El capitalismo (27)

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Un estudio del Institute on Taxation and Economic Policy de Estados Unidos ha demostrado que en 2015 el 20% más pobre de la población de Estados Unidos pagará una media del 10,9% de sus ingresos en impuestos estatales o locales, el 20% que se encuentra en la mitad de la escala de ingresos pagará el 9,4% y el 1% más rico solo el 5,4% de todo lo que gane.

(Fuente: Who Pays? A Distributional Analysis of the Tax Systems in All 50 States (5th Edition))

El capitalismo (26)

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Un estudio reciente indica que en las actividades de bajos salarios de Estados Unidos (restauración, construcción…) el 26% de los empleados cobra menos del salario mínimo, el 75% trabaja horas extraordinarias sin cobrar, el 25% trabaja fuera del horario que le corresponde y el 70% sin que su ocupación se refleje en los libros de la empresa (Broken Laws, Unprotected Workers. Violations of Employment and Labor Laws in America’s Cities).

En dicho estudio se estima que por término medio cada empleado o empleada (porque son muchas las mujeres en esta situación) pierde 2.634 dólares al año (más o menos el 15% de sus ingresos) debido a esas violaciones de derechos laborales. Teniendo en cuenta que hay 1,64 millones de personas en esta situación, el «robo» de salarios por esta causa asciende a unos 4.320 millones de dólares anulas en todo el país.

Sin embargo, otro estudio ha demostrado que el número de investigaciones dedicadas a perseguir este tipo de conductas empresariales ha caído en un 14% de 1975 a 2004 a pesar de que el número de establecimientos ha aumentado el 114% (Trends in Wage and Hour Enforcement by the U.S. Department of Labor, 1975-2004).

El capitalismo (29)

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Solo entre 2000 y 2015 la participación de las rentas del trabajo en el total de las rentas generadas por las empresas en Estados Unidos cayó del 82,3% al 75,5%. Eso quiere decir que si en 2015 se mantuviera el mismo porcentaje que en 2000 los trabajadores estadounidenses tendrían en sus bolsillos 535.000 millones de dólares más de los que tienen.

En la imagen puede verse la evolución de esa participación desde 1979.
Fuente: EPI analysis of Bureau of Economic Analysis National Income and Product Accounts (Tables 1.14 and 6.16D)

 

El poder de la teoría económica

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Acabo de leer una frase que no conocía de Paul A. Samuelson, posiblemente el economista más influyente de la segunda parte del siglo XX y autor del manual de economía más difundido y utilizado de la historia. Se la atribuye Sylvia Nasar en su artículo A Hard Act to Follow? Here Goes, publicado en The New York Times el 14 de marzo de 1995, y es la siguiente:

“No me preocupa quién redacte las leyes de una nación ni elabore sus tratados avanzados, siempre que yo pueda escribir sus libros de texto de teoría económica”.

No se puede decir más claro y es francamente cierto. Todo lo que está pasando en nuestras sociedades desde hace 30 o 40 años no se puede explicar sin considerar la enorme expansión académica de una teoría económica de bases científicas muy falsas pero extraordinariamente útil para los intereses de los grandes grupos económicos y financieros. Eso es lo que me ha llevado a preparar un libro sobre las mentiras en que se basa el saber económico dominante. Espero avanzar rápido y prometo mantener al tanto a mis lectores cuando aparezca.

Así roban las eléctricas y el gobierno a las familias españolas (1)

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Publicado en Público.es el 28 de septiembre de 2015

Es habitual que se quiera hacer creer que la escandalosa corrupción que sufrimos en España es cosa de unos cuantos políticos sinvergüenzas. La mayoría de los medios de comunicación y muchos dirigentes sociales se empeñan en decir eso para que la gente normal y corriente se aleje de la política, considerándola una actividad sucia, y se deje así vía libre a los empleados de quienes verdaderamente generan y se aprovechan de la corrupción, que no son otros que las grandes empresas y entidades financieras.

Una prueba indiscutible de esta última afirmación es lo que desde hace años viene sucediendo con las empresas eléctricas. El poder de mercado y la influencia política tan inmensa que han ido adquiriendo les permiten cometer auténticas estafas con la connivencia y colaboración del gobierno, de jueces y de antiguos presidentes del gobierno o ministros que están vergonzosamente en su nómina para ayudarles con su influencia institucional y política.

El ingeniero sevillano Antonio Moreno Alfaro viene desvelando desde hace tiempo todas esas estafas en su página web (http://www.estafaluz.com) y con este artículo y otros que iré publicando en este diario quiero ayudarle a difundir sus denuncias, al mismo tiempo que pido a quien las lea que haga lo mismo. Es el mejor apoyo y homenaje a un ciudadano ejemplar que está dedicando su vida a luchar contra la injusticia y la impunidad de las grandes empresas eléctricas españolas.

