La isla de las flores

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Recomiendo ver este video de unos 12 minutos y verdaderamente genial. Es ya antiguo pero me parece que conserva, desgraciadamente, toda su actualidad: seres humanos por detrás de los cerdos.

28F, Día de Andalucía, una tierra de claroscuros

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Publicado en Público.es en febrero de 2014

Para entender lo que ha sucedido en Andalucía en los últimos años, lo que sucede ahora y lo que está por venir, hay que tener una gran capacidad para percibir los claroscuros, la paradoja y las contradicciones.

Andalucía se ha transformado completamente en las últimas tres décadas y media y ha hecho avances indiscutibles en su situación económica y social. Sin embargo, todavía tiene carencias fundamentales. Aquí se han aplicado políticas redistributivas avanzadas, perfectamente homologables a las más progresistas que se hayan llevado a cabo en cualquier otro lugar del planeta, pero han sido insuficientes para acabar con la desigualdad y la pobreza.

El PIB per capita y la renta medida con cualquier otro indicador han aumentado considerablemente y Andalucía ha convergido con su entorno pero sigue estando en las últimas posiciones de las regiones europeas. En Andalucía hay centros de investigación y empresas que están en la vanguardia mundial en sus respectivas actividades, pero también actividades impermeables a cualquier innovación. Aquí se dan emprendedores ejemplares pero también capas de la población (no solo trabajadoras sino también empresariales) acomodadas en una cultura del subsidio que paraliza el progreso y desincentiva la creación de riqueza.

Los gobernantes han hecho siempre profesión de fe socialdemócrata y de ese tipo han sido la mayoría de las políticas que se han aplicado (al menos en el campo social) pero han creado una sociedad conservadora y han hecho que una población muy mayoritariamente de izquierdas se haya volcado electoralmente hacia la derecha en la inmensa mayoría de los municipios.

Aunque Andalucía ha logrado la autonomía en los últimos años, tiene las manos atadas y no puede gobernarse a sí misma con libertad porque el marco institucional y político en el que se ejerce impone de facto restricciones constantes.

El himno andaluz dice “Sea por Andalucía libre”, pero lo cierto es que en los últimos años se han hecho o aceptado políticas económicas que han entregado sus principales activos y fuentes de riqueza a grandes grupos empresariales foráneos que ahora impiden que los andaluces tengan libertad para decidir conforme a sus propios intereses.

Y las paradojas se han agudizado aún más en los últimos meses y en este tiempo de crisis. Una persona de innegable sensibilidad y compromiso de izquierdas preside un gobierno de coalición en donde Izquierda Unida tiene competencias importantes y una gran capacidad de codecisión. Un gobierno, sin embargo, que realiza recortes y limita el gasto social a imagen de lo que el reaccionario ejecutivo de Rajoy viene realizando.

Es verdad que en Andalucía se trata de recortes que se llevan a cabo contra la voluntad del propio gobierno y que se hacen tratando de salvar de la mejor manera posible los derechos y los servicios esenciales que el PP ha desmantelado en otras comunidades pero, a la postre, es inevitable que los sufran las personas más desfavorecidas, que el bienestar social se deteriore y que se pierda una parte significativa de los logros alcanzados en años anteriores.

Como resultado de todas estas tensiones y paradojas, Andalucía se encuentra hoy día en una situación muy compleja y difícil. El gobierno, y creo que la gran mayoría de los andaluces a tenor de las encuestas, tienen una clara voluntad transformadora y el deseo de avanzar en las conquistas sociales, hacia una mayor igualdad y autonomía. Pero conseguirlo requiere salvar dificultades extraordinarias y tener una fuerza social y un poder  político que en gran parte se ha ido dilapidando en años anteriores, por imposición del entorno pero también por torpezas y falta de voluntad propias.

En el orden estrictamente económico, el reto principal y el prerrequisito para vencer la inercia que genera paro y empobrece a miles de andaluces es recuperar fuentes endógenas de creación de valor y riqueza. Mientras que el valor añadido de nuestras principales actividades salga fuera y no se aplique a incrementar nuestro caudal productivo será imposible que la economía andaluza se recupere con fortaleza y de modo sostenible. Y para ello habría que empezar por hacer auténticamente andaluces los polos de creación de actividad que hoy día están bajo control extranjero.

Para ello hace falta un sistema financiero propio que se ha perdido y políticas que aumenten las rentas para que el mercado interno sea el motor de la economía y no su víctima.

