¿Se acerca otro crash?

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Publicado en Público.es el 9 de marzo de 2014

Mientras que el gobierno español sigue empeñado en hacernos creer que la economía española levantará cabeza este año se vuelven a recrudecer los peores pronósticos sobre el futuro inmediato del sistema financiero y de la economía mundial.

En realidad, no tiene mucho mérito anticipar que se está gestando un crash mucho peor que el que provocó la crisis de las hipotecas subprime cuyos coletazos todavía sentimos con casi toda intensidad.

No puede ocurrir otra cosa cuando prácticamente no se ha hecho nada para bloquear los factores de riesgo que ocasionaron esta última crisis y que, por tanto, van a volver a provocar otras sucesivas, cada vez de mayor envergadura y peligrosidad. Sigue leyendo

La economía de Rajoy: liquidar empresas, salvar banqueros

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Publicado en Público.es el 7 de marzo de 2014

Los gobernantes de la derecha suelen presentarse siempre como grandes defensores de las empresas y del funcionamiento más eficaz posible de la economía pero hay muchas pruebas que demuestran lo contrario. Son las políticas económicas que aplican las que destruyen el tejido empresarial orientado a crear riqueza y empleo, y lo hacen, casi siempre, en aras de defender a los bancos y al capital financiero en general.

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¿Mejora de verdad el empleo en España?

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El gobierno y los economistas que lo jalean han echado las campanas al vuelo al ser publicados los últimos datos de afiliación a la Seguridad Social en España.

Es verdad que desde 2011 no se había creado neto en el mes de febrero que es un mes difícil pero de ahí a deducir que hay un cambio sustancial de tendencia y una mejora cualitativa en la situación del empleo me parece que hay una gran distancia. A partir de los datos que proporciona el Ministerio, y a la espera de poder comprobar lo que indique la Encuesta de Población Activa, hay que subrayar algunas cuestiones importantes.

En primer lugar, no se puede olvidar que lo que acaba de publicarse son datos referidos a afiliaciones a la Seguridad Social. Por tanto, solo reflejan matizadamente la situación del empleo. Una persona, por ejemplo, que esté pluriempleado, es decir, que trabaje un par de horas por la mañana y otro par de horas por la tarde en otro lugar, constaría dos veces.

Por otro lado, aunque la variación interanual en el número total de afiliados es efectivamente positiva, pues aumenta en un total de 61.557 afiliaciones, hay que tener en cuenta otras consideraciones para poder hacerse una idea global.

La media del total de afiliados ha pasado de 19.881.956 en diciembre de 2011 a 18.850.470 en diciembre de 2013 y a 18.828.345 en febrero de 2014. Es pronto, pues, para concluir que ha cambiado clara y definitivamente la tendencia.

El 72,18% (44.433) de esas nuevas afiliaciones corresponde a trabajadores autónomos y solo 16.852 (27,37%) al régimen general. Y de éste último, 5.337 pertenecen al Sistema Especial Agrario y 5.121 al Sistema Especial de empleados del hogar.

El 38,5% de las nuevas afiliaciones netas del Régimen General en el mes de febrero de 2014 respecto al anterior corresponde a Educación (16.564), el 50% a Hostelería (10.811) y Construcción (10.663) y el 19% a Industria (aunque en este sector se perdieron 20.617 afiliaciones en el último año).

En una sola provincia (Jaén) se ha incrementado el número de afiliaciones en el último año en una cantidad (34.512) equivalente al 56,06% del total de las nuevas afiliaciones (61.557) para España en su conjunto. En Andalucía las afiliaciones han aumentado en ese mismo periodo en 45.749 (74,35% del total). Sin embargo, Jaén perdía 9.000 afiliaciones en febrero de 2014 respecto al mes anterior y Andalucía en su conjunto 1.008.

Del incremento total de afiliaciones en febrero de 2014 respecto al mes anterior, el 44% corresponden a las registradas en tres provincias: Huelva (19,5%), Barcelona (16%) y Alicante (8,5%). Y el 80% a esas tres más las comunidades uniprovinciales de Baleares (15%), Madrid (13%) y Murcia (8,5%).

