no deberíamos pagarlos porque proceden de dinero creado de la nada. Si los pagamos es solo porque los banqueros tienen un privilegio desorbitado que nos imponen gracias a su enorme poder.

Una agencia pública podría crear esos medios de pago sin ánimo de lucro  y sin apenas ningún coste, simplemente controlando que se mantenga la proporción adecuada entre actividad económica y medios de pago.

Pero cuando la creación de dinero se convierte en el negocio de la banca, es lógico que esta lo cree sin cesar, promoviendo la mayor generación de deuda posible. La banca privada tiende a aumentar así la circulación monetaria sin necesidad, artificialmente, y sin que al mismo tiempo esté aumentando la circulación de activos reales (porque esto obviamente no está a su alcance).

Esta es la razón de que aumente tanto la deuda y no el que vivamos por encima de nuestra posibilidades o porque se gaste mucho en educación o sanidad, como nos dicen siempre.

Ya sabemos entonces lo que hay que hacer para que la economía funcione mucho mejor: acabar con el privilegio de la banca e impedir que pueda crear dinero desde la nada aumentando la deuda.

Otro día explicaré la forma alternativa en que podría funcionar perfectamente el sistema bancario sin que los banqueros disfruten de este privilegio que nos arruina constantemente.

42 pensamientos en “Los intereses de los préstamos bancarios: ¿qué justificación tienen y por qué no deberíamos pagarlos?

  1. El término crédito proviene del término latino creditum que a su vez se deriva de credo que significa creer, tener confianza. De manera que cuando alguien, ya sea una persona física o un banco le da un crédito a otra persona, está confiando que ésta le devuelva el dinero.

    Lamentablemente la vida nos demuestra que muchas veces esta devolución no siempre se produce, ya sea por la mala fe del prestatario o por azares del destino, por lo que el prestamista está siempre corriendo un riesgo a la hora de prestar dinero. De manera que no solo es legítimo y justo que el prestamista, si no hasta lógico, reciba una bonificación por prestar dinero. Si no fuera así, ¿qué interés podría tener en prestar dinero?

    Eso por no hablar de la inflación. Hoy te presto 1 euro con el que puedo comprar dos barras de pan y tu me devuelves dentro de 20 años, 1 euro con lo que no puedo comprar ni una rebanada de pan bimbo.

    Que a estas alturas alguien se plantee la justificación de los intereses y si deberíamos pagarlos es de un pueril que asusta.

    Otra cosa sería discutir si con un euribor rozando el 1% haya que pagar intereses en las tarjetas de crédito del 25%.

  2. espero q mucha gente lea este articulo.
    no puede existir una sociedad democratica sin ciudadanos informados. y este tipo de informacion parece mas necesaria q nunca.
    creo del todo necesario q se difundan las repercusiones q el interes compuesto tiene sobre nuestra economia familiar y/o nacional.
    quizas asi algun dia en el programa electoral ( eso q , como las mujeres o las leyes, esta para … lo q esta) de algun partido politico figure la promesa de congelar intereses y no derechos.
    en algun lugar lei q la repercusion del interes en los productos o servicios q finalmente adquirimos es de aprox. un 25%. lo cual significa q muy , pero muy pocos ciudadanos pueden darse por beneficiados por ese agente toricamente equilibrante q es el interes.
    vaya, interesantisimo articulo acerca de esa deidad q es el interes y como se maneja en el olimpo de los mercados.

  3. Hola Juan

    Para mi cada vez está más claro que esta “crisis” está haciendo que abramos los ojos ante lo que pasaba porque “era así” como funcionaban las cosas.
    Es un momento de rebelión hacia estas maneras de hacer y están surgiendo alternativas infinitamente más sociales. Es importante apoyarlas y hacer la mayor difusión posible, que por tu artículo deduzco que piensas hacer.
    Desde la Cooperativa Integral Catalana hemos generado un modelo de banca sin intereses, tanto en los depósitos como en los prestamos, que evidentemente van a proyectos sociales, su nombre es CASX, Cooperativa d’Autofinançament Social en Xarxa (Cooperativa de Autofinanciación Social en Red) http://www.casx.cat/es/
    Disponemos de un espacio AureaSocial (http://www.aureasocial.org/es), en proceso de colectivización, en el que entre otras actividades se dan charlas. Si vienes por Barcelona y quieres conocer el proyecto estaremos encantados de verte y si quieres dar una charla mejor todavía.

    Hasta pronto

    Antonio

  4. Prestar dinero es, en principio, una buena acción. En el proceso es cuando se pervierte, esto es: al banco le interesa el dinero por el dinero, es decir el medio fagocita el fin; cuando esto ocurre, en lugar de un banco malo, lo que el estado necesita crear es un antibanco que en lugar de absorber deuda depure responsabilidades. A todo esto, habría que revisar el concepto préstamo-usura del código penal. Prestar dinero a intereses usurarios es delictivo porque es una aberración. Deja de ser dinero ético en el momento en que excluye el servir para algo -valor de cambio-, sustituyéndolo por valor acumulativo o valor en sí mismo. Si un estado no habilita un mecanismo regulador para impedir las atrocidades y miserias que conllevan el seguir pagando una deuda contra todo sentido como esta, ¿para qué sirve?

