El capitalismo (8)

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Con el fin de conocer a quien satisfacen las políticas que se llevan a cabo en Estados Unidos, en un reciente estudio se analizaron los resultados de una encuesta a ciudadanos estadounidenses en la que se les preguntaba sobre sus preferencias y opiniones sobre la distribución de la renta existente en su país, en donde el 1% más rico posee casi el 50% de la riqueza y el 20% más rico el 84%, mientras que el 40% más pobre solo el 0,3% y el 60% de menor ingreso el 4,3%.

El estudio mostró que esa distribución, la realmente existente, solo es preferida por el 10% de los estadounidenses. El 47% preferiría una distribución como la de Suecia (se le enseñaban los datos) y el 43% optaba por una distribución completamente igualitaria, en la que a cada 20% de la población le correspondiera ese mismo porcentaje de riqueza o ingreso.

El 92% de los estadounidenses prefieren la distribución de Suecia a la de su país, y el 77% la completamente igualitaria a la existente en Estados Unidos.

El estudio también demostró que la inmensa mayoría de los ciudadanos no tiene idea del nivel de desigualdad tan alto que existe en su país y que, por esa razón, creen que tienen más posibilidades de satisfacer sus necesidades de movilidad social que las que realmente existen, razón por la que no reclaman otras políticas que pudieran reducir la brecha existente.

Fuente: Michael I. Norton y Dan Ariely, Building a Better America—One Wealth Quintile at a Time Perspectives on Psychological Science January 2011 vol. 6 no. 1 9-12.

El capitalismo (6)

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El 30% de la población de Italia, décima potencia económica mundial según su PIB valorado en paridad de poder de compra, es decir, unos 20 millones de personas, se encuentran en situación de pobreza o “riesgo de pobreza”, entendiendo por esto último que no pueden soportar ningún gasto inesperado de una cierta consistencia sin derrumbarse en la escala social.

En Italia, el 10% más rico de la población dispone del 46% del total de la riqueza, mientras que al 10% más pobre solo le corresponde el 8 0,8%. En ese país, la posibilidad de que un hijo de personas que no tengan estudios alcance un diploma universitario es solo del 10%.

(Fuente: Istituto nazionale della previdenza sociale (INPS), Istituto nazionale di statistica (Istat), Ministero del lavoro e delle politiche sociali, Il Rapporto sulla coesione sociale, 2012).

Desestimada la demanda de ENDESA contra Antonio Moreno Alfaro

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El letrado Enrique Santiago me acaba de comunicar que el Juzgado de Primera Instancia nº 86 de Madrid ha desestimado la demanda que ENDESA había interpuesto contra Antonio Moreno en la que pedía el cierre de su web estafaluz.com y 50.000 euros por el daño moral que según esa empresa le ocasiona lo que se denuncia en ella.

Para mí esa sentencia era innecesaria, porque creo que lo que viene haciendo Antonio Moreno Alfaro (denunciar las estafas y abusos de las compañías eléctricas y a los gobiernos que les ayudan a cometerlas) no solo no daña moralmente a nadie sino que, por el contrario, representa un gran servicio a la sociedad española y es el reflejo de un compromiso ético ejemplar, de una valentía y generosidad admirables, y de un comportamiento ciudadano que todos tendríamos que tomar como referencia. Pero, aunque no hiciera falta que lo dijera un juez, me alegra enormemente esta victoria de Antonio frente a los sinvergüenzas que estafan a millones de españoles. Es una prueba más de que sí podemos hacer que las cosas sean de otra manera. El pundonor y la lucha constante de personas como Antonio son el ejemplo que debemos seguir los ciudadanos si queremos que el mundo sea de otra manera y que no pisoteen nuestros derechos.

Felicito a Antonio y a quienes le han ayudado en esta batalla legal y de nuevo le agradezco su rigor, su ánimo incansable y su extraordinario esfuerzo y generosidad. Una vez más me siento orgulloso y privilegiado por gozar de la amistad de personas como él.

Y ahora, para que la victoria contra ENDESA sea completa, vuelvo a pedir que entren en la web de Antonio Moreno Alfaro (pinchando en la imagen de abajo) y que divulguen todo lo que puedan sus contenidos.

Presupuestos con engaño y alevosía

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Publicado en Público.es el 21 de diciembre de 2012

Los Presupuestos Generales del Estado son el principal instrumento que tienen los gobiernos para corregir el ciclo económico y para proporcionar incentivos a los sujetos económicos que permitan que la economía cambie de rumbo superando los problemas que le afectan.