A finales de enero de 2014 hay 8.799 empresas más que en enero de 2013 pero 13.928 menos que en diciembre de 2013, 60.658 menos que  en febrero 2011 y 29.672 menos que en febrero de 2012.

En resumidas cuentas, estos datos indican que tras la mejora de febrero hay tendencias que no pueden ser olvidadas y que, por tanto, podrían sacarse conclusiones diferentes a las del gobierno y sus ideólogos.

1. Los avances son muy pequeños, a veces prácticamente no significativos, y eso indica que hay factores estructurales que siguen impidiendo que se genere empleo salvo de forma coyuntural y deslabazada en todo el territorio.

2. Es cierto que se está produciendo una cierta inflexión en los datos del mercado de trabajo pero a partir de ellos no se puede deducir que esté mejorando el empleo pues hay que considerar otras circunstancias.

3. Los incrementos de afiliaciones se dan de forma muy concentrada, lo que puede indicar que más bien se trata de enclaves (como en el caso del empleo vinculado a provincias como Jaén y Huelva dedicado a recolecta agraria temporal) o de respuestas a factores incidentales que no constituyen un proceso efectivo y sostenido de creación de empleo.

4. El incremento de afiliaciones registrado no tiene por qué reflejar un incremento neto de empleo en sentido estricto (de más horas trabajadas) sino un cambio en la contratación, un reciclaje contractual de la población trabajadora que en realidad era lo que buscaba la última reforma laboral. La ausencia de datos para poder evaluarla con detalle impide, hasta ahora, sacar conclusiones más concretas y rigurosas al respecto.

Sin embargo, esta hipótesis podría venir confirmada por varios hechos.

– Las afiliaciones aumentan, sobre todo, en sectores muy dados al empleo parcial y muy precario, como el de hostelería. O en el de educación, en donde el hecho de que hayan aumentado tanto las afiliaciones a pesar de los recortes indica que puede estar llevándose a cabo un proceso muy generalizado de reconversión contractual.

– Además, porque la proporción tan elevada del crecimiento de afiliaciones correspondientes a trabajadores autónomos en realidad muestra que se está externalizando cada vez más la actividad laboral y que se tiende a des-salarizar las relaciones de trabajo. Lo que de ningún modo se puede considerar positivo.

5. En cualquier caso, y volviendo a la primera idea con la que empezaba este texto, lo más importante es tener en cuenta un hecho fundamental: para evitar que la rotación contractual que pueda estar realizándose en el mercado de trabajo no nos despiste, haciendo que más afiliaciones nos parezcan que en realidad hay más empleo (es decir, más personas empleadas y durante más horas), lo importante es vincular el análisis de los datos laborales a los de la economía en su conjunto y, particularmente, a los relativos a la demanda interna y externa, pues es de ésa de la que viven las empresas que contratan a los trabajadores. Y eso, por supuesto, aparte de considerar la variable ingreso de la que no voy a acuparme aquí

6. Lamentablemente, los datos (actividad sectorial, ventas de grandes empresas, exportaciones, etc.) nos muestran sin lugar a dudas que la demanda está deprimida. Por tanto, es imposible que de verdad se esté creando empleo neto salvo, como he aventurado, de modo muy incidental o vinculado a enclaves que no hacen red ni forman una estructura económica capaz de tirar del conjunto de la economía.

Eso significa que sigue pendiente la tarea de poner en marcha otro tipo de políticas para salir de esta situación. En otros trabajos me he referido a ellas y lo importante es que, además de formularlas, haya sujetos políticos y empuje social capaces de ponerlas en marcha.

La T4 de Rajoy

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En mi artículo de esta semana en EL País Andalucía comento que a Rajoy se le puede quedar la cara como a Zapatero cuando ATA puso la bomba en la terminal 4 de barajas después de haber hecho creer que la banda estaba derrotada. Ahora, Rajoy se puede encontrar con sorpresas si sigue conduciendo una economía en casi depresión como si estuviese sana. El tiempo dirá. El artículo puede leerse aquí.