  5. Hace pocos meses y bajo el título “Crecimiento para crear empleo: la gran falacia” Juan colgaba en esta página un artículo de José Luis Manchón.
    A mí me interesó especialmente la idea que presentaba el siguiente párrafo:
    “La concesión de créditos masivos y a todos los niveles ha sido la forma de sustentar la ficción de la espectacular expansión de las economías desarrolladas. Era una ficción en la medida que la aceleración de la actividad económica tenía casi únicamente que ver con la capacidad financiera para trasladar a través del crédito la expectativa de riqueza futura al presente…Nuestras sociedades de consumo se dedicaron a dilapidar en un muy corto periodo de tiempo la riqueza que correspondía al futuro y lo arrasamos. Esta es la razón por la cual vivimos el momento presente como ausencia de porvenir.”
    Me permití entonces hacer un comentario en este blog de Juan señalando que la cuestión del “tipo de interés” había sido ya perfectamente analizada especialmente (por lo que yo conozco) por el profesor Maurice Dobb hace casi un siglo, motivo por el cual reproduje el siguiente texto suyo:
    “El factor decisivo de la oferta de capital, de acuerdo con su teoría [de Böhm-Bawerk], es la subestimación subjetiva del futuro…en una sociedad socialista no habría razón ni para la subestimación del futuro que da origen al interés como fenómeno persistente, ni para la existencia del interés como categoría de ingreso.” (Maurice Dobb. Economía Política y Capitalismo. La tendencia de la Economía moderna (pág.108-109). Instituto cubano del libro 1.971.
    El texto anterior planteaba entonces la vieja cuestión (muy marxista) de en qué medida el “trabajo muerto” explota al “trabajo vivo” (acumulación originaria mediante). Es decir, trasladándolo a nuestra cotidianeidad, algo tan simple y cercano a nuestras vidas como plantearse en qué medida el ahorro de cualquier anciano explota el trabajo de sus hijos o nietos. O dicho de otro modo, cómo es posible entender que mi hijo esté hipotecado-esclavizado con una entidad bancaria, “per saeculam saeculorum”, mientras su padre intenta conseguir una pequeña renta de sus ahorros para proteger su vejez.
    Afortunadamente, nuestro anfitrión lo está explicando a las mil maravillas.
    Gracias Juan.

  6. Junto con Vicenç Navarro y Alberto Garzón, eres mi economista de cabecera. Lo que aquí expones se tenía que enseñar en las escuelas. Estoy leyendo “Los Amos del Mundo”. Enhorabuena. Muy pedagógico. Quizá echo en falta más ejemplos como el de Pedro, Rebeca y el Banco, a la hora de explicar los diferentes “los productos financieros”.

    Saludos.

  7. Respuesta a “Numeros” (el primer comentario).

    Es que el banco “presta” un dinero QUE NO TIENE, que no existe… antes de que tu se lo pidas (despues tampoco, entendido como monedas y billetes). Si, si, es así de raro. Por lo tanto ¿qué intereses va a pedir?

  8. Admiro el sentido del respeto de Juan. Un comentarista que confunde la garantía de un préstamo con el interés, demostrando así una ignorancia supina, le dice a Juan que su argumento es pueril y, sin embargo, Juan lo publica. Lo que hay que aguantar.

  9. La objeción que he leído a este planteamiento de la creación de dinero bancaria, es que el prestatario deja en garantía o prenda un bien( que también tiene valor de medio de pago ) por el valor monetario del préstamo al prestamista, y que por lo tanto no hay creación ex nihilo.

    Es decir, Rebeca pide el préstamo de 20 euros pero a cambio deja en garantía otro bien valorado en esa cantidad o incluso superior. Otra cosa es, como ha sucedido con las hipotecas, que el bien hipotecado ( la vivienda) luego haya perdido valor.

    Respecto al primer comentarista, me hace gracia que hable del riesgo del prestamista, cuando en esta crisis lo que se ha demostrado es que se ha rescatado a la banca con dinero público apesar de sus pésimas inversiones . Riesgo cero, win win, cuando el prestamista es también responsable de sus acciones.

    Sobre la primera parte ¿ qué opinas Juan ?.

  10. jose lafuente Que un banco pueda prestar 150 cuando sus depósitos son 100, creando 50 euros de la nada, es otro problema completamente distinto. Podría regularse que tan solo pudiera prestarse el 50% de los depósitos, evitando así la creación de dinero ficticio, pero eso no tiene nada que ver con el tema de los intereses.

    María José: ¿Cuándo pides un préstamo personal para arreglarte la boca qué garantía dejas a cambio?. ¿Qué pasa cuando compra un televisor a plazos?. Vuelvo a preguntar: si Ud. presta, está corriendo un riesgo y si no puedes obtener ningún tipo de beneficio, ¿para qué vas a prestar?. Como verá no soy yo el que confunde garantía con interés.

    Fran. Comparto sus apreciaciones, pero eso es un problema de tipo político. La responsabilidad de la banca en esta crisis es de tipo penal, porque han estado jugando con un dinero que no era suyo. Lo que sucede es que cuando uno mira los consejos directivos de las cajas se encuentra a representantes del PP, PSOE, IU, UGT, CCOO y partidos nacionalistas varios y ya sabemos todos que perro no come carne de perro. Para evitar lo que ha ocurrido con las hipotecas, antaño solo se daba el 80% del valor de tasación o de escritura (el menor de los dos) y los bancos añadían, y añaden, una cláusula en el préstamo que les permitía pedir garantías adicionales si el bien hipotecado bajaba de valor.

    isol Totalmente de acuerdo. Volviendo a mi primer comentario, si se da un crédito es porque se cree que ese dinero se va a devolver y el interés se fija en función del riesgo que tiene la devolución de ese préstamo. Si hablamos de un préstamo hipotecario, que tiene una garantía – la casa -, el interés es del 3%, pero si no hay garantía, un préstamo personal para comprarte un coche, o arreglarte los dientes, el interés es del 7%.

    Otra cosa es que, como dice isol, el sistema se haya prostituido y el negocio, en vez de ser cobrar el préstamo y sus, insisto, legítimos intereses, fuese dar el crédito en sí, con independencia de que se fuese a cobrar o no.