Aunque se han dado algunos pasos en ese sentido con la creación del Instituto de Crédito Andaluz, harán falta otros más y quizá mucha mayor decisión y voluntad de enfrentarse a las fuertes resistencias que siempre crea la mera intención de ser libres en el terreno financiero.

Hasta el momento, el gobierno andaluz resiste con dignidad las agresiones constantes y el trato discriminatorio y desleal del gobierno de Rajoy y, como ya he señalado, está consiguiendo salvar servicios y derechos esenciales a pesar de la disminución de ingresos. Pero la simple resistencia será posiblemente insuficiente en el futuro próximo. Por eso, desde Andalucía debería hacerse lo imposible para lograr que en España y en Europa cambie el actual estado de cosas pues será muy difícil que una comunidad periférica atrasada y dependiente pueda salir de su situación cuando el entorno está concebido, precisamente, para que los grandes polos de poder se refuercen, aumentando así las asimetrías y las desconexiones entre ellos y las periferias.

Aunque la música del actual gobierno andaluz apunta claramente hacia transformar el modo de actuar y de crear riqueza, falta la letra y, sobre todo, que el conjunto de la población andaluza sepa bien hacia dónde se quiere ir y asuma los compromisos necesarios para que sea posible avanzar.

Hay que definir con más precisión cómo se pueden crear empresas y poner en marcha formas de propiedad y gestión sin disponer de todo el capital que sería necesario, hay que saber de qué forma se va a extender la innovación a todo el tejido social y no solo al de vanguardia, hay que inventarse otra Andalucía porque la que hemos visto expandirse en los últimos años, hecha a base de pelotazos inmobiliarios y de todo tipo de negocios fulminantes pero volátiles, de desvertebración y asimetrías, destrozando el medio ambiente y vendiendo nuestras fuentes de riqueza, no va a volver ni sería deseable que volviera. Y, aunque parezca que se trata de un asunto menor, los poderes públicos andaluces deben hacer también un gran esfuerzo para contribuir a eliminar los estereotipos que tanto daño hacen cuando suplantan a la realidad en el quehacer de las personas y de los colectivos sociales.

Para ello hay que ser valientes y atreverse a romper moldes. Algo que seguramente no pueda hacer nunca un gobierno por sí mismo, por muy progresista que sea. Hay que disponer de más contrapoder frente al entorno y para ello es imprescindible fomentar mucho más la participación y conseguir complicidad social en lugar de generar desconfianza y lejanía, apostar y confiar en la inteligencia social y en el empuje colectivo, atreverse a empoderar a la gente de todo tipo y condición y a enseñarnos entre todos a entender que el bienestar es una conquista y no una concesión, que los derechos sociales no son el resultado de la generosidad de los de arriba sino el efecto de la decisión y del ejercicio del poder por los de abajo.

Si a pesar de todo mejoramos ¿cómo sería el mundo con más justicia e igualdad?

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La organización Social Watch acaba de publicar un índice de necesidades fundamentales satisfechas en los diferentes países del mundo que mejora entre 1990 y 2011, pero señalando que no capta el impacto total de la crisis económica y financiera que comenzó en 2008 porque los indicadores sociales se recopilan y publican de manera más lenta que las cifras de la economía.

El índice se inspira en los trabajos del Premio Nobel de Economía Amartya Sen sobre capacidades básicas y se calcula a partir de tres indicadores relativos a la capacidad de tener una alimentación adecuada,  a la de reproducirse de forma saludable y segura y a la de ser una persona educada e informada: 1) la mortalidad de los niños menores de cinco años, 2) la salud reproductiva o materno-infantil, que se mide por el número de partos atendidos por personal especializado, y 3) la educación que se mide con una combinación de la matrícula en la enseñanza primaria, la proporción de niños que llegan a quinto grado y la tasa de alfabetización de adultos (más información sobre el modo de calcularlo aquí).

Entre esos años, 138 países han registrado mejoría mientras que 20 han permanecido estancados y 10 han empeorado. 47 países, casi todos ellos en Europa y América del Norte además de Argentina, Cuba y algunas monarquías petroleras del Golfo, alcanzan un índice aceptable del 98% de cobertura y 28 (del Africa subsahariana y Asia del Sur) se encuentran en situación crítica al no llegar al 70%. Chad (48 %) es el país con índice más bajo, seguido de Niger (57 %), Sierra Leona (58 %), Haití (67 %), Pakistan (68 %) y Bangladesh (70 %).

A pesar de esa mejora, el Informe de Social Watch insiste en que la lucha contra la pobreza va muy por detrás de los avances en otros terrenos. Según dice textualmente «El comercio mundial y el ingreso per cápita crecieron más rápidamente en la primera década del siglo XXI que en la década anterior, pero los avances contra la pobreza se enlentecieron. La brecha se amplió por la distribución desigual de los beneficios de la prosperidad.