Sin embargo, me parece que hay cuatro razones principales para estimar que los que se aprueban para 2013 gracias a la mayoría absoluta del Partido Popular solo van a servir para agudizar las dificultades y problemas que ya tenemos.

La primera es que para que cualquier presupuesto pueda corregir la situación, que en nuestro caso tiene como rasgos principales el desempleo desbocado, la deuda creciente y la consolidación de un modelo productivo insostenible y generador de grandes desigualdades, lo primero que se necesita es realismo. Y eso es justo lo contrario de lo que tienen los Presupuestos Generales del Estado para 2013.

A pesar de que otros organismos económicos y especialistas se han encargado de mostrar que las previsiones de las que parten son completamente inviables, el gobierno se ha empeñado en disimular la realidad para poder cuadrar engañosamente las cuentas.

En el cuadro macroeconómico que sirve de referencia para elaborarlos se infla el crecimiento del PIB previsto para 2013 a fin de que así se puedan registrar ingresos públicos mayores pero es seguro que su evolución será bastante peor que la anticipada por el Ejecutivo. El consumo privado disminuirá más de lo previsto debido a los recortes que el propio gobierno realiza, al igual que la inversión privada, que se resentirá por la disminución del impulso público, y es también muy improbable que las importaciones caigan tan poco como estima el gobierno o que las exportaciones, por el contrario, crezcan tanto como prevé.

Lo que plantea el gobierno en el escenario general de estos Presupuestos es una quimera porque no se puede hacer una cosa (recortar el gasto agregado mediante las políticas de austeridad) y esperar que ocurra un efecto de la acción contraria (que la economía se recupere como consecuencia del estímulo que proporcionarían unos presupuestos expansivos).

La realidad de las cosas es que con los ingresos y gastos públicos previstos para 2013 la economía española va a hundirse aún más en la recesión y, por tanto, a generar más desempleo y menor actividad productiva.

La segunda razón que lleva a pensar que estos Presupuestos no van a  corregir la situación en la que estamos es que, lejos de enfrentarse al crecimiento de la deuda, suponen un incremento aún más extraordinario de principal e intereses que nos acerca todavía más al abismo. En ellos se prevé desembolsar casi 40.000 millones de euros (una cifra que podría aumentar si las condiciones empeorasen en los mercados, lo que nunca se puede descartar) solo en intereses y realizar una emisión bruta de 207.173 millones de euros. Esto es, que vamos a seguir emitiendo deuda a mansalva para pagar la deuda que tuvimos que emitir para pagar la deuda que emitimos para pagar la deuda…, y así sucesivamente, como consecuencia de habernos tenido que financiar en los mercados privados, que la engordan constantemente, dada la ausencia de un auténtico banco central en la eurozona.

Y así, sometiendo a la economía entera a la esclavitud de los intereses bancarios, es imposible que el Estado pueda utilizar sus Presupuestos para generar condiciones que permitan a las empresas crear empleo y para dinamizar la actividad productiva desde el sector público.

La tercera razón tiene que ver con la nueva renuncia del PP a abordar la reforma fiscal profunda y equitativa que permita luchar definitivamente contra la economía sumergida y el fraude fiscal. Nuestros ingresos impositivos siguen muy por debajo de la media europea y en ninguna ley natural puede estar escrito que nuestros sujetos económicos con más renta y patrimonio tengan que actuar con mayores privilegios que los del entorno más próximo, de modo que la protección que una vez más les proporciona el ejecutivo del Partido Popular, además de injusta, solo contribuye a debilitar las posibilidades de actuación del Estado de cara a la recuperación.

Es verdad que los Presupuestos contemplan algunas medidas parciales que pueden considerarse positivas en ese aspecto, encaminadas a reforzar la recaudación en Sociedades e IRPF, o el gravamen de los premios de las loterías, pero lo relevante es que se mantienen tal cúmulo de beneficios fiscales y de vías de escape que el avance es casi insignificante, teniendo en cuenta la situación partida: siendo el 30% el tipo oficial del impuesto para grandes compañías y el 25% para las pymes, el tipo efectivo medio sobre su beneficio contable que pagaron las empresas españolas en 2011 fue el 11,6%.

La cuarta razón que me lleva a descalificar estos Presupuestos como instrumento válido para la recuperación y regeneración de nuestra economía es que la política de gasto que contemplan, además de ser profundamente antisocial porque la pagan en mayor medida las clases de menos renta y los grupos de por sí más desfavorecidos, es económicamente paralizante y letal.

Por un lado, el recorte general va a producir un efecto multiplicador negativo en la renta, lo que en román paladino significa que se traduce en una caída aún mayor en los ingresos, de modo que, a la postre, la pretendida austeridad será inútil para reducir el déficit y el montante de la deuda.