    Estoy convencido de que si los bonus se hubiesen cobrado a futuro (cobrará el bonus de este préstamo cuando el prestatario lleve pagándolo 10 años) no habríamos llegado a esta situación.

    Tal como yo veo la pregunta que debemos hacernos es:

    ¿Es legítimo cobrar un interés por prestar dinero?.

    Mi respuesta sigue siendo , porque cuando prestas corres un riesgo y ese riesgo hay que pagarlo de alguna forma.

    Si alguien (María José esto va especialmente por Ud) opina lo contrario, le agradecería que se pusiese en contacto conmigo para que me prestase dinero de su bolsillo al 0% de interés.

    Insisto en que discutir si los intereses son elevados, el que la banca pueda prestar un dinero que no tiene o la responsabilidad penal de los banqueros de este país, son, a desde mi punto de vista, otros problemas.

  11. Insistiendo en el comentario que hice ayer sobre el comentario que hizo “Numeros” vuelvo a decir:
    Que el banco “presta” un dinero que no tiene, QUE NO EXISTE. Se suele decir que en el momento en que tu pides el préstamo (y por el hecho de pedirlo) el banco lo “crea”. Pero, en realidad, es al revés: Eres tú quien lo crea en el momento en que estampas tu firma, porque por más firmas de muchos directores de banco que tenga el documento, sólo vale cuando tu firmas. Se podría decir que EL DINERO LO CREAS TU. Por lo tanto, y efectivamente, ¿porqué se pagan intereses?

  12. Hola primero disculparme por mi mal escrito castellano. Yo naci en una delas clases mas bajas que esisten, hijo de alcoholico minero, ensenado a respetar porque sin respeto no bamos a ningun lado, y a mi entender aunque nose acer la o con un canuto, si puedo ver la politica que hay hoy endia, y reconociendo que vivimos en un mundo de materialistas, en el que lo mas inportante es el dinero, me sobre enojo porque veo que apesar de que estoy tan lejos,pero tancerca, veo que nadie quiere poner nada de su parte, unos tiramos para un lado y los otros para otro, y asi fue como real mente enpezaron las guerras, y no tenemos que olvidar que todos bamos en el mismo barco, y si va apique que porloque vemos en estos dias ya a enpezado a undirse, si no arrimamos todos el honbro, todos nos undiremos con el, porque queramos o no espana somos todos, y si no resolvemos nuestros errores entre nosotros no va a venir nadie a resolverlos, si que remos ser y estar mejor y con mejor bienestar que otros paises, tenemos que sacarnos las catanas del fuego nosotros, los que vamos en el barco, no inporta el color o la lengua si estas en espana te toca arrimar el honbro, le ponemos las culpas al gobierno para quitarnoslas de nosotros, pero todos sabemos que si el gobierno tanbien comete errores, claro tanbien son umanos, y tienen que cometer errores como cualquiera, pero tanbien se que el gobierno somos todos losque bamos en el barco, como somos espana, tabien mi opinion esque llebamos muchos anos bariendo los problemas debajo dela alzonbra, y por muy grande que fuera estaba claro que un dia la mierda se veria rebosar de ella, y ahora pues tenemos que pagar todos, por no acer la linpieza desde el principio, y con esto quiero decir que los espanoles necesitamos estar unidos, porque la unidad ace la fuerza y espana necesita ser fuerte para poder tener el barco aflote, y poder linpiar la mierda de debajo la alzombra, de otra manera la crisis nos llebara a una gerra civil y posible mente mundial, y creanme espanoles, esto es la realidad necesitamos abrir los hojos y dejarnos de bagas ilusiones y ver la realiadad cruda como es, y es que espana solo hay una tratemoa de subirla para arriba en lugar de undirla, demostremos a todo el mundo que podemos lebantarnos cuando estamos caidos, VIVA ESPANA.

  13. Para el primer comentario “números”:
    Según tu razonamiento los bancos son víctimas de haber prestado un dinero que ahora no les pueden devolver, pero resulta que se lo están devolviendo con el dinero de TODOS…ya ves, tanto es el poder que han conseguido que hasta personas que no tienen nada que ver con sus operaciones están pagando sus “moras”
    Según tu ideario consideras que pagar dos casa y media durante una vida es justo para el banquero, esto es, a día de hoy hacen falta dos nóminas para poder afrontar una hipoteca, una sería para subsistir. Estamos hablando de una media de entre 30 y 40 años para poder pagar una casa…una casa de mierda, un techo que se supone debe garantizarnos la Constitución.
    Mira, no, no nos vengas con milongas; siempre los bancos y, más ahora con su dinero creado por ordenador han hecho tambalearse la estructura social, y no, no de ahora, lo de la recesión de 1929 en USA como el ejemplo más cercano precedido de muchas más recesiones en la historia a cuenta de lo mismo; de los préstamos y la USURA.

  14. Estupendo artículo.., recomiendo a todos los lectores interesados en ésta perspectiva de la economía que lean a Sivio Guesell, “El orden económico natural”, observarán como la economía es la “única ciencia” en la que su unidad de medida (dinero) puede variar en función de los intereses de los poderosos. Acaso se pueden cambiar las unidades de medida de voltios, de metros, de kilogramos, etc. en función de nuestro capricho, se imaginan el desastre que se produciría, si hoy decidimos que un metro tiene 100 centíemetros y mañana 98 centímetros, pero pasado mañana le asignamos al metro 103 centímetros.

    SALUD.