El robo al que voy a referirme en esta ocasión tiene que ver con el cálculo de la “potencias trifásicas normalizadas” que es preciso establecer para facturar la luz que se consume en las instalaciones domésticas (no se asusten los lectores, podrán entender todo lo que sigue sin saber una palabra de física o ingeniería eléctrica, y quién sí sepa y desee tener todos los datos, fórmulas y argumentos completos de Antonio Moreno Alfaro puede verlos en los siguientes enlaces: unodos y tres)

La cuestión, resumida de la manera más rápida y clara posible, es la siguiente:

  1. Mensualmente, la compañía eléctrica cobra al usuario el denominado “término de potencia”, cuyo importe consta en la factura como “Facturación por potencia contratada”. Dicho importe es calculado multiplicando la potencia contratada por un factor definido periódicamente por el Ministerio de Industria.
  2. Para calcularlo, el Ministerio de Industria publica en el Boletín Oficial del Estado la tabla de potencias normalizadas.
  3. Antonio Moreno Alfaro ha comprobado que, en el caso de las potencias trifásicas, el cálculo de la tensión normalizada que hace el Ministerio está mal hecho, porque en lugar de considerar que la tensión entre fases es 398,17 voltios, que es el valor correcto, redondea a 400 voltios.
  4. Este redondeo del Ministerio no afecta a cálculos de tipo eléctrico, pero sí a los de tipo económico.
  5. Como demuestra Moreno Alfaro, el redondeo solo supone un incremento medio de 42 watios (0,042 kW) en las potencias trifásicas normalizadas, que al precio actual del kW (3,50 euros mensuales) supone un exceso de 0,15 euros mensuales para un hogar con instalación trifásica. Pero si se tiene en cuenta el número total de instalaciones trifásicas en España (actualmente, cerca de tres millones) y que el exceso está siendo cobrado desde marzo de 2006, resulta que la cantidad facturada en exceso por las empresas eléctricas en perjuicio de las familias españolas supera ya los 35 millones de euros.
  6. Puede parecer que la cantidad media mensual cobrada en exceso por las eléctricas (0,15 euros) es despreciable, pero es preciso recordar que este tipo de compañías son capaces de cortar el suministro por esta cantidad. Eso hizo el 3 de febrero de 2009 la compañía Gesa en Mallorca: cortó el fluido de gas a una familia por el impago de una deuda de 0,15 euros y le facturó 168,265 euros por restablecérselo días más tarde.

Pero el escándalo no acaba aquí.

Cuando Moreno Alfaro se dirigió a la entonces llamada Comisión Nacional de Energía (actual Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia, CNMC) señalando el “error” del redondeo, solicitando que se corrigiese y que se devolviera a los hogares lo cobrado de más, recibió una respuesta que sirve para conocer a favor de quién están las autoridades que supuestamente actúan como árbitros y defensores de los intereses nacionales.

En contestación a la demanda de Moreno, la Comisión le dice que el asunto no es de su incumbencia pero que, ya de paso, adjunta un informe (documento dos) en el que sentencia que el cálculo del Ministerio es correcto porque éste estableció las tarifas según las tablas de potencias elaboradas por ella misma, ¡¡por la propia Comisión Nacional de Energía!! Y concluye diciendo que las empresas distribuidoras han cumplido con la normativa vigente porque se han limitado a aplicar las tarifas que aparecen publicadas en el BOE. Es decir, el cálculo está bien porque lo hice yo y las compañías obran correctamente porque hacen lo que yo digo.

Así llevan robados más de 35 millones de euros a las familias en España. Y el robo continúa…

Como veremos en próximas entregas, este escándalo, siendo vergonzoso y muy significativo que pueda ocurrir, es uno menor de los muchos que han cometido y vienen cometiendo las empresas eléctricas. Otros nos han costado y nos cuestan mucho más dinero a los españoles y se vienen realizando gracias a la ayuda que le prestan a las eléctricas no solo los políticos sino también bastantes jueces, entre ellos algunos bastante conocidos.

En estos días en los que se habla tanto de patriotismo hay que recordar que, por muy alto que levante una bandera, no es patriota sino un traidor quien roba o quien permite o ayuda a que se robe a sus conciudadanos.

Cuanto menos dinero gane, antes se morirá usted

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Publicado en Público.es el 20 de septiembre de 2015

El incremento de la desigualdad en todo el mundo es un hecho que muy pocos se atreven a negar. Y sus manifestaciones son cada vez más diversas: entre mujeres y hombres, entre territorios y naciones, entre razas o etnias y, por supuesto, entre grupos sociales, es decir, entre esas clases sociales que también algunos vienen diciendo desde hace tiempo que ya no existen.

No es fácil, e incluso quizá sea imposible, decir cuál de esas manifestaciones de la desigualdad en aumento es más sangrante o injusta pero me atrevo a pensar que si hay una especialmente inhumana es la que expresa las diferentes expectativas de vida que tienen los seres humanos en función de los ingresos que reciben.