La nueva estafa eléctrica

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El ingeniero Antonio Moreno, que en su página www.estafaluz.com viene denunciando desde hace años las estafas que cometen las empresas eléctricas españolas, ha vuelto a poner de manifiesto que la nueva tarifa que acaba de aprobadar el gobierno de Mariano Rajoy representa un verdadero atraco a los consumidores. Como se puede leer con más detalle en dicha página (http://bit.ly/1fnGTKa) eso es así por varias razones:

– En primer lugar, porque con esa tarifa se obliga al usuario a consumir electricidad ignorando el precio que va a pagar en cada momento por ella, salvo que tome medidas que, por su complejidad y frecuencia, son de muy difícil adopción.  Así, para que el usuario supiera el precio del kWh en el momento del consumo, tendría que acceder cada día a la web del OMIE (Operador del Mercado Ibérico de Electricidad) y tomar nota de los 24 precios horarios. Y, a partir de esa información, modificar cada día sus hábitos de consumo, para adaptarlos según más le conviniese, a los diferentes precios.

La nueva tarifa afecta muy especialmente a los millones de usuarios que tienen contratada una tarifa con discriminación horaria, ya que no tiene en cuenta períodos punta, valle o llano, eliminando con ello cualquier posibilidad de programación del consumo en función de los citados períodos.

– En segundo lugar, porque los 19 millones de contadores electromecánicos que actualmente hay instalados están incapacitados para registrar el consumo horario, lo que impide que ni la compañía eléctrica ni el usuario puedan comprobar cuántos kWh han sido consumidos cada hora. Los consumidores estás así completamente indefensos pues la compañía eléctrica podría pasar los kWh consumidos en una hora de bajo precio a otra de precio alto sin que pudieran hacer hacer nada para evitarlo.

– Los 7 millones de contadores telegestionables instalados tampoco registran el consumo horario si la compañía eléctrica no modifica el firmware de cada contador. Pero incluso así, para poder comprobar la exactitud de una factura los usuarios tendrían que realizar las siguientes operaciones, según Antonio Moreno:

a) Tomar nota (a mano) del contenido de los 1.440 registros del contador en los que están almacenados los consumos horarios correspondientes a los 60 días del período de facturación indicado en la factura (720 registros, si la factura es mensual).

c) Tomar nota de los precios horarios correspondientes a esos 1.440 consumos consultando diariamente la página web de la OMIE: http://www.omel.es/files/flash/ResultadosMercado.swf.

d) Multiplicar cada consumo por su precio horario y obtener el importe total.

Es evidente, por tanto, y como también ha señalado la asociación de defensa de los consumidores FACUA, que este tipo de tarifa vulnera la Ley del sector eléctrico de 2013, cuyo artículo 44 establece que los consumidores tendrán derecho a:

«(…) i) Ser suministrados a unos precios fácil y claramente comparables, transparentes y no discriminatorios.

j) Recibir información transparente sobre los precios y condiciones generales aplicables al acceso y al suministro de energía eléctrica (…)

n) Estar informados del consumo real de electricidad y de los costes correspondientes de acuerdo a lo que reglamentariamente se establezca, sin coste adicional».

Una vez más, y solo para beneficiar a los grandes oligopolios eléctricos y a los bancos, el gobierno español se salta a la torera sus propias leyes, ahora solo un mes después de haberlas publicado y con otra medida de las que hay que tomar nota para exigir su derogación inmediata en cuanto el PP salga del gobierno.

El coste del rescate bancario: las cifras reales. De “ni un euro” a 130.000 millones

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Recomiendo la lectura del artículo escrito por Miguel Ángel Lorente y Juan-Ramón Capella en la revista Mientras Tanto titulado El coste del rescate bancario: las cifras reales. De “ni un euro” a 130.000 millones (aquí). En él se demuestra lo siguiente:

1.º Que la cifra de las pérdidas por los rescates públicos a la banca española superará los 130.000 millones de euros. Ninguno de los organismos que poseen los datos al respecto (Banco de España, FROB-Ministerio de Economía, Comisión Europea) ha tenido la intención de publicar las cifras reales; al contrario, las ha diluido, mixtificado y ocultado.

2.º Que esa cifra se puede demostrar detalladamente en cada uno de los componentes de los que ha resultado su suma (banco a banco, caja a caja, organismo público a organismo público, crédito fiscal punto por punto).