  15. Bueno, releyendo el título del artículo: “Los intereses de los préstamos bancarios: ¿qué justificación tienen y por qué no deberíamos pagarlos?”, yo creo que desvirtúa de alguna manera la conclusión final que podría extraerse del contenido y que pienso que es el mensaje final que pretende destacar el profesor Torres. Me explico, tradicionalmente, el interés del dinero se ha justificado por el riesgo que asume el prestamista y por el margen que debe retribuir su actividad para que sea sostenible y rentable, puede ser más o menos razonable siempre que no se entre en tipos de usura y prescindiendo del efecto de la inflación . Bien, pues esto a mi parecer, no tiene nada que ver con ninguna justificación que impida la satisfacción de intereses por parte del prestatario si lo interpretamos como justo precio por una contraprestación económica contratada libremente, que sería podemos decir, la de vender dinero y el servicio asociado a la intermediación entre el que tiene liquidez y el que la necesita independientemente de que el servicio lo preste un banco público o privado. Esto anterior no tiene nada que ver con la potestad que los gobiernos han cedido a la banca en general de la creación de dinero bancario gracias a la reducción de los coeficientes de caja (2 %), es decir, los bancos crean dinero porque los gobiernos y las leyes se lo consienten y esto no tiene nada que ver con un interés justo o razonalbe. Supongamos que cambiamos el planteamiento y decimos: “El sistema financiero utiliza el patrón fiduciario de forma irresponsable para fomentar el endeudamiento masivo gracias a unos coeficientes de caja muy reducidos que le permiten expandir la oferta monetaria mediante deuda y enriquecerse gracias a este mecanismo a expensas de la economía productiva con el consentimiento y complacencia de los gobiernos”, pues estaría mucho más de acuerdo con el contenido del artículo. Creo que sería mucho más correcto, aunque mucha gente necesitaría un poco más de instrucción financiera para comprender el significado de todo esto. Decir así sin más que los intereses que pagamos no tienen justificación, no es que me parezca pueril como dice otro comentarista, sino que más bien no se ajusta a la realidad más técnica y académica que el profesor conoce y maneja de sobra, aunque a la hora de trasladarlo pienso que se puede entender de manera muy distinta al fondo de su contenido, que ciertamente es muy serio. Concluyo resumiendo en que la creación de dinero bancario es algo demasiado serio como para dejarlo en manos de los bancos, al menos de los bancos privados. Y para los que caen en la tentación de justificar que los bancos prestan dinero “creado de la nada”, pues bienvenidos al mundo real, porque el dinero NO EXISTE, como cualquier tipo de papel moneda no tiene valor en sí mismo, solo es una representación de la riqueza y solo vale lo le otorga la confianza de los que lo utilizan en el intercambio de bienes y servicios que realizan las personas humanas, valga la redundancia, o lo que es lo mismo, un banco público que les prestara dinero también lo crearía de la nada, piénsenlo…. Sin entender todo esto es muy difícil comprender la verdadera realidad de lo que está pasando.

  16. Para que la unidad de medida no varíe en función de los intereses de los poderosos ni en función de los intereses de nadie, hay que volver a dar sentido a los parámetros, uno de los cuales, y muy principal, es el concepto de VALOR, actualmente sometido a la arbitrariedad de los bancos. Si un casa, un loft, vale equis, debe resultar de cualquier modo imposible que valga otro valor por encima o por debajo de equis. Por el mismo sentido de dignidad inherente a las personas humanas, el valor de las cosas materiales ha de mantenerse en un balance y ha de ser respetado. De ahí que los términos valor “en alza” resulten tan sospechosos de arbitrariedad y que, a su vez, la arbitrariedad nos resulte a much@s más o menos como esos indefensos toros que luchan a cuerpo contra unos toreros armados hasta los dientes con armas de inexcusable efecto letal. La arbitrariedad es contraria al sentido de la economía.

  17. Claro como el agua.
    Duda, ¿qué relación hay entre crear deuda y la emisión de moneda por parte de la Fábrica Nacional de Timbre y Moneda?.

  18. Sigo con admiración su blog hace un tiempo, le felicito por su trabajo.

    Veo por los comentarios de algunos lectores que no parecen comprender el funcionamiento del sistema financiero, en particular el concepto de reserva fraccionaria, coeficiente de caja y el efecto multiplicador del dinero que ello tiene. Asi como tampoco comprenden la diferencia entre un préstamo entre particulares (que no crea dinero) al efecto del crédito canalizado por el sistema bancario (que crea algo así como el 95% del dinero, dinero deuda), y eso sin que en ningún momento se hagan prestamos por un valor superior a los depósitos como parece que cree el compañero números Numeros.
    Si no es demasiado pedir tal vez sería una buena idea dedicar alguna entrada futura a explicar más extensamente este curioso sistema.
    Cómo anécdota comentaré que yo solo he estudiado economía académicamente en la introducción a fundamentos de economía de la facultad de sociología, pero recuerdo bien la lección y el efecto que nos causó a todos los compañeros, y recuerdo también cómo el profesor nos tranquilizó explicándonos que ese curioso sistema es en realidad algo bueno porque es “como echarle aceite al motor”. Debo admitir con cierta vergüenza que en aquel entonces di la explicación por buena.

  19. Siento la confusión, al identificarme en los comentarios puse como nombre
    Plataforma Auditoria Ciudadana de la Deuda País Valencià
    en vez del mío, con lo cual el link de mi comentario no es correcto.

    La página web de la PACD-PV está en patasarribavlc.blogspot.com.es

  20. Mauro ¿Dónde digo que los bancos sean víctimas? Lo que opino de la responsabilidad de la banca está aquí. Si quiere podemos seguir discutiendo del tema allí o aquí.

    Según mi ideario es justo pagar por un servicio ya sea el que te presten dinero o el que te pongan una copa en un bar. La clave, como dice Tom, está en pagar un justo precio por dicha actividad.