Según el Informe, las exportaciones mundiales totales se multiplicaron casi cinco veces en veinte años, creciendo de un valor total de 781 mil millones de dólares estadounidenses en 1990 a 3,7 billones en 2010 y el habitante promedio del mundo más que duplicó sus ingresos, de 4.079 dólares estadounidenses en 1990 a 9.116 dólares por año en 2010, pero el promedio mundial del índice de indicadores sociales fundamentales que calcula Social Watch solo aumentó el 10% en veinte años, de 79,3 a 87,1.

Son datos para reflexionar: si a pesar de tanta desigualdad y del desorden económico mejoran las condiciones de vida de la mayoría de la población mundial ¿qué no podríamos conseguir si hubiese más justicia y los recursos se repartiesen con mayor equidad?

25 verdades sobre las manifestaciones en Venezuela

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Dadas las informaciones contradictorias y muchas veces manipuladas sobre lo que ocurre en Venezuela transcribo aquí un artículo del profesor Salim Lamrani publicado en Global Research.

25 verdades sobre las manifestaciones en Venezuela

Como en 2002, la oposición radical, incapaz de tomar el poder por vía de las urnas, multiplica las acciones con el objetivo de romper el orden constitucional.

1. Nicolás Maduro, Presidente legítimo de Venezuela desde abril de 2013, hace frente a una poderosa oposición, apoyada por Estados Unidos, que aspira retomar el poder que perdió en 1998.

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Cortos de vista

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En mi artículo de esta semana en El País Andalucía comento que los organismos que aplican las políticas de recortes diciendo que saben lo que hay que hacer y que eso será lo que mejorará la economía son precisamente los que más se equivocan a la hora de hacer predicciones. Una prueba más de que toman esas medidas no por qué tengan mejores conocimientos de lo que conviene hacer sino porque benefician a quienes los dominan. Puede leerse aquí.

Otras candidaturas, otra política, otra Europa

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Publicado en Público.es el 21 de febrero de 2014 con Ignacio Trillo Huertas, Economista, funcionario, y miembro de Foro Ético

Los partidos políticos españoles actúan, deciden y se financian a espaldas de la ciudadanía. Es fácil comprobar desde fuera que son organizaciones oligárquicas que a veces no respetan ni las formas democráticas y que su militancia de base apenas puede hacer nada frente a la voluntad de los dirigentes. Ni siquiera los parlamentarios, que se supone que tienen un mandato popular al que someterse, pueden decidir por sí mismos y se limitan a obedecer en silencio a sus jefes de filas. De lo contrario, nunca más irían en las listas electorales y es de sobra conocido que sus afiliados más críticos terminan casi siempre exterminados.

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Venezuela antes y después: los datos

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Como hay tanta polémica sobre lo bien o lo mal que se hacen las cosas en Venezuela, creo que podría ser útil conocer los hechos en lugar de dejarse llevar por el fanatismo. Para ello, pongo a disposición de los lectores un documento que contiene las gráficas y datos que proporcioné en una conferencia sobre la política social en aquel país que impartí en mi Universidad hace unos meses. No hay comentarios porque creo que los datos se entienden y valoran por sí solos. Que cada cuya saque sus conclusiones. En cualquier caso, deseo mucha suerte a ese país hermano y que supere cuanto antes la división fratricida que la asola.

Tierra de saqueo

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En mi artículo de esta semana en El País Andalucía comento el libro Tierra de saqueo. La trama valenciana de Gürtel, del periodista Sergi Castillo que desvela la impresionante trama de corrupción que ha urdido el Partido Popular en la Comunidad Valenciana con casi total impunidad. Puede leerse aquí.

¡Es cosa de hombres!

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Hace unos años se difundía en la televisión española la publicidad de una marca de brandy con el slogan «Es cosa de hombres». Eran otros tiempo pero no parece que hayan desaparecido las cosas que se presentan como si fueran solo de hombres. Traigo aquí esta foto recogida de la revista de mi universidad. ¿No hay mujeres para impulsar la tecnología? ¿a ningún responsable universitario se le pasa por la cabeza que este tipo de fotos reflejan una discriminación tan injustificada como dañina para toda la sociedad?

Aprovecho el comentario para insertar el video de Isabel Coixet «La mujer, cosa de hombres». No se lo pierdan y reflexionen sobre si a veces no parece que vamos hacia atrás.