3.º Que esa cifra resulta una enormidad comparada con cualquiera de las magnitudes de la economía española, especialmente con los recortes producidos sobre los derechos económicos adquiridos de los ciudadanos, sobre el capital social acumulado.

4.º Que, como consecuencia de esas ayudas públicas no se ha producido ningún efecto positivo sobre el crecimiento económico de España, ni sobre el aumento del crédito; más aún: ese crédito sigue disminuyendo.

5.º Que rescatar ha sido mucho más caro para los ciudadanos que haber dejado desaparecer, ordenada y socialmente, a las cajas y bancos quebrados.

6.º Que el castigo administrativo y/o judicial a quienes, por su acción u omisión irracional o venal, produjeron este aspecto de la crisis, está por ejecutar.

Nuevos grafitis para la colección

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Después de bastante tiempo sin poder sacar ni un minuto para actualizar la colección este fin de semana he podido incorporar algunas que tenía pendientes. Pueden verse pinchando aquí y abajo va una muestra de las que acabo de subir que localicé en una esquina cerca de mi antigua casa de Málaga.

La isla de las flores

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Recomiendo ver este video de unos 12 minutos y verdaderamente genial. Es ya antiguo pero me parece que conserva, desgraciadamente, toda su actualidad: seres humanos por detrás de los cerdos.

28F, Día de Andalucía, una tierra de claroscuros

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Publicado en Público.es en febrero de 2014

Para entender lo que ha sucedido en Andalucía en los últimos años, lo que sucede ahora y lo que está por venir, hay que tener una gran capacidad para percibir los claroscuros, la paradoja y las contradicciones.

Andalucía se ha transformado completamente en las últimas tres décadas y media y ha hecho avances indiscutibles en su situación económica y social. Sin embargo, todavía tiene carencias fundamentales. Aquí se han aplicado políticas redistributivas avanzadas, perfectamente homologables a las más progresistas que se hayan llevado a cabo en cualquier otro lugar del planeta, pero han sido insuficientes para acabar con la desigualdad y la pobreza.

El PIB per capita y la renta medida con cualquier otro indicador han aumentado considerablemente y Andalucía ha convergido con su entorno pero sigue estando en las últimas posiciones de las regiones europeas. En Andalucía hay centros de investigación y empresas que están en la vanguardia mundial en sus respectivas actividades, pero también actividades impermeables a cualquier innovación. Aquí se dan emprendedores ejemplares pero también capas de la población (no solo trabajadoras sino también empresariales) acomodadas en una cultura del subsidio que paraliza el progreso y desincentiva la creación de riqueza.

Los gobernantes han hecho siempre profesión de fe socialdemócrata y de ese tipo han sido la mayoría de las políticas que se han aplicado (al menos en el campo social) pero han creado una sociedad conservadora y han hecho que una población muy mayoritariamente de izquierdas se haya volcado electoralmente hacia la derecha en la inmensa mayoría de los municipios.

Aunque Andalucía ha logrado la autonomía en los últimos años, tiene las manos atadas y no puede gobernarse a sí misma con libertad porque el marco institucional y político en el que se ejerce impone de facto restricciones constantes.

El himno andaluz dice “Sea por Andalucía libre”, pero lo cierto es que en los últimos años se han hecho o aceptado políticas económicas que han entregado sus principales activos y fuentes de riqueza a grandes grupos empresariales foráneos que ahora impiden que los andaluces tengan libertad para decidir conforme a sus propios intereses.

Y las paradojas se han agudizado aún más en los últimos meses y en este tiempo de crisis. Una persona de innegable sensibilidad y compromiso de izquierdas preside un gobierno de coalición en donde Izquierda Unida tiene competencias importantes y una gran capacidad de codecisión. Un gobierno, sin embargo, que realiza recortes y limita el gasto social a imagen de lo que el reaccionario ejecutivo de Rajoy viene realizando.

Es verdad que en Andalucía se trata de recortes que se llevan a cabo contra la voluntad del propio gobierno y que se hacen tratando de salvar de la mejor manera posible los derechos y los servicios esenciales que el PP ha desmantelado en otras comunidades pero, a la postre, es inevitable que los sufran las personas más desfavorecidas, que el bienestar social se deteriore y que se pierda una parte significativa de los logros alcanzados en años anteriores.