    … un techo que se supone debe garantizarnos la Constitución. Le recomiendo que se lea bien la Constitución, porque en ningún sitio le garantiza un techo a nadie. Le dice que tiene derecho a disfrutar de una vivienda digna y adecuada, pero no que ésta tenga que ser en propiedad. También se le reconoce el derecho a la producción y creación literaria, artística, científica y técnica. (Artículo 20), pero en ningún sitio dice que el Estado tenga la obligación de publicar cualquier patochada que se le ocurra o hacer de Ud un Einstein.

    Se equivoca también al pensar que el origen del crack del 29, como el de todos los cracks económicos que han existido desde el Imperio Romano hasta el de la burbuja inmobiliaria, pasando por el de los tulipanes está en el préstamo y en la usura. El origen está en la codicia del hombre corriente que quiere hacerse de oro sin dar un palo al agua. ¿Le suena lo de: “y si no puedo pagarlo lo vendo por más de lo que me ha costado y si no, lo alquilo y con lo que me dan pago la letra”?.

    Tom Totalmente de acuerdo. En la línea de lo que quiero decir pero (¡Ay!) mucho mejor explicado. Me permito tomar su frase El sistema financiero utiliza el patrón fiduciario de forma irresponsable… para lo que viene a continuación.

    Pauet Sé que se hacen prestamos por un valor superior a los depósitos. La cuestión que planteo a continuación es si es malo hacerlo. Para que quede claro a todo el mundo. Mi pregunta es:

    ¿Es malo prestar dinero por un valor superior a los depósitos creando dinero de la nada? Mi respuesta es que NO. Volviendo al ejemplo de Pedro y Rebeca. ¿Alguien se ha preguntado qué pasaría si Rebeca NO devuelve el préstamo al banco?.

    La banca como funciona, o al menos debería funcionar, es prestando los 100 euros a cinco Rebecas distintas. Lo malo de hacerlo solo así, Pauet, es que si una de ellas falla, todo el chiringuito se viene abajo. En consecuencia, lo que hace es prestar 20 euros adicionales que no tiene a una sexta Rebeca, garantizándose así que, en el caso de que una falle, Pedro pueda recuperar sus 100 euros, que debería ser su primera obligación (al menos en teoría).

    Pero aquí lo que ha fallado NO es la teoría, que es lo que parece plantear el autor. Lo que ha fallado es que el sistema financiero ha actuado de forma irresponsable aplicando esa teoría (Gracias Tom, le debo un café). Como verá Mauro en ningún momento estoy diciendo que la banca sea la víctima.

    Hemos oído decir que el negocio de la banca es prestar dinero. Pues no, señor mío. El negocio de la banca debería ser “cobrar el dinero que se ha prestado”. ¿Cuál es la diferencia entre ambos planteamientos?. Espero clarificarlo con este ejemplo.

    Hace unos años le llegaban al director de la sucursal del banco de su barrio y le decían.

    – Aquí tienes 100 euros que ha depositado Pedro. Si los prestas antes de una semana te ganas un bonus de 10 y un viaje al Caribe para dos personas. Si no, te vas a la p*t* calle.

    Así que el director salía a la calle, agarraba a los siete, que no seis, primeros ninjas que pillaba y les encasquetaba a cada uno 20 euros de préstamo.

    Conclusión no solo prestaba mucho más dinero del que tenía (140 euros en vez de los muy razonables 120) si no que además se los prestaba a gente que era más que previsible no iba a poder devolverlos. El sistema se había prostituido: el negocio había pasado de ser ‘cobrar la deuda’ (legítimo) a ‘generar deuda’ (ilegítimo).

    El cómo se comercializó a posteriori esa deuda en productos tóxicos da para otra historia.

  21. Otra vez a “Numeros”.
    Si yo te presto un dinero sí que podría cobrarte unos intereses… porque te presto un dinero MIO.
    Pero es que los bancos no prestan ningún dinero SUYO.

  22. Totalmente de acuerdo con Juan.
    Pero entonces… esto es un robo de unas dimensiones desconocidas hasta ahora, un auténtico saqueo de los pueblos por los bancos consentido por los gobiernos (todos) que están demostrando tener, en el mejor de los casos, una incapacidad manifiesta para remediar esta situación que no tiene solución !!
    Además, ahondando en la esencia del problema, por favor que alguien me responda a esta pregunta: si, por una parte, la diferencia entre el total del dinero creado a base de emitir deuda y el total del dinero real es de una proporción tan brutal como del orden de 50 a 1, por otra parte, los bancos centrales no pueden cear dinero y por otra “toda deuda debe ser devuelta mas los intereses”, entonces, ¿de dónde van a salir esas 49 partes que faltan más los intereses? (Ojo “49 partes de 50” significa 49 veces el dinero real emitido hasta ahora por todos los paises desarrollados!!)
    ¿No será que es ineludible que los bancos centrales fabriquen dinero en función de cómo crezcan sus economías y no dejar que sea la “sabiduría de los mercados” la que lo cree de la nada?
    Muchas gracias a quien me responda y me quite esta angustia.
    Fernan Gallego.

  23. jose lafuente Entonces si yo presto a Rebeca 100 € es legítimo cobrarle intereses porque el dinero es mío.

    Imagínese esta situación. Rebeca necesita 150, como no los tengo, le pido prestados a Pedro 50 (por los cuales también él me cobra un determinado interés). Pero según Ud. yo ahora no puedo>/b> cobrarle interés alguno a Rebeca por esos 50 euros, porque no son míos. ¿Correcto?.