Ese efecto se verá agravado a medio y largo plazo (y por tanto retrasará aún más la recuperación) por el hecho de que afecta a actividades que son decisivas para la generación de la renta: las infraestructuras, la investigación, la formación, la transferencia del conocimiento y, en general, el capital social que necesitan las empresas para poder crear valor y empleo, y los trabajadores y emprendedores para contribuir a ello. Y, para colmo, porque dedica una gran suma de recursos, que serían preciosos para la actividad empresarial y productiva, a seguir lavando la cara a las entidades financieras que han provocado la crisis.

En definitivas cuentas, los Presupuestos para 2013 no solo son irreales sino que además son procíclicos, lo que significa que van a producir un empeoramiento de la situación. No solo no proporcionan la financiación y la demanda que es lo que básicamente necesita la economía, es decir, más recursos y más ingreso traducible en gasto que recupere la actividad empresarial y el empleo, sino que los recortan. En ningún lado contienen los incentivos que pudieran permitir que los sujetos económicos pongan en marcha nuevos tipos de actividades o una pauta de distribución más proclive al desarrollo productivo integral y sostenible. Y nos siguen esclavizando con una deuda creciente que ya es materialmente impagable.

Para salir de la situación en la que estamos no sirve hacer juegos malabares con las cuentas del Estado, no basta con que el ministro de hacienda se convierta en un trilero que miente a sus compatriotas mientras engaña a Bruselas con los  números. Hay que mirar cara a cara a los problemas, a los privilegios y a los privilegiados que nos han llevado a donde estamos, a la deuda pública que resulta de un diseño inmoral de la zona euro para que los bancos ganen cada vez más dinero y cuyo componente ilegítimo hay que denunciar y dejar de pagar. Hay que poner en marcha urgentemente vías de financiación a las empresas y los hogares, nacionalizando lo que sea necesario, porque se trata de suministrar un servicio público esencial para la vida económica que ahora falta y que seguirá faltando durante mucho tiempo si se mantiene el actual status quo que solo beneficia a los grandes bancos. Y hay que recuperar la actividad productiva reforzando el mercado interno para ganar el exterior, y no como vienen haciendo las grandes empresas, haciéndose fuertes fuera destruyendo la actividad interna. Lo que posiblemente no sea posible sin contar con una moneda complementaria al euro en el ámbito interno, para poder facilitar que las empresas y los consumidores recobren la actividad cuando no se va a disponer de financiación externa.

El capitalismo (5)

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Los terceros miércoles de cada mes nueve representantes de grandes bancos (JP Morgan Chase,  Morgan Stanley, Deutsche Bank, UBS, Barclays, Credit Suisse, Goldman Sachs, Bank of America y Citigroup) se reúnen en Midtown (Manhattan) con un único propósito: defender sus intereses controlando ellos solos a su favor el mercado de los derivados financieros que mueve alrededor de 700 billones de dólares (millones de millones). Según The New York Times, guardan dos secretos en común: los detalles de sus reuniones y el nombre de los asistentes.

(Fuente: Louise Story, A Secretive Banking Elite Rules Trading in Derivatives. The New York Times, 11 Diciembre 2010).

Demasiado poderosos para ir a la cárcel

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Publicado en Sistema Digital el 13 de diciembre de 2012

Cuando se comprobó que el comportamiento irresponsable de las entidades bancarias más grandes del mundo fue lo que provocó su quiebra y la crisis que ésta llevó consigo, lo lógico hubiese sido dejar que se hundieran y salvar el sistema financiero para que la economía productiva saliera adelante. Sin embargo, los gobiernos hicieron suyos los intereses de los banqueros y los salvaron a ellos, con la excusa de que esos bancos eran demasiado grandes para dejarlos caer.

Con el paso del tiempo se ha podido comprobar que se trataba no solo de un principio fatal para la recuperación económica (porque al salvar a los bancos responsables de la crisis y no al sistema financiero la economía sigue sin disponer de los recursos que necesita) sino también que estaba mal formulado.

Lo cierto no es que los grandes bancos que han provocado la crisis sean demasiado grandes para dejarlos caer sino que los banqueros son demasiado poderosos como para ir a la cárcel.

No pasa una semana sin que tengamos alguna noticia de crímenes financieros cometidos por los bancos o de la impunidad con que siguen actuando sus responsables.

Hace unos días se ha sabido que las mismas autoridades de Estados Unidos que descubrieron que el banco HSBC había permitido que presuntos terroristas y traficantes de drogas usaran sus cuentas para mover dinero han desistido de llegar al fondo para condenarlo en firme.