Como resultado de todas estas tensiones y paradojas, Andalucía se encuentra hoy día en una situación muy compleja y difícil. El gobierno, y creo que la gran mayoría de los andaluces a tenor de las encuestas, tienen una clara voluntad transformadora y el deseo de avanzar en las conquistas sociales, hacia una mayor igualdad y autonomía. Pero conseguirlo requiere salvar dificultades extraordinarias y tener una fuerza social y un poder  político que en gran parte se ha ido dilapidando en años anteriores, por imposición del entorno pero también por torpezas y falta de voluntad propias.

En el orden estrictamente económico, el reto principal y el prerrequisito para vencer la inercia que genera paro y empobrece a miles de andaluces es recuperar fuentes endógenas de creación de valor y riqueza. Mientras que el valor añadido de nuestras principales actividades salga fuera y no se aplique a incrementar nuestro caudal productivo será imposible que la economía andaluza se recupere con fortaleza y de modo sostenible. Y para ello habría que empezar por hacer auténticamente andaluces los polos de creación de actividad que hoy día están bajo control extranjero.

Para ello hace falta un sistema financiero propio que se ha perdido y políticas que aumenten las rentas para que el mercado interno sea el motor de la economía y no su víctima.

Aunque se han dado algunos pasos en ese sentido con la creación del Instituto de Crédito Andaluz, harán falta otros más y quizá mucha mayor decisión y voluntad de enfrentarse a las fuertes resistencias que siempre crea la mera intención de ser libres en el terreno financiero.

Hasta el momento, el gobierno andaluz resiste con dignidad las agresiones constantes y el trato discriminatorio y desleal del gobierno de Rajoy y, como ya he señalado, está consiguiendo salvar servicios y derechos esenciales a pesar de la disminución de ingresos. Pero la simple resistencia será posiblemente insuficiente en el futuro próximo. Por eso, desde Andalucía debería hacerse lo imposible para lograr que en España y en Europa cambie el actual estado de cosas pues será muy difícil que una comunidad periférica atrasada y dependiente pueda salir de su situación cuando el entorno está concebido, precisamente, para que los grandes polos de poder se refuercen, aumentando así las asimetrías y las desconexiones entre ellos y las periferias.

Aunque la música del actual gobierno andaluz apunta claramente hacia transformar el modo de actuar y de crear riqueza, falta la letra y, sobre todo, que el conjunto de la población andaluza sepa bien hacia dónde se quiere ir y asuma los compromisos necesarios para que sea posible avanzar.

Hay que definir con más precisión cómo se pueden crear empresas y poner en marcha formas de propiedad y gestión sin disponer de todo el capital que sería necesario, hay que saber de qué forma se va a extender la innovación a todo el tejido social y no solo al de vanguardia, hay que inventarse otra Andalucía porque la que hemos visto expandirse en los últimos años, hecha a base de pelotazos inmobiliarios y de todo tipo de negocios fulminantes pero volátiles, de desvertebración y asimetrías, destrozando el medio ambiente y vendiendo nuestras fuentes de riqueza, no va a volver ni sería deseable que volviera. Y, aunque parezca que se trata de un asunto menor, los poderes públicos andaluces deben hacer también un gran esfuerzo para contribuir a eliminar los estereotipos que tanto daño hacen cuando suplantan a la realidad en el quehacer de las personas y de los colectivos sociales.

Para ello hay que ser valientes y atreverse a romper moldes. Algo que seguramente no pueda hacer nunca un gobierno por sí mismo, por muy progresista que sea. Hay que disponer de más contrapoder frente al entorno y para ello es imprescindible fomentar mucho más la participación y conseguir complicidad social en lugar de generar desconfianza y lejanía, apostar y confiar en la inteligencia social y en el empuje colectivo, atreverse a empoderar a la gente de todo tipo y condición y a enseñarnos entre todos a entender que el bienestar es una conquista y no una concesión, que los derechos sociales no son el resultado de la generosidad de los de arriba sino el efecto de la decisión y del ejercicio del poder por los de abajo.