  24. Estimado Números: le agradezco el comentario, pero si usted me debiera un café, entre todos deberíamos más de un Starbuks al profesor Torres, agradecido en todo caso. El principal problema como usted comenta es la incentivación de la generación aritificial de deuda soportada por una expansión monetaria irresponsable. Y es irresponsable porque no está sustentada en una actividad real de intercambio de bienes y servicios sino sobre el crecimiento incontrolado y desproporcionado del precio de algunos bienes como ha sucedido sobre todo en España con el precio de los inmuebles. En una economía, al menos considerada aisladamente, no es tan importante la cantidad de dinero en circulación o la masa monetaria si el país mantiene la capacidad y la potestad de acuñar moneda y establecer sus tipos de interés, de esta forma puede controlar la cantidad de dinero a disposición del sistema económico a cambio de provocar o reducir la inflación. El problema de España es que ha cedido su autonomía monetaria a cambio de participar en un sistema de DINERO-DEUDA y no de un sistema DINERO-INFLACION (valga la simplificación) con la entusiasmada colaboración de las avariciosas y algunas corruptas entidades financieras patrias que han descuidado sus criterios de prudencia para endeudarse al corto en el exterior para prestar a largo en el interior sin comprender (me temo) el perverso mecanismo en el que estaban participando con la complicidad o estulticia supina de todos los estamentos de la administración que participaban con pasión en este festín de crédito infinito, supuestamente infinito, a través de los impuestos que se generaban. No se trata de la disyuntiva entre dinero “real” y dinero “deuda” ambos son el mismo dinero, no se trata de satisfacer el dinero deuda con dinero real como comenta Fernando Gallego, sino de amortizar una deuda constante con una capacidad de generación de riqueza real (bienes y servicios) menguante valorada a efectos del dinero deuda con una inflación estable y controlada por un banco central europeo al servicio de los tenedores y hacedores de deuda. No olvide amigo que es de necios confundir valor con precio y aquí no es que lo hayamos olvidado sino que hemos rellenado el cerebro con una inmensa hipoteca de precio constante a pagar con ingresos menguantes. Esa es la cuestión, el inmenso boquete de destrucción de valor que ha supuesto la burbuja inmohipotecaria que se pretende tengamos que pagar quitándonos de comer, o al menos comiendo un día sí y otro no o quién sabe cómo.

  25. “Numeros”, “Numeros”… no me tergiverses las cosas, sé que lo has entendido. Tu ganas por puro agotamiento mio. ¿No has pensado en dedicarte a la política? o tal vez es que ya… No voy a seguir entrando al trapo. Adios.

  26. Los socialdemócratas me tachan de conservador, los conservadores de ultra-liberal, los liberales de anti-liberal, y a mi me resbalan las etiquetas.

    Tengo que decir, aunque comprendo su argumento existe una falsa premisa lógica, la cual hace, a mi personalmente “me tachen” de liberal, antiguamente rebelde liberal.
    Parte de la premisa, el intervencionismo soluciona el intervencionismo, es decir, la privación de libertad soluciona la esclavitud.
    La aceptación y emisión de dinero no es libre. Repito es un privilegio concede LA “LEY”. Por lo tanto, comprenda mi preocupación hacia esa “entidad pública”, similar a la preocupación por el privilegio concedido a los bancos por “la ley”. En otras actividades se llamaría malversación.

    Me permito sugerir mi propuesta, liberalizar absolutamente todo. Aunque para eso, el Estado tendría que emitir su propia moneda. Y como es obvio, mantener su poder adquisitivo frente a otras. Supongo, ahí es donde está el problema, porque para usted el Estado es planificación y para mi LEY.

  27. ¿Qué es el dinero?

    Yo voy a la panadería, pero en ese momento no dispongo de dinero. Le pregunto al panadero que si podría pagarle dentro de unos días que ahora me viene mal. El panadero, que me conoce por ser cliente habitual y no duda de mi solvencia y buena fe, me dice que no hay problema. Formalizo la deuda mediante un pagaré. Le pago con el pagaré y me llevo el pan. He creado un medio de pago.

    Pero no solo me conoce el panadero, sino mucha gente. Esa gente sabe que soy solvente y que pagaré mi deuda. Entre los que me conocen se encuentran los proveedores del panadero. El panadero podría usar el pagaré que yo le he entregado para comprarles a los proveedores harina. Y éstos lo aceptarán porque, aunque no sea dinero, es casi tan bueno como el dinero: un derecho de cobro del que no se duda su cobro al vencimiento tiene valor y como tiene valor puede usarse para intercambiarlo por cosas.

    Del mismo modo, el panadero podría usar el pagaré para prestárselo a alguien que necesite dinero. Esa persona aceptará el pagaré porque sabe que puede usarlo para comprar cosas con él y, al cabo del tiempo, tendrá que devolverle al panadero el pagaré o su equivalente monetario. ¿Debe el panadero cobrar un interés por haber prestado ese pagaré? Sí. Prestar conlleva un riesgo. El panadero podría haberse quedado quieto y esperar al día que yo pague la deuda. Sin embargo, ha decidido prestarlo. Ahora recibirá el dinero más tarde y está asumiendo el riesgo de que esa persona no le pague a él. Si no se premia o incentiva el aplazamiento del cobro y la asunción del riesgo jamás lo hubiese prestado el pagaré.

  28. Jose Lafuente Siento haber dado esa impresión. Mi sincero problema es que no lo entiendo.

    1. No entiendo que alguien diga que no hay pagar intereses por el dinero prestado (Sea suyo o de otro, sea algo real o algo inventado.)
    2. No entiendo que se me diga que confundo garantía con interés
    3. No entiendo como podría funcionar el mundo sin el crédito.
    4. No entiendo porque un banco, o un particular, te iba a prestar dinero si no va a obtener ningún beneficio con ello.