De nuevo con la excusa de que su condena podría poner en peligro todo el sistema financiero la Justicia estadounidense se ha limitado a aceptar un acuerdo por el cual el banco pagará una multa de 1.900 millones de dólares.

Es la misma estrategia que ya se siguió en 2010 con Goldman Sachs o con otros bancos en otras ocasiones, imponer multas que los medios de comunicación divulgan como si fueran gigantescas pero que en realidad son migajas de sus beneficios para las grandes entidades. La de HSBC equivale a los obtenidos en menos de mes y medio de 2011 (obtuvo 16.800 millones de dólares de beneficio en todo el año), y la de Goldman Sachs (550 millones de dólares) representó en 2010 el 15% del beneficio o el 3% de las primas distribuidas en 2009.

Como hemos comentado con más detalle Vicenç Navarro y yo en Los amos del mundo. Las armas del terrorismo financiero (Espasa 2012), diversas investigaciones han puesto rigurosamente de manifiesto que HSCB no ha sido el único banco que ha servido conscientemente para movilizar dinero criminal entre Mejico y Estados Unidos. Más o menos lo mismo han hecho otros como Citigroup, Bank of America o Banco de Santander, además de Wachovia o Wells Fargo, por citar a los más conocidos o reincidentes (Michael Smith, Banks Financing Mexico Gangs Admitted in Wells Fargo Deal). Pero ninguno de sus propietarios o grandes directivos ha terminado en la cárcel por haberlo hecho.

Como tampoco han sido perseguidos seriamente ni condenados en otros lugares en donde han llevado a cabo las mismas actividades o donde han cometido las estafas que dieron lugar a la crisis.

En nuestro país, las sentencias que dan la razón a los clientes frente a los bancos en los casos de contratación fraudulenta de swaps y otros productos semejantes van ya por 1.062, al día de hoy y según la web de la Asociación de Usuarios Afectados por Permutas y Derivados Financieros. Es solo una de las estafas, a las que se podría añadir la de las preferentes o las muchas irregularidades que han cometido los bancos en los últimos años (una relación de ellas en mi artículo Banqueros contra la justicia y la democracia publicado en esta misma web).

¿No son suficientes más de 1000 sentencias condenatorias para que los poderes públicos asuman que lo que realmente hay detrás de eso es un fraude organizado, una auténtica pandemia de estafas y engaños que se han traducido en perjuicios gravísimos a millones de españoles? ¿Cómo es que no se investiga la responsabilidad última de quien planificó semejante expolio, cómo es que no se piden cuentas a los dueños y grandes directivos que se lucraron mediante esas estafas y cómo es que no están pagando en la cárcel el daño tan grande que han hecho a la economía española, destruyendo la riqueza de tantos empresarios y familias? ¿cómo es que no han sido investigados los directivos del Banco de España que lo consintieron, los jueces y fiscales que no los han perseguido, o los gobernantes que los han amparado?

La impunidad con que vienen actuando los banqueros es una manifestación palpable de los males gravísimos que afectan a nuestra sociedad.

Hace que la economía se resiente porque dejar en libertad a quienes han actuado como los banqueros implica dar por buenos comportamientos que son destructivos, y por tanto incompatibles con cualquier modo de generación de riqueza, además de producir incentivos perversos: si no hay castigo ¿qué problema hay en repetir lo que se ha venido haciendo?

La impunidad con que actúan los banqueros también debilita la democracia, o mejor dicho, indica qué escasa y falseada es la que tenemos, porque la democracia real es incompatible con la total ausencia de rendición de cuentas con que vienen actuando no solo los responsables de la banca sino la clase política que los protege. Y, por supuesto, echa por tierra la confianza en instituciones básicas para la convivencia ¿Cómo creer en un poder judicial que justo cuando va a llegar al Supremo el caso de las preferentes elige como nuevo magistrado de la Sala que habrá de atenderlo a un asesor jurídico de la banca que las ha colocado a sus clientes y que está siendo condenada por ello? ¿y cómo no repudiar a los gobiernos que indultan a los pocos que eventualmente son condenados?

Es evidente que si los banqueros pueden eludir la justicia prácticamente en todo el mundo es por el enorme poder político que han acumulado y que les permite corromper a gobernantes, jueces y responsables de medios de comunicación en un proceso de desmantelamiento progresivo de la democracia y de los poderes representativos. Gracias a ello no van a la cárcel pero esa es justamente la razón para que quienes de verdad quieran salvar las democracias empiecen antes que nada por perseguir los crímenes de los banqueros y hacerles pagar por ellos, en lugar de darles cada día más dinero y privilegios.