¿Por qué tienen que mentir para criticar a Venezuela?

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 Los medios de comunicación que son propiedad de los grandes grupos mediáticos, industriales o financieros claman estos días por lo que califican como un atentado a la libertad de expresión en Venezuela. Dicen que Chávez ha cerrado una televisión por decreto, que ha impuesto la censura o que ha expropiado ilegalmente a sus propietarios. Todo eso es mentira. Transcribo un texto del periodista argentino Néstor Busso que aclara bastante bien lo que ha ocurrido mientras queda una pregunta en el aire: ¿por qué tienen que mentir para criticar a Venezuela? 

 

 Es tan falaz el argumento de RCTV y sus defensores en el mundo, que hasta aliados suyos en el parlamento de Colombia votaron esto en una Resolución: “la renovación automática de una concesión sería un acto inconstitucional, porque dejaría sentado el precedente de un estado de propiedad de ese espacio radioeléctrico, que sólo puede pertenecer al Estado”, ( El Tiempo, Bogotá, 21 de mayo 2007)
 
 Para los medios del sistema es natural que las frecuencias sean de propiedad privada.
 
 Desde esta perspectiva y respetando las opiniones y decisiones del pueblo venezolano y su gobierno legítimamente electo, presentó los hechos que son un interesante detonante para debatir sobre la Comunicación y las Políticas públicas de Comunicación.
 
 ¿Qué pasó el 27 de mayo en Venezuela?
 
 El 27 de mayo de 1987 fue publicado en la Gaceta Oficial venezolana el Decreto 1577 que reglamentaba las concesiones para Televisoras y Radiodifusoras bajo la Ley de Telecomunicaciones de 1940. El primer artículo de ese decreto dice que “las concesiones para el establecimiento y explotación de estaciones televisoras y radiodifusoras se otorgará por 20 años”.
 
 El Canal RCTV había sido autorizado a funcionar el 20 de septiembre de 1952 pero como la ley del 40 no establecía plazo para la concesión, este corre recién a partir del 87, por lo que en realidad ocupa una señal desde hace casi 55 años.
 
 Pasados los 20 años, el Estado Venezolano tiene la potestad de evaluar y decidir si renueva la concesión o si se la otorga a otro prestador, algo que las plumas liberales deberían celebrar como un acto de pluralismo y democracia. El 27 de mayo del 2007 se cumplieron esos 20 años.
 
 En este caso el Estado ha decidido no renovársela a esta empresa perteneciente al segundo grupo más grande de la industria de la radio y televisión en Venezuela, el 1BC, quien junto con Venevisión de Cisneros acapara el 75% del ingreso bruto del sector. (Las otras 97 operadoras de televisión se reparten el 25% restante) y entregársela a un nuevo canal que ocupa la señal de canal 2 a partir del 28 de mayo: TVes, Televisora Venezolana Social, una televisión de servicio público.
 
 ¿Por qué toma esta decisión? Porque RCTV violó reiteradamente las leyes venezolanas y para empezar a terminar con los monopolios. Otras dos razones por las que los voceros de la libertad de mercado y el respeto a las leyes deberían alegrarse.
 
 ¿Qué leyes violaron? ¿Decían muchas malas palabras? ¿No respetaban los horarios? ¿Cuasi pornografía en horarios inadecuados? También, pero por sobre todo algo mucho peor: apoyar y participar del golpe que el 11 de abril del 2002 intentó derrocar un gobierno electo democráticamente y poner un gobierno títere de los EE.UU.
 
 Como muestra del golpismo del canal, además de su transmisiones, está la presencia de su director General, Marcel Granier, entre los que aplaudían al golpista Carmona en el Palacio de gobierno en abril de 2002.
 
 Lo discutible, en todo caso, podría ser por qué se renuevan licencias para otros canales. 

 

 ¿Hay expropiación? No hay expropiación, no hay censura, no hay represión a la prensa. Sólo hay cumplimiento de la ley. RCTV sigue siendo dueña de sus equipos, de sus derechos de autor, sigue teniendo sus mismos empleados, solo que no puede seguir usufructuando un bien que es de todos los venezolanos. Podrá transmitir por cable, realizar producciones, exportar novelas, o lo que se les ocurra.
 
 El espectro radioeléctrico es un bien de la humanidad (como el agua o los recursos naturales) y es escaso, por lo tanto los estados nacionales se encargan de administrarlo. Para ello los Estados otorgan licencias por un tiempo determinado a operadores públicos o privados y se reserva un porcentaje del espectro para medios comunitarios, de propiedad social o públicos.
 
 Los medios del sistema son los que hoy se llenan la boca e inundan las páginas de los diarios y las pantallas de los canales del mundo quejándose porque el “dictador” Chávez no le va a renovar la licencia a RCTV, porque el “autoritario” Correa en Ecuador le pide una autocrítica a los medios, o el “intolerante” Kirchner polemiza con los genocidas o los voceros del neoliberalismo que quieren volver a los 90. Son los medios que monopolizan la información que recibimos y concentran fortunas económicas. Para ellos eso es lo natural
 
 ¿Qué es lo extraordinario? ¿Qué pasó el 28 de mayo en Venezuela?
 
 Este lunes 28 de mayo hay un acontecimiento que a nuestro entender debe ser celebrado. Inicia sus transmisiones TELEVISIÓN VENEZOLANA SOCIAL (TVES), un Canal de servicio público con participación social y ciudadana que promete abrir su pantalla a producciones independientes y organizaciones sociales para la expresión de todos los sectores de la sociedad venezolana.
 
 Una Televisión pública y no el negocio de un grupo empresario. Por eso, el 28 de mayo del 2007 puede ser un gran día para quienes trabajamos por la Democratización de las Comunicaciones, por una Latinoamérica libre con justicia. Porque una frecuencia que estaba en mano de los monopolios y golpistas vuelve al pueblo. Porque se anuncia que se “crea un modelo de televisión pública que corresponde al nuevo modelo social que construimos en nuestro país con su aporte para la creación de una alternativa que acabe con la dinámica perversa de la televisión comercial con su cáncer consumista, excluyente y racista”. Esperamos que así sea.
 
 ¿Sobre qué cosa opinamos y nos informamos? ¿Qué es lo natural y qué lo extraordinario…?
 
 Evidentemente lo que nos presentan como natural o normal debe y puede ser cambiado. Si creemos que “Otro mundo es posible”, otra comunicación es indispensable.
 
 Resulta indispensable que los Estados asuman su rol y garanticen la diversidad y la pluralidad de voces para asegurar el funcionamiento de la democracia. Eso implica Políticas Públicas de Comunicación que aseguren el Derecho a Informar y ser informados para toda la población. Si dejamos la Comunicación y la información en manos del mercado no será posible la participación ciudadana plena. Los grupos empresarios hacen bien en rechazar la censura pero sus medios de difusión silencian a las mayorías y especialmente a quienes cuestionan sus intereses. Por eso necesitamos OTROS medios para otro mundo donde lo normal sea el compartir y el respeto a la igual dignidad de todas las personas.
 
 – Néstor Busso. Radio Encuentro, Viedma, Argentina  

 

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