    Por eso, si Ud., o cualquier otro, me lo explica le quedaré muy agradecido.

    Tom Amén.

    Victor Pues eso :-)

  29. Me gusta mucho cuando dice que hay que acabar con el privilegio.. osea con la intervencion estatal.

  30. Para mí el mayor problema es el poder que se le ha dado a los bancos. Tal como comenta el autor, la financiación del Banco Central Europeo podría haberse hecho desde los propios Estados miembros, sin tener que pagar un Royaltie a los bancos privados. Este simple hecho es muy aclaratorio del poder que atesoran esos bancos privados.

    Estoy de acuerdo en que se deben cobrar intereses, ya que el banco asume un riesgo (muy relativo a día de hoy) por impagos, además de la depreciación, etc. y és lógico que quiera cobrar por ello, lo mismo que si compras un vehículo o cualquier otro artículo a plazos suelen cobrar un interés, pero lo que indigna a la gente es el trato tan favorecedor a la banca en relación a cualquier otra empresa privada. Si, tal como pone “Victor” en el ejemplo anterior, el cliente no pudiera satisfacer su deuda, el panadero tendría que asumir la pérdida. A los bancos les ha pasado con los pisos, bonos basura, etc., pero su pérdida la estamos asumiendo todos los españoles, mientras sus directivos cobran millones de euros.

  31. Lo voy a explicar de la manera más sencilla posible: en el artículo del Sr. Torres se menciona a Pedro que deposita en el banco 100 euros y que le van a pagar por ello 4% anual, si el banco al prestar los 20 euros a Rebeca no cobra interés (aparte del riesgo inmerso en la devolución) cómo le va a pagar el 4% de interés a Pedro, de dónde va a sacar esos 4 euros adicionales para pagarle. El Sr. Torres está totalmente equivocado en el tema de los intereses porque se olvidó de calcular el pago de los intereses al depositante.
    Que la diferencia de porcentaje que el banco paga al depositante (pasivo) y lo que da prestado (activo) sea muy amplia es otra cosa (eso se llama margen financiero o “spread”). Los bancos son agentes de intermediación financiera, reciben depósitos a cambio de un interés y dan préstamos a cambio de otro. Si el banco no le diera el 4% a Pedro, él no dejaría su dinero en el banco porque no obtiene una ganancia. En el ejemplo del Sr. Torres, si Pedro no deja su dinero en el banco, Rebeca no recibe un préstamo, es así de sencillo. Si no hay depositantes no hay préstamos.
    Lo que sí se debería hacer es acortar el margen financiero en ciertos casos, esto ayudaría a fomentar el ahorro y a tener más acceso a producción y consumo (menos intereses para empresas y personas), lo cual repercute en nuevos puestos de trabajo y dinamismo de la economía.
    Realmente me sorprende que un profesor universitario pueda escribir un artículo como este. En el tema de la creación adicional de medios de pago sí podemos estar de acuerdo, pero ese no es el tema principal del artículo.
    Saludos.

  32. Contestando a Número (primero de los comentarios) y aprovechando el último párrafo del comentario de Ferrín:
    Experiencia PERSONAL:
    De repente, yo necesito un crédito. Tengo que comprar un coche nuevo porque el que estoy usando ha cascado y vale más el arreglo que otro nuevo como quien dice.
    ¿Voy al banco a pedir un crédito? NO SEÑOR. Mi suegro y mi padre me prestan el dinero. Ellos lo tienen “colocado” su dinero (más o menos) al 5%. A mí el banco me pide (aproximadamente) al 12%; por hablar en números redondos.
    ¿Cómo lo hacemos? Como gente de honor y de palabra: CONFIANZA.
    Ellos me prestan el dinero QUE SACAN DEL BANCO.
    Yo NO VOY al banco a que me preste un dinero que como bien dice Juan NO TIENE (ya que es de mi padre y de mi suegro).
    Yo le repongo el dinero a mi padre y a mi suegro al 6% Ellos ganan un 1% más y ¡yo me ahorro un 6%!
    Números: ¿adivinas quién no hace negocio con nosotros?
    Consideraciones posteriores:
    1º) Seriedad: el dinero es de tus padres (y por lo tanto TAMBIÉN DE TUS HERMANOS Y CUÑADOS) No vale pensar aquello de “heredo por anticipado” NO. Serieda absoluta.

    2º) Sensatez: En lugar de compar el “coche soñado…” ¡por la publicidad! COMPRA EL QUE PUEDES PAGAR dentro de lo que te guste.

    3º) Ni que decir tiene que yo -a mi vez he prestado de la misma forma

    Concluyendo: LOS BANCOS GANAN DINERO Y NOS ESCLAVIZAN PORQUE SOMOS (a partes iguales) IGNORANTES Y ESTÚPIDOS.

  33. Jano: bonita experiencia, pero yo creo que más que ignorantes y estúpidos nos sentimos impotentes, porque la mayoría de la gente no es capaz de imaginar su poder.

    Pues con “poder” podríamos extender esa sencilla experiencia personal tuya introduciendo una Banca Pública reinventada. En su plantilla no habría lugar para personajes con contratos blindados multimillonarios y cuenta de gastos “gratis total”, sino para buenos currantes en el análisis de viabilidad de proyectos. Banca en la que todos los ciudadanos figuraríamos de accionistas, y que cobraría no un tipo de interés sino la tasa por el coste de funcionamiento de la actividad. Y en la que la tan manida cuestión del “riesgo” sería un coste que se refleja contablemente en las provisiones para insolvencias mediante un riguroso estudio. Contabilidad de costes, naturalmente.