La «esperanza de vida» es el indicador que se utiliza para saber qué número de años puede esperar vivir una determinada persona de una determinada edad si se mantiene el patrón de mortalidad por edad del grupo al que pertenece.

El Instituto Nacional de Estadística español dice al respecto:

«La esperanza de vida es el indicador más ampliamente utilizado para realizar comparaciones sobre la incidencia de la mortalidad en distintas poblaciones y, en base a ello, sobre las condiciones de salud y nivel de desarrollo de una población. En los países occidentales, la esperanza de vida ha experimentado notables avances en el último siglo, y se ha conseguido con disminuciones en la probabilidad de morir debido a los avances médicos y tecnológicos, reducción en las tasas de mortalidad infantil, cambios en los hábitos nutricionales y estilos de vida, mejora en los niveles de condiciones materiales de vida y en la educación, así como el acceso de la población a los servicios sanitarios».

Eso es completamente cierto, pero lo que viene ocurriendo en los últimos decenios es que el gran incremento de las desigualdades hace que la esperanza de vida sea también muy desigual en función de la clase social o de los ingresos que reciben las personas. E incluso entre los países, pues en los ricos la esperanza de vida es de casi 30 años por encima y ha aumentado casi veinte más en los últimos decenios que en los pobres.

Los datos no dejan lugar a dudas y un informe que acaba de publicarse en Estados Unidos proporciona una realidad escalofriante (The Growing Gap in Life Expectancy by Income: Implications for Federal Programs and Policy Responses, 2015)

– Una persona de 50 años nacida en 1930 en Estados Unidos que formara parte del 20% más rico de la población tenía una esperanza de vivir cinco años más que si perteneciera al 20% más pobre. Pero esa diferencia ha aumentado hasta los 13 años para los nacidos en 1960.

– Prácticamente todo el aumento en la esperanza de vida logrado en Estados Unidos en los últimos 80 años lo ha disfrutado el 60% más rico de la población.

– La probabilidad de llegar a los 85 años cuando se tenía 50 años es la misma para los hombres nacidos en 1930, 1960 o 2010 que forman parte del 20% más pobre. Sin embargo, los hombres que pertenecen al 20% más rico han visto aumentar sustancialmente su probabilidad de llegar a los 85 años cuando tenían 50: 45% de probabilidad para nacidos en 1980 y 66% en 2010.

En España hay también estudios de este tipo que muestran claramente lo que mucha gente todavía no se cree, que los ricos viven más años simplemente por el hecho de serlo. Entre los grupos con más y menos renta hay una diferencia de entre 7 y 8 años en su esperanza de vida.

La explicación de esta desigualdad tan sangrante es clara y también se poner de evidencia en todo tipo de estudios: los grupos sociales con menos ingresos tienen peor salud, disponen de menos medios de cuidado, trabajan en peores condiciones y, para colmo, muchos recursos públicos se manejan mal y benefician en mayor medida a los grupos sociales más ricos.

La desigualdad afecta, cada vez más, incluso al más elemental de los derechos humanos, el derecho a la vida. Ahora que nos acercamos a unas elecciones hay que tomar conciencia de su extensión y de su dramático aumento y hay que reclamar que se hagan estudios previos del impacto de las políticas económicas y sociales sobre todos los grupos sociales. Por mucho que se empeñen en negar la existencia de clases sociales, ocurre como decían con las brujas: haberlas, haylas.

La cara oculta del éxito económico alemán

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Publicado en Público.es el 17 de septiembre de 2015

El éxito y gran rendimiento de la economía alemana en los últimos años, incluso en medio de una crisis global tan fuerte como la que hemos vivido, es indiscutible. Y no cabe duda de que se debe a que ha conseguido consolidarse como una gran potencia exportadora.

En estos momentos, Alemania es el tercer exportador mundial (tras China y EEUU) y también el tercer importador. En 2014 representó el 7,2% del comercio mundial (frente al 11,3% y 10,6% de China y EEUU, respectivamente). El porcentaje que representan sus exportaciones sobre el PIB alcanzó el 45,7% en 2014 y las importaciones el 39,1% (frente al 32% y 29,6% de España, por ejemplo). Eso significa que su grado de apertura (medido como el porcentaje del PIB que representa la suma de sus exportaciones e importaciones) es del 84,8%, el más alto de todos los países más ricos del mundo y 23 puntos porcentuales más que el de España.

Alemania tuvo un superávit comercial equivalente al 8% de su PIB en 2014, a diferencia de lo que ocurre en las demás grandes potencias económicas. China, muy por detrás, lo tuvo del 3,5%, pero otras tuvieron déficit, como el Reino Unido (-6%), Estados Unidos (-4,5% del PIB), Francia (-3,4%) o España (-2,4%). La magnitud de este excedente se percibe teniendo en cuenta que desde 2000 a finales de 2015, según las últimas previsiones, habrá sumado unos dos billones de euros. Sigue leyendo