  34. Hay algo que no entiendo se dice:

    “Los países de la Unión Europea renunciaron a tener un banco central que los financiara cuando necesitasen dinero y entonces tienen que recurrir a la banca privada en esas circunstancias. En consecuencia, en lugar de financiarse al 0%, o a un interés mínimo que simplemente cubra los gastos de administrar la política monetaria, tienen que hacerlo al 4, 5, 6 o incluso al 15% en algunas ocasiones. Y eso hace que cada año los bancos privados reciban entre 300.000 millones y 400.000 millones de euros en forma de intereses (¿tengo, entonces, que explicar quién estuvo y por qué detrás de la decisión de que el Banco Central Europeo no financiara a los gobiernos?).

    Los economistas franceses Jacques Holbecq y Philippe Derudder han demostrado que Francia ha tenido que pagar 1,1 billones de euros en intereses desde 1980 (cuando el banco central dejó de financiar al gobierno) a 2006 para hacer frente a la deuda de 229.000 millones existente en ese primer año (Jacques Holbecq y Philippe Derudder, La dette publique, une affaire rentable: A qui profite le système?, Ed. Yves Michel, París, 2009). Es decir, que si Francia hubiera sido financiada por un banco central sin pagar intereses se habría ahorrado 914.000 millones de euros y su deuda pública sería hoy insignificante.”

    Pero eso plantea un problema: ¿Son estúpidos los políticos (algo que NO creo porque siempre se pasan de listos) al desaprovechar el monopolio de la facultad de legislar y renunciando voluntariamente a ser financiados por los bancos centrales cuando pueden? Porque no hay otra explicación para que no lo hayan hecho, digo yo. Y aquí hay algo que no me cuadra.

    Otra cosa es lo de crear dinero de la nada. Eso es básicamente lo que predicaba Keynes:

    “El cambio en la cantidad de dinero está dentro de los poderes del gobierno. La emisión de más cantidad de dinero aunada a la disponibilidad de los prestadores a prestar es lo que determina la tasa de interés”.

    Y advierte Keynes que no se le debe tener miedo a esta “ingeniería” gubernamental, los temores de que se inunde el mercado con dinero no tienen fundamento nos dice que “El dinero nuevo que es impreso por el gobierno e introducido al sistema financiero mediante la expansión en el crédito de los bancos es tan genuino, tan real como cualquier tipo de ahorro. Esto debido a que no existe ninguna virtud en la tasa de interés alta preexistente no existe mal alguno en bajarla mediante la intervención del gobierno.”

    O sea, que este dinero NO es creado de la nada.

    ¿Y que pasa aquí?

    ¿Porque los préstamos de los bancos están mal si crean dinero de la nada y la emisión de dinero keynesiano no esta mal?

    Me gustaría saberlo.

  35. Rosa, no es que los políticos sean estúpidos, que lo son, como la casi totalidad de la población de lo que se entiende por primer mundo, no siendo yo una excepción
    El problema, es que a finales de los 70, cuando se cedió el control del dinero a los bancos privados, los políticos ya estaban en la nomina de estos. Esa acción fue uno de los primeros pasos del plan (no conspiración, por que los datos siempre han sido públicos) para llevarnos a la situación actual, de sometimiento a la deuda. Logrando por otro lado, que no sean “creíbles” las voces que dicen, que hay otras maneras de salir del problema que ellos han creado. Siendo irrelevante la autoridad o conocimiento, que tengan esas voces sobre este tema

    Estupidez por estupidez, estupidez al cuadrado

  36. Es un placer leerles a todos ustedes, admiro los tecnicismos usados, los conocimientos demostrados, los meandros de ideas, la defensa de los contratos, las leyes y el orden público. Yo, que en mi humilde salón les leo, no puedo dejar de preguntarme si estaré equivocado al no sentir las cosas como la sienten ustedes, con esa misma seguridad en que el sistema funciona y probablemente sea porque lo que más me llega de todo esto son los efectos que se producen.

    La pregunta del profesor es planteada, ahora, en un contexto económico y social determinado, en la Europa del 2012 ¿deberiamos pagar los intereses bancarios?. Miren ustedes, si tengo que elegir entre pagar los intereses bancarios o desahuciar a una familia de su casa, yo lo tengo claro. Y no es demagogia, es una realidad actual. Para pagar intereses bancarios recortamos en sanidad, educación, desahuciamos, etc.

    Llevo muchos años de jurista, he pasado mi vida profesional aplicando la Ley pero hay circustancias en las cuales uno tiene que tomar una posición ideologica y la mia es el ser humano, quizas los tecnocratas deberian plantearse cual es la suya…

  37. En primer lugar Juan, gracias por hacernos entender, algo que para mi es complicado, como funcionan los intereses de los bancos, pienso que algunos comentarios son de gente, que debe de “entender” mucho de economía, pero a la hora de que la entendemos los demás…….., me recuerdan al director del banco, cuando me explico los intereses del préstamo que pedí, para ampliar mi negocio, no entendí la mitad de lo que me dijo y así me fue. Estamos hartos de los grandes “cerebros” ¿para que nos han servido?

  38. Préstamo de dinero serio . Soy AUDREY, yo vivo en berlín está buscando un préstamo para más de 3 meses. Pero cada vez que me fessais estafado por multitudes de los costes y al finalizar me sale nada en mi cuenta. Pero por suerte me topé con un prestamista llamado Antonio Fernández, que me dio un préstamo de 450.000€ he recibido el martes, en mi cuenta de banco, después de haber cumplido con sus condiciones.Así que ustedes que están en necesidad como yo puede escribirle y explicarle su situación podría ayudarle.
    Correo electrónico: fernandezantosanz@gmail